El ASUS ROG Strix SCAR II permite llevar el juego de sobremesa al portátil

Asus ROG Strix SCAR II

Cuando pensamos en un PC para jugar, aún podemos tener la creencia de que un PC de sobremesa es siempre mejor. Y sí, ciertamente son más potentes, ya que hay menos limitaciones, pero de unos años a esta parte, los portátiles gaming se han popularizado gracias a dos factores: miniaturización de los componentes y potencia, en algunos casos, comparable a la de un sobremesa.

Los procesadores de los portátiles llevan años rindiendo de maravilla, pero las tarjetas gráficas no eran lo suficientemente potentes no ya para compararse a un sobremesa, sino para ejecutar un juego exigente sin sufrir demasiado.

Con la llegada de Pascal, las GTX 10 de Nvidia, los ensambladores de portátiles dieron un golpe en la mesa al ser capaces de ofrecer portátiles gaming con una potencia similar al PC de sobremesa y perfectamente válidos para jugar. Con el paso del tiempo, no solo hemos logrado potencia de sobra para jugar a una resolución de 1.080p y 60 frames por segundo, también vemos pantallas de altos vuelos (tanto de resolución 4K como de 144 Hz) y sistemas de disipación de calor muy avanzados.

Ahora, podemos jugar en un portátil como si de un sobremesa se tratara y, además, con la ventaja de poder llevarlo a cualquier parte. Es el caso del ASUS ROG Strix GL504G, o SCAR II, un portátil que cumple las fantasías de cualquier jugón aficionado, sobre todo, a los shooters como pueden ser Fortnite, Overwatch o Counter Strike.

Y es que, se trata de un portátil que llama la atención empezando por el exterior. Un gigantesco logo de ASUS con retroiluminación RGB corona la tapa del portátil, y también RGB es la barra que encontramos en el frontal y que permite iluminar el escritorio. Cuando lo abrimos, descubrimos una pantalla de 15,6 pulgadas con marcos muy delgados y pequeños detalles que muestran lo cuidado que está el diseño del ROG Strix SCAR II.

La cámara para videollamadas, por ejemplo, se encuentra en la parte inferior de la pantalla, y no en la superior, con lo que se consigue adelgazar algo más el bisel que enmarca la pantalla. Por otro lado, tenemos un gran touchpad y unas teclas (también con retroiluminación RGB) que cuentan con los keycaps W, A, S, D, transparentes para resaltar que esas son las que necesitamos en un shooter.

Teclado Asus ROG Strix Scar II

Sin embargo, si por fuera llama la atención, por dentro no es menos. Ya hemos comentado que los procesadores llevan años a un gran nivel, y el ROG Strix SCAR II, monta lo último de Intel de octava generación, el i7-8750H de seis núcleos. 16 GB de memoria RAM DDR4 acompañan a la CPU y, para terminar de darle velocidad, 256 GB SSD PCIe junto a 1 TB de HDD para almacenar juegos.

La joya de la corona es la tarjