¡Especial Halloween! Nuestras películas de terror favoritas: no son las mejores, sino las que más nos gustan

Los redactores de Hobby Consolas compartimos las películas de terror que nos gustan y los motivos personales por las que las elegimos.

Ya hemos asociado Halloween a disfrutar del terror y somos muchos los que cada 31 de octubre aprovechamos para ver una o varias películas de miedo. También hay quien se disfraza, come gominolas hasta que le duele la tripa o se dedica a hacer el gamberro, pero no estamos aquí para eso.

Este año hemos decidido compartir con vosotros nuestras películas de terror favoritas, pero no son las que consideramos mejores. Las hemos elegido porque nos impactaron, encantan o cualquier otro motivo personal. Porque esto va de divertirse.

En este reportaje varios redactores han elegido una película de terror de la que les apetecía hablar. El orden de publicación solo vence a un sistema: cuándo entregaron su texto.

Ekaitz Ortega - Pesadilla en Elm Street

Empiezo haciendo trampas porque más que una película, yo recomiendo una saga. Pesadilla en Elm Street fue parte de mi adolescencia y la recuerdo con cariño porque es algo de lo que hablaba constantemente con mis amigos. Las veíamos, comentábamos, nos reíamos con ellas y nos fascinaba que las víctimas muriesen mientras duermen, en sus sueños.

La primera entrega es más que notable y tiene algunos de los mejores momentos dirigidos por Wes Craven, pero lo que me encantaba no era solo el terror, también el humor, porque Freddy Krueger no solo te mata, también se ríe de ti mientras lo hace. Tiene un toque de comedia muy particular que todavía me hace sonreír.

En la saga de Pesadilla en Elm Street hay multitud de películas, muchas de ellas absolutamente horribles, pero si tengo que decir tres títulos, estos serían la primera entrega, Pesadilla en Elm Street 3: Los guerreros del sueño y La nueva pesadilla de Wes Craven.

Javier Cazallas - El resplandor

Pues yo iba a decir el anuncio de la Lotería de Navidad de 2013, pero como tienen que ser pelis, hablaré de El resplandor. Lo mejor de la literatura de terror y del cine se dieron cita en 1980: Stephen King y Stanley Kubrick.

Pese a haber nacido en Halloween, no soy nada fan del terror, lo que aumenta el mérito de esta película al estar entre mis favoritas, mal que le pese a King.

Es una peli que logra atraparte a ti dentro del hotel Overlook junto con los Torrance: lo exploras junto a Danny (Danny Lloyd), sufres como Wendy (Shelley Duvall) y te vuelves loco de remate como Jack (Jack Nicholson). La atmósfera de El resplandor y esa sensación de que no hay escapatoria son, junto a las interpretaciones, la gran virtud de la adaptación de Kubrick.

Además, como escritor simpatizo con las tendencias de Jack Nicholson a perder el juicio y he desarrollado una afición por las hachas, aunque no me dejan llevarlas al trabajo, mira: Ekaitz, ¿puedo llevar un hacha a la oficina?

María Bescós - Holidays

Como nos obligan a hablar tan sólo de una película y además tampoco podemos elegir una serie, voy a hacer un poco de trampa: elijo Holidays (2016), que es una antología de cortometrajes en la que se repasan diferentes festividades a lo largo del año.

La cinta tiene un 4 en Filmaffinity. No le hagas caso, yo le puse un 7. Y como son varias historias independientes hay muchas posibilidades de que te encuentres con un corto que te apasione. El que me enamoró a mí fue Pascua de Nicholas McCarthy.

No quiero hacer spoiler, así que tan sólo diré que en él se fusionan los dos iconos de la Pascua como jamás habría imaginado, en un personaje que parece recién salido de Tusk (2014). Si eso no es suficiente aliciente como para verlo, añadiré que la gente me odia cuando se lo recomiendo.

Miguel Ángel Sánchez - Martyrs

El Nuevo Extremismo Francés, que engloba desde los comienzos de Gaspar Noé hasta las actuales Julia Ducournau y Coralie Fargeat, tocó techo con Martyrs. Una cinta que Pascal Laugier escribió en el momento más bajo de su vida, y que dio lugar a la película más existencial de su era.

Lucie irrumpe con violencia en la casa de una familia, seguida de su amiga Anna, y acusándolos de ser sus torturadores cuando era pequeña. La respuesta está en el sótano, y forma parte de una conspiración que busca responder qué nos ocurre tras morir.

Martyrs pide tanto como da. Exige un aguante mental para soportar su crudeza, pero lejos de buscar el morbo, su brutalidad es una estrategia artística: obligarnos a contemplar la oscuridad de la naturaleza humana. Es un asalto a los sentidos, una experiencia que trastoca alma y corazón.

El calvario de la protagonista refleja el del espectador, ambos encaminados hacia una iluminación que nos arroja a certezas imposibles de encajar. En los créditos, las imágenes de Lucie y Anna de niñas, jugando mientras suena Your Witness, de Seppuku Paradigm, son el único momento de bondad. Un respiro de ternura devastadora, que termina por rompernos.

