¿Tres cancelaciones en una semana? Por qué retiran estrenos de cine en España

Jenna Ortega en Klara and the Sun
Jenna Ortega en Klara y el solSony Pictures
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Esta semana tres películas han desaparecido del calendario de estrenos, ¿qué está pasando?

El 30 de octubre estaba planificado el estreno de tres películas que han desaparecido de la cartelera. Klara y el sol, la nueva cinta de Taika Waititi, protagonizada por Jenna Ortega y basada en una novela del ganador del premio Nobel, Kazuo Ishiguro, venía de estrellarse en Estados Unidos y la distribuidora en España, Sony, ha optado por eliminarla de su calendario de estrenos para tratar de minimizar pérdidas.

Además, se han desplazado los estrenos de Aniquilación (Adam Wingard), en manos de Diamond Films y de El hombre que desafió el rey (Peter Greengrass), que DeAPlaneta ha decidido estrenar en 2027 para dejarla respirar.

La cuestión es que últimamente ésta es una práctica muy habitual y a veces nos deja a la audiencia con las ganas de ver proyectos muy esperados. Como nota curiosa, la cancelación de Coyote vs. ACME que acabó estrenándose por medio de otra distribuidora y va a lanzar su candidatura a los Óscar como mejor película de animación... toma ya. Y pensar que casi nos quedamos sin verla...

Para comprender estas prácticas, hay que tener en cuenta muchas variables. Decidir la mejor fecha de estreno para una película es un galimatías en primer lugar. Las pequeñas producciones tratan de huir de los blockbusters que absorben muchas salas y la atención masiva del público pero hay otros muchos condicionantes entre una competencia feroz: periodos vacacionales, promociones como la Fiesta del Cine, el público objetivo de cada propuesta, los tiempos necesarios para promocionarla... A los costes de producción se suman los de márketing y distribución así que si se espera un fracaso estrepitoso a veces se considera más beneficiosa la cancelación y el archivo del proyecto para declararlo como pérdidas fiscales y soslayar el riesgo de hacer más grande el agujero. 

Pero entre todos los criterios ha aparecido uno más: hay que alimentar las plataformas digitales propias y no solo con películas hechas en la casa, también se puede conseguir un recorrido comercial muy exitoso en streaming. Por desgracia esto redunda en ocasiones en ventanas de exhibición más cortas en salas comerciales e incluso en una relativa desincentivación de la asistencia del público, que se reserva para películas-evento y prefiere consumir películas en casa, de manera más cómoda.

En resumidas cuentas, estamos viviendo una transformación profunda del modelo de negocio y el recorrido comercial de una película puede variar mucho (y ser positivo incluso) gracias a decisiones como moverlas del calendario, estrenarlas directamente en plataforma o no esperar a que se diluya el interés para tenerlas pronto disponibles en digital. Solo los casos más extremos requieren cirugía, pero generan una situación muy desagradable en la audiencia, decepcionada por no poder juzgar por sí misma si habría valido la pena invertir su dinero en ella. A fin de cuentas, hay hasta malas películas míticas que se han convertido en clásicos. ¿O no?

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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