Crítica de Reina roja 2: Loba negra, la adictiva adaptación de la novela de Gómez-Jurado para Prime Video

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Crítica de Reina roja 2: Loba negra, la adaptación de la segunda novela de la saga policiaca de Juan Gómez-Jurado. Disponible en Prime Video desde el 2 de octubre.
Ya está disponible al completo, con sus seis episodios de una hora de duración de media, la segunda temporada de Reina roja, que traslada la novela Loba negra del prolífico Juan Gómez-Jurado.
Después del éxito de la primera, se ha colocado cómodamente en el número 1 de los visionados de series de Prime Video, rivalizando con Neagley (el primer spin-off de Reacher) que ha quedado desplazado a la segunda posición en el ranking. La razón es obvia: se trata de un fenómeno superventas que engancha y que se ha sabido trasladar a la pequeña pantalla, aunque también tenga sus áreas de mejora.
Reina roja 2: Loba negra cuenta con la ventaja de que los espectadores ya conocemos a los personajes, su peculiar forma de relacionarse y los desafíos a los que se enfrentan.
No hace falta haber leído las novelas para saber que al caso principal que vertebra la temporada se le superpone una capa más profunda, con una historia compleja ligada a la vida personal y profesional de la protagonista que ya nos dejó un cliffhanger bestial en la primera entrega. La estructura, en este sentido, es similar.
De hecho, esta segunda temporada se resiente un poco por el "síndrome de bisagra". Sí, abre y cierra un arco narrativo pero avanza más bien poco en esa intrahistoria más profunda que vuelve a cerrarse con un cebo para el espectador. En verdad, como sucede con la novela, así que no se le pueden hacer excesivos reproches.
Encuentros y desencuentros entre nuestra Quijote y su Sancho Panza
Antonia Scott y Jon Gutiérrez se desplazan a Marbella para buscar a Lola Moreno, la mujer de un mafioso ruso que opera en la zona y que desaparece tras ser víctima de un atentado en un centro comercial. Las pistas son escasas pero su estado empuja a los investigadores a pisar el acelerador puesto que está embarazada y es diabética.
Por si fuera poco, tras sus pasos va una mujer a la que llaman Loba negra, una sicaria letal que ha sido contratada para eliminarla. Mentor, por su parte, va tras la pista de los sospechosos detrás de la muerte y desaparición de varias Reinas rojas y sus escuderos en Europa.
A todo lo anterior se suma una crisis de confianza entre Antonia y Jon cuando este último descubre algunos de los secretos que ella le ha ido escamoteando y que tienen que ver con su forma de trabajar.

La audiencia que ya está enganchada a la serie y se ha familiarizado con las interpretaciones de Victoria Luengo y Hovik Keuchkerian no van a tener problema para entrar de lleno en esta segunda temporada, que además cuenta con algunos fichajes tan interesantes como Adriana Torrebejano en un registro dramático que afronta con su habitual talento, Silvia Abascal como ruda policía, Féodor Atkine como jefe de la mafia y Javiera Sky haciendo gala de un rol muy físico en el que pone toda la carne en el asador.
Repiten Àlex Brendemühl, Karmele Larrinaga, Fernando Guallar y Vicenta N'Dongo, entre otros.
Repiten también, para nuestra desgracia, algunos de los problemas que ya vimos en la primera entrega: diálogos algo torpes con líneas de diálogo declamadas de una forma muy poco natural. Es la gran cuenta pendiente de una serie en la que la acción está razonablemente bien rodada pero en la que la dirección de actores resulta muy poco creíble.

Es un lastre pesado si tenemos en cuenta que uno de los focos principales de atención es el de la relación de Antonia y Jon y que el supuesto desparpajo y gracejo de este último es el que va poco a poco calando en una mujer muy encerrada en sí misma y pendiente de sus demonios, que se nos muestran como monos furiosos que colapsan su torrente de pensamiento y le impiden razonar con claridad.
En líneas generales, la temporada sigue la letra impresa sin introducir grandes cambios, abrazando una mayor oscuridad en una historia bastante tétrica en la que, no obstante, los quiebros finales recomponen lo que creíamos haber visto. ¿Es tramposa? Sí, por supuesto, pero mantiene el interés hasta el final y deja abierta la puerta a la tercera temporada de la serie, que ya había recibido luz verde.
Si todo sale como se espera, Reina roja 3: Rey blanco asaltará Prime Video en el mes de octubre de 2027, así que esta vez no se hará tanto de rogar.
Valoración
Nota 68
Apta para ver en maratón, la segunda temporada de la serie Reina roja es, como la novela, más oscura pero igual de adictiva aunque siga teniendo abundantes puntos de mejora sobre todo en materia de dirección actoral.
Lo mejor
Traslada la trama de la novela de forma muy fiel y los nuevos fichajes funcionan de maravilla.
Lo peor
Recae en la mala costumbre de los diálogos encorsetados y muy poco naturales.

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