Ángel Morán Santiago - Muñeco diabólico

Recuerdo la primera vez que Chucky fue absoluto protagonista de mis temores de niño. No fue con esta primera película, claramente destacada dentro de la saga, sino con una de sus “cómicas secuelas” junto Tiff. Mis amigos y yo no podíamos parar de verla.

Pero todo cambió cuando vi la cinta original de 1988. Ese diablillo Good Guy daba miedo de verdad, mucho más que su posterior versión cicatrizada.

Muñeco Diabólico (o como reza el título original, Child’s Play) es un pequeño clásico ochentero, heredera de un subgénero slasher que vivía sus últimos años de gloria. Su concepto fue rompedor como crítica hacia el consumismo juguetero de la época, aderezado con un toque de terror digno de serie B, como en la divertidísima Noche de miedo, también dirigida por Tom Holland.

Es inevitable sufrir por el pobre Andy y su madre, reírse con los socarrones diálogos de Chucky (la elección de Brad Dourif fue acertadísima) o deleitarnos con esa búsqueda del “gato y el ratón” que protagoniza el policía interpretado por Chris Sarandon. Tiene sus puntos cómicos, claro, pero en todo momento se mantiene como un slasher serio y con antológicas escenas de suspense (pilas no incluidas…).

No estamos ante una obra cumbre del terror, desde luego, pero sí es una película especial que siempre apetece ver en estas fechas. Incluso en Navidad, por aquello de mostrar una fría y depresiva Chicago en sus estratos más bajos (mención especial a la sublime BSO compuesta por Joe Renzetti).

Fue el debut de un ícono del cine slasher y el terror en la gran pantalla, que volveríamos a ver en hasta seis secuelas, un remake/reboot y una serie de televisión. ¡Larga vida a Chucky!

Daniel Quesada - Ringu

Siendo completamente sincero, mi peli favorita de terror es El Resplandor, pero como otros compis ya la van a mencionar, quiero hacer justicia con Ringu, la película japonesa que inspiró The Ring. Pocos filmes me han generado tanta tensión y tanto miedo, pero lo más meritorio es que lo consigue con solo una escena y un plano.

El plano es de esos que no te esperas y te atacan a traición para quedarse para siempre en el cerebelo: esa imagen de la adolescente con el rostro absolutamente desencajado de terror, que sucede cuando aún queda mucho metraje. Solo bastó eso para estar “acongojado” el resto de la película. Además, me parece el epítome de una peli del género: no mueres porque te claven un puñal o porque te caiga un edificio encima. No, mueres de puro miedo.

Y luego, claro, está el clímax con Sadako saliendo de la televisión y cazando sin remisión a su víctima, con un look sencillo y directo (el camisión, el pelo largo cubriendo la cara) que ha influido y se ha parodiado hasta la saciedad. Icónico.

En un concepto algo más personal, la película tiene algo de “época”, algo en el que lo analógico (ese VHS con el tracking reventado) forma parte del miedo, por lo imperfecto, por su inherente degradación. Hoy día, la película sería distinta: de un vídeo de TikTok saldría Bad Bunny a cantarte reguetón. Terrorífico también, sí, pero no sería lo mismo.

Álvaro Alonso - Lake Mungo

Me encanta pasar miedo. Pero cuando digo miedo, me refiero a miedo de verdad; ese cosquilleo que te obliga a encender todas las luces de la casa para ir al baño o a acelerar el paso cuando caminas del coche al ascensor en un parking. Por eso me gusta tanto el cine de terror.

Pero, desde hace ya unos años, tengo un pequeño problema: ninguna película me da miedo. Quizás se deba a que he visto tantas que ya es muy difícil impresionarme… o a que la vida real es, muchas veces, más terrorífica que cualquier ficción.

Y, cuando ya había perdido toda esperanza de volver a pasar miedo (con una película), decidí ver Lake Mungo. Sé que es divisiva; para mucha gente, es un peñazo de mucho cuidado que da de todo menos miedo… Y, para otros tantos, es la experiencia más terrorífica que han vivido. Y honestamente no sé de qué depende que te guste o no.

Sólo sé que nunca en mi vida una película me había dado tantas ganas de apagar la televisión de puro cague. Nunca había imaginado que algo tan sencillo como una imagen estática, que se va acercando a cámara con un zoom que parece eterno, podía conseguir que un escalofrío me recorriese todo el cuerpo… y se quedase ahí.

Como digo, no es una película para todo el mundo. Pero si habéis llegado a ese punto en el que nada os da miedo, dadle una oportunidad. Ojalá os arrepintáis de verla (en el buen sentido).

Raquel Hernández Luján - Ringu

Llevo muchos años viendo películas de terror y hay ciertos leit motiv que me dan muy mal rollo: cualquier cosa relacionada con la identidad, el sueño, los espejos, los fantasmas y los miedos atávicos, que tienen cierta base racional al activarte el instinto de supervivencia, me pone los pelos de punta.

