Crítica de The Witcher temporada 4: cuando se hace mal todo lo que se puede hacer mal

Crítica de la cuarta y penúltima temporada de The Witcher, que cuenta con Liam Hemsworth en el papel principal en sustitución de Henry Cavill. Estreno en Netflix el 30 de octubre.
La cuarta temporada de The Witcher ya está disponible en el catálogo de Netflix al completo, con ocho nuevos episodios cuya principal novedad es la sustitución de Henry Cavill por Liam Hemsworth. Que la serie ha perdido muchos enteros por esta cuestión es indudable.
El actor australiano se esmera pero no tiene ni la presencia ni el carisma del británico, que no solo aportaba su interpretación principal alrededor de la que se articulaba todo el show, sino un amor incondicional por las novelas y juegos y por tanto un enfoque muy claro que de dejaba ver en su "peleona" manera de defender su visión.
Se nota muchísimo además que quería darle un tono muy preciso a su personaje, Geralt de Rivia, que nada tiene que ver con el que adopta Hemsworth, mucho más dicharachero, sentimental e intenso, pero sin ese carácter hosco, reservado y misterioso que lo caracterizaba.
Netflix ha lanzado esta cuarta temporada precedida de un resumen de la anterior en la que solo se ve al brujo de espaldas o desde ángulos en los que apenas se distingue su rostro. Como si nos fuésemos a olvidar de quién le dio vida antes...
En cualquier caso, el problema no es solo ese, sino que el actor tiene muy poca química con el resto del reparto. Resulta extraño el cambio y es sumamente inorgánico que lo presenten tal cual cuando estamos en un universo ficcional repleto de magia que brindaba en bandeja de oro la ocasión de justificar de algún modo el recast.
Breve recapitulación y sinopsis de la cuarta temporada
La tercera temporada de The Witcher se saldó con Geralt y Yennefer separados de Cirilla que se teletransportaba a un desierto tras hacer uso de un monolito para encontrarse con el unicornio.
Por su parte, Geralt estaba recuperándose de sus heridas cuando se enteraba de la muerte de Dijkstra y se preparaba para ir a rescatar a Ciri dejando claro que lograría reunirse con ella por todos los medios, sin que nadie pudiera ponerle freno.
Los nuevos episodios arrancan dando un salto temporal de un siglo. Un anciano llamado Striborg le narra a un grupo de niños las aventuras de Geralt, Yennefer y Ciri. Pero una niña, Nimue, le recrimina que esté contando mal la historia y le dice que Ciri es importante para ella.
Así recuperamos a nuestros protagonistas, que están diseminados por el continente. Geralt y Jaskier, en su misión de encontrar a Ciri, se unen a un grupo de nuevos aliados: Milva, una talentosa arquera; Zoltan, un enano leal; y Regis (encarnado por Laurence Fishburne), un misterioso barbero/cirujano que resulta ser un vampiro superior y se convierte en sanador y mentor del Lobo Blanco.
Ciri se une a las Ratas, una banda de ladrones que la acepta entre sus filas. Con ellos, la joven que se hace ahora llamar Falka, desarrolla una nueva serie de habilidades aprendiendo a sentirse libre y desarrollando por ellos un afecto muy especial, al punto de considerarlos como una suerte de familia adoptiva. Y teniendo también un romance inesperado.
Vilgefortz seguirá siendo el principal objetivo de Yennefer en su lucha por arrebatarle el control de la magia para lo cual se apoyará en la Hermandad de las Hechiceras. Todo ello, por supuesto, sin perder de vista su objetivo de hallar a Ciri aunque eso implique torturar a quien se le ponga por delante.
Cada uno de ellos tendrá que sobreponerse a duras experiencias, sobre todo cuando la tensión política aumente en Nilfgaard y los Reinos del norte.

El regreso de la serie basada en la saga del escritor polaco Andrzej Sapkowski marca un hito en su escasa calidad. En The Witcher 4 la narrativa una vez más es confusa, los episodios pasan por momentos de lo más aburridos, el humor no funciona y el diseño de producción parece haber tocado fondo.
Si no fuera porque sabemos de buena tinta que la quinta temporada está más que asegurada, afirmaríamos que es carne de cancelación inmediata. En líneas generales es más liviana e intrascendente, de manera que da la sensación de tener relleno de más. Pero es que ningún departamento acompaña: el guión es tan endeble como la puesta en escena.
La sensación que deja es la de haber dejado pasar una buena oportunidad para darle un giro real a la serie, que ya daba muestras de desplome en su anterior temporada. Raro será que la quinta cierre mejor el círculo.
Valoración
Nota 40
Continúa la debacle de The Witcher con una cuarta temporada difícil de consumir, pero fácil de olvidar. Ocho nuevos episodios de los cuales el mal menor es el reemplazo de Henry Cavill por Liam Hemnsworth.
Lo mejor
Comparativamente hay pocas novedades para celebrar: la incorporación de Laurence Fishburne y poco más.
Lo peor
Episodios aburridos, decisiones argumentales cuestionables, nula química entre personajes...
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
