El remake de Dragon Ball Super que se estrenará este año también tendrá dibujos vergonzosos como en 2015

La nueva serie anime de Dragon Ball Super que se estrenará este año tampoco se librará de los dibujos horribles de 2015.
Los fans de Dragon Ball de todo el planeta están de enhorabuena gracias a las últimas noticias de la franquicia. No solo se ha confirmado la producción de la Saga de Moro en el ámbito anime, uno de los arcos más esperados, sino que...
¡Tendremos una nueva versión del anime de Dragon Ball Super, desde la primera saga, con un lavado de cara que alegrará a todos los aficionados! Sí, por fin, Toei Animation se ha tomado en serio esta serie a nivel técnico.
Y es que, allá por 2015, fuimos testigos del estreno de los primeros episodios. Si bien la serie arrasó en todo el mundo, no podemos negar la calidad paupérrima de su dibujo y animación en la mayoría de sus episodios.
Aunque algunos afirman que la serie ya no tiene carencias técnicas a partir de la Saga de Goku Black, nada más lejos de la realidad. El lastre técnico acompañó a Dragon Ball Super durante toda su vida, desde 2015 hasta su conclusión en 2018, esto es una realidad, salvo contadas excepciones en las escenas de algún que otro capítulo.
Por este motivo, Toei Animation ha decidido borrar aquella vergonzosa serie (siempre hablamos a nivel técnico) y apostar por un lavado de cara muy necesario con el remake/remaster de Dragon Ball Super, el cual se estrenará este mismo año. ¿Se acabaron entonces los dibujos nefastos?
Pues no, lamentamos decirte que también encontraremos dibujos muy malos en esta nueva serie. Justo abajo te dejamos una captura del primer tráiler promocional de la nueva era de Super, con una toma entre Beerus y Goku realmente lamentable a nivel de dibujo:

¡Pero no sufras! Toei Animation está haciendo un gran trabajo con este relanzamiento y estas escenas serán muy esporádicas, primando la buena animación y el dibujo decente. El hecho de que todavía encontremos dibujos así en el remake de 2026 dice mucho del trabajo tan horrible que hicieron en 2015.
Por la ausencia de tiempo en la producción, se marcaron unos artes indefendibles, por mucho que algunos argumenten que se hicieron así para dinamizar la animación, cuando en realidad la animación era paupérrima igualmente. Ahora, Toei Animation tiene la oportunidad de ofrecer un mejor producto, aunque en ocasiones se les cuele algún dibujo nefasto como el de arriba, algo comprensible al ser una serie con miles de escenas terroríficas en el campo técnico. ¡Kai, Kai!
