Rocky II fue esencial para que Martin Scorsese pudiera rodar Toro salvaje

La aclamada secuela de Rocky se convirtió, inesperadamente, en una pieza clave para posibilitar una de las películas más famosas de Martin Scorsese.
En condiciones normales, asociar a Martin Scorsese con la saga Rocky no es algo que esté sobre la mesa. Claro que puede que, dada su contemporaneidad, te asalten imágenes de Toro salvaje, la imprescindible película pugilística que Scorsese estrenó en 1980. De hecho, por ahí van los tiros.
Toro salvaje fue fruto de la presión de Robert De Niro a Martin Scorsese para que el cineasta se encargase de la película biográfica sobre Jake LaMotta. El actor insistió al director cuando este estaba hospitalizado tras sufrir una sobredosis por cocaína que casi acaba con su vida. Tras presionar, De Niro consiguió convencer a Scorsese.
En ese momento, tal y como se relata en el documental Mr. Scorsese de Apple TV, Rocky ya se había convertido en un fenómeno global tras su estreno. De Niro y Scorsese acudieron a los mismos productores que hicieron la película de Sylvester Stallone, Irwin Winkler y Robert Chartoff.
Los cuatro fueron a presentar el proyecto de Toro salvaje a los ejecutivos de United Artists, pero estos quedaron contrariados por el enfoque de la historia, que contrastaba mucho con la evolución más optimista de Rocky. Llegaron a preguntar a Robert De Niro: "¿Por qué quieres interpretar a esta cucaracha?"
LaMotta era una figura controvertida, especialmente fuera del ring, por su violencia contra las mujeres y sus vínculos con el crimen organizado. Hacia el final de su carrera, se sabe que amañó combates, dejándose vencer en el momento preciso.
Rocky II convenció a la UA para hacer Toro salvaje
Cuando parecía que los ejecutivos de la United Artists iban a cerrarse en banda, Irwin Winkler intervino para proponer Rocky II, una historia donde el púgil encarnado por Sylvester Stallone tendría su revancha contra Apollo Creed (Carl Weathers).
Esta propuesta interesó mucho más a los directivos, pero Winkler condicionó su desarrollo a que Toro salvaje también recibiera luz verde. Se salió con la suya.

Y en el estudio no se pueden quejar, la verdad: Rocky II fue un éxito de taquilla en 1979, mientras que Toro salvaje se convirtió en una de esas películas indispensables de la historia del cine, con dos Óscar de sus ocho nominaciones.
Puede que Toro salvaje nunca hubiera existido de no ser por Rocky II y la rápida intervención de Irwin Winkler para convencer a los ejecutivos. ¿Esperabas esta conexión entre la película de Stallone y la de Martin Scorsese?
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Javier Cazallas
Redactor
Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.