Crítica de Un talento único (Tuner), un thriller de lo más interesante que te hará afinar el oído

Crítica de Un talento único (Tuner), la película escrita y dirigida por Daniel Roher con Leo Woodall, Havana Rose Liu, Dustin Hoffman y Lior Raz. Estreno el 12 de junio.
Puede que no sea una propuesta rompedora de las que saltan a la vista, al menos a priori, pero Un talento único es un thriller que cuenta con una buena historia, un montaje de lo más interesante y un diseño de sonido que le saca buen partido a su premisa principal.
Si a todo esto le añadimos un elenco que funciona de maravilla, está servida una experiencia cinematográfica de lo más recomendable. Es además una de esas historias que llegan sin hacer excesivo ruido ni levantando expectativas descomunales, lo que obra en su favor, porque las puedes descubrir y degustar sin haber estado precedida de alardes promocionales.
Se beneficia, como decíamos, de unos personajes para los cuales el sonido es crucial, así que la banda sonora de la película va mucho más allá de las músicas que se escuchan y que de por sí son brillantes.
Pero para que eso funcione, es esencial contar asimismo con un elenco "bien afinado". En este sentido, Leo Woodall (Núremberg) da el tipo perfectamente para el rol principal y su relación de camaradería y paterno-filial (aunque sin consanguinidad) con Dustin Hoffman es otra baza ganadora.
Haciendo "click"
Harry Horowitz es un veterano afinador de pianos amante del jazz que trabaja con Niki, un leal y talentoso aprendiz que en su día fue un virtuoso del piano. Por desgracia, padece hiperacusia, una rara enfermedad que le hace percibir los sonidos a un volumen atronador. Esto le obliga a llevar tapones en los oídos constantemente, pero a su vez le permite también ser hipersensible a las variaciones del sonido, lo que le convierte en un afinador excepcionalmente perceptivo.
De forma casual, se percata de que ese mismo don puede utilizarlo para abrir cajas fuertes de dial. Cuando Niki descubre las deudas que arrastra Harry y que pueden llevarlo a la ruina, decide empezar a usarlo en su provecho para ganar dinero fácilmente y deprisa, pero a costa de rodearse de gente muy peligrosa y de poner en peligro la incipiente relación amorosa que entabla con una joven compositora.
Su mayor fortaleza es asimismo su mayor debilidad, así que tiene que tener cuidado si no quiere perder sus oídos para siempre.

Un talento único es una película con un encanto propio derivado del diseño de personajes y de la forma en la que evoluciona su historia. Los diálogos tienen un punto encantador que hace que te encariñes con los personajes (están tratados con una gran humanidad y no se esconden sus imperfecciones) y el montaje le imprime ritmo a las secuencias haciendo que los momentos de mayor tedio pasen por delante de nuestros ojos a toda velocidad.
No es lo habitual, pero aquí el principal antagonista es el sonido. Concretamente el ruido y el estruendo, se convierten en una amenaza tremenda, lo que le permite al guión jugar con la tensión narrativa en situaciones más o menos cotidianas. Lo que para una persona normal solo es una leve molestia, para nuestro protagonista puede ser un verdadero tormento. Y Woodall lo transmite de una manera muy creíble echando mano de su natural talento interpretativo.
Respecto a los diálogos hay alguna que otra chanza de difícil traducción que puede perderse en la versión en castellano (el juego de palabras entre tuner=afinador y tuna=atún por la afición del personaje de Hoffman a ese pescado, que seguramente pasará a ser "atunador" o algo parecido).

Se agradece especialmente no solo que la propuesta sea en general bastante agradable e ingeniosa, sino que se utilice con inteligencia el lenguaje cinematográfico para darle empaque a los momentos álgidos de la historia, ya sean de corte romántico, intrigante o giros de guión. Siempre va a ser la música o el sonido el detonante de la acción.
Un talento único es una de esas películas que deja buen sabor de boca por el mero hecho de no abrazar estereotipos ni echarse en brazos de lugares comunes: tiene su dosis de romance sin caer en lo empalagoso, su parte dramática sin meterle los dedos en los ojos a los espectadores y una porción de thriller que mantiene el interés de principio a fin aunque a veces se distraiga ligeramente en su desarrollo. Mal menor porque la película llega a puerto y no decepciona.
Valoración
Nota 78
Una película con alma, personajes entrañables e ideas cinematográficas chulas, sobre todo en lo que se refiere a la banda sonora y al diseño de sonido.
Lo mejor
Elenco con carisma, historia absorbente y buena tensión narrativa. Proporciona un agradable visionado y permite que la audiencia se encariñe con los personajes.
Lo peor
Tiene una estructura bastante clásica, no da lugar a grandes sorpresas.

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.