Pero quizás uno de los movimientos que más consiguió inquietarme en su día fue el del "terror tecnológico". Cuando vi por primera vez Ringu en 1998 y Sadako Yamamura se salió de la pantalla, se me salió a mí el corazón del pecho porque no me lo esperaba en absoluto.

Recuerdo haber visto la película en la Facultad de Ciencias de la Información, en un pase mañanero y no pegar ojo dos días después durante varios días. Además es uno de esos raros casos en los que un remake americano "hace bien los deberes" y consigue también ser escalofriante. Samara Morgan, en la versión estadounidense de The Ring, ya en 2002, también me elevó las pulsaciones y eso que no contaba ya con el factor sorpresa...

José Carlos Pozo - Scream

Como gran fan del cine de terror que soy, tengo muchas películas entre mis favoritas, tanto buenas como malas. Pero, si tengo que escoger una, seguramente me decantaría por Scream y su saga cinematográfica.

Cuando vi la primera película me pilló en plena adolescencia y ya tenía bastante rodaje con el género, por lo que me encantó ver las numerosas referencias y homenajes a las películas más clásicas del terror, donde mi personaje favorito, Randy, contaba a sus amigos las reglas indispensables de toda cinta de terror que hay que seguir a rajatabla si se quiere sobrevivir a una situación así (y que tengo muy bien anotadas).

Además, es una saga que sabe reinventarse y adaptarse a la época, mostrando cómo ha ido actualizándose el género en cada entrega. Por supuesto, tiene sus partes más flojas pero, en mi opinión, es una saga muy disfrutona que todo fan del cine de terror debería ver al menos una vez en la vida. Me gustaría explayarme más, pero me llaman al teléfono. Enseguida vuelvo. ¡Oh, mier...!

Alberto Lloret - Braindead

Cuanto más consumes un determinado género, como el de los zombis, más fácil es pensar que ya lo has visto todo, que no hay nada que pueda ir más allá, o ser más bestia. Hasta que en 1992 llegó un Peter Jackson pre-El Señor de los Anillos y post-Mal Gusto, que me dio un bofetón de realidad con ingentes cubos de sangre, cortadoras de césped y una madre que se come un pastor alemán.

Tuve la "suerte" de poder ver Braindead en el defenestrado festival de cine Imagfic, en versión original y de pie (se agotaron las entradas -no numeradas- y la gente compró de las de otras salas para colarse en esta) y fue un amor a primera vista. A día de hoy sigue siendo una de mis películas favoritas de terror, si es que puede calificarse así. Es tan bestia y absurda en todo que provoca risa.

 ¿Un cura haciendo artes marciales en el cementerio? ¿Sacar a pasear a un bebé zombi? ¿Pisar vísceras para avanzar en un suelo encharcado por la sangre? ¿Intestinos con vida propia que se maquillan en el espejo? Sí, parece comedia, y lo es. Pero una tremendamente gore que para mí, a día de hoy, sigue imbatible en muchos aspectos. Qué lástima de Peter Jackson dejara este camino...

José David Muñoz - Ghostland

La obra de Pascal Laugier, director francés de la también polémica Martyrs, esta película que va girando entre terror, thriller y slasher con toques de misterio nos puede parecer liviana de primeras gracias a su 90 minutos. 

Pero que no te engañe, va a ser la hora y media más larga de tu vida... con permiso de Irreversible. A priori, todo empieza como la típica película de miedo porque una madre con sus tres hijas se mudan a un páramo y llegan Los Tipos Malos.

La acción que hay entre el momento en que fastidian su mudanza y se resuelve todo dura apenas un instante, justo cuando más te confías y aprovecha Laugier para pillarte con la más baja de las guardias. 

No se puede decir mucho más porque fastidia la experiencia, pero solo necesita que te sientes a verla y disfrutar (si puedes) de lo que te ofrece. Porque a veces el miedo no se reduce simplemente a lo sobrenatural, también está entre lo más cotidiano que te rodea.

David Rodríguez - Mientras duermes

Voy a tirar de cine español seleccionando un thriller de Jaume Balagueró, una película que no es sobrenatural, ni gore, pero que a mi en su momento me dejó un mal cuerpo terrible. Hablo de Mientras Duermes, una cinta que da miedo porque aborda algo que puede ser tangible y "cotidiano".

Luis Tosar hace un papelazo para dar vida a un personaje muy desagradable en una trama que va evolucionando siempre. Conocí a su director en REC (otro peliculón clásico para Halloween) y lo cierto es que no consigo olvidar la cruel manera en la que la película te hacía cómplice de todo lo que ocurre en ella.

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El resplandor (1980)

El resplandor (1980)

Título original

The Shining

Género

Suspense, Terror

Lenguage original

Inglés

Duración

2h 26m

Ingresos en taquilla

44.017.374,00 $

Presupuesto

19.000.000,00 $

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Ekaitz Ortega

Redactor jefe

Ekaitz Ortega es redactor jefe de HobbyCine desde 2022. Está especializado en literatura y cultura Gestiona el vertical dedicado a los sectores del cine y las series.

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