Paramount critica la interferencia de California en la compra de Warner y amenaza con sacar sus operaciones en el estado

Las autoridades californianas son abiertamente hostiles a que se consolide el acuerdo de fusión, y en Paramount estudian trasladar su sede y demás operaciones fuera del estado.
No pensarías que el culebrón por la compra de Warner Bros. Discovery se había terminado ya, ¿verdad? Paramount aún tiene mucha tela por cortar. Imponerse a Netflix fue un paso complicado, y en general se recurrió a técnicas bastante sucias, pero ahora tiene que convencer a las autoridades de que no se está conformando ningún monopolio.
Hay muchos reguladores que ya han dado su visto bueno a que la compañía de David Ellison controle Warner y, con ella, plataformas como HBO Max y canales como CNN, amén del estudio que da nombre a todo el conglomerado: Warner Bros. Pictures.
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Esta plataforma de streaming ha rebajado sus precios de forma temporal, con un inmenso catálogo plagado de joyas como la franquicia Yellowstone.
Incluso países como China no han encontrado problema con el movimiento de fusión. Curiosamente, California, el estado que alberga ambas majors (aunque Warner tiene su sede en Nueva York), sí que está poniendo problemas al proceso.
El fiscal general del estado, Rob Bonta, ha manifestado sus inquietudes por la posible pérdida de empleos, opciones, subidas de precio y demás conflictos que puede plantear la adquisición de Warner Bros. por parte de Paramount. Aún no se ha producido ningún movimiento oficial, pero muchos piensan que Bonta busca poner en apuros la fusión.
En Paramount piden sacar las operaciones de California
Tal y como recoge Semafor, varios asesores de David Ellison están presionando al CEO para que saque el negocio de la compañía de California como medida de presión. La interferencia estatal en el proceso puede entorpecer y ralentizar el proceso de compraventa iniciado hace casi un año, cuando la recién formada Paramount Skydance Corporation empezaba a cortejar a Warner.
Paramount tiene sus oficinas secundarias en Nueva York, donde también arrendó una gran extensión de terreno para estudios que pueden ser su sede principal de operaciones si la presión sobre David Ellison prospera.
Sin embargo, el propio Ellison ha vivido toda su vida en California y se muestra reticente a abandonar el estado. De hecho, Paramount ha tratado de alcanzar un acuerdo de estabilidad que garantice la continuidad de las operaciones de ambas compañías en California, que lleva años experimentando una fuga masiva de producciones a otros territorios.
Otras compañías, como Tesla, Chevron u Oracle (de Larry Ellison, padre de David), han hecho movimientos similares recientemente. Un acuerdo de más de 100.000 millones de dólares iba a generar conflictos de un modo u otro; especialmente si tenemos en cuenta cómo se ha politizado desde el primer momento.
La familia Ellison es muy cercana a Donald Trump, mientras que el gobernador de California, Gavin Newsom, es uno de los mayores críticos del presidente estadounidense.
Veremos cómo termina este nuevo capítulo del culebrón de la compra de Warner por parte de Paramount, que sigue lejos de concluir.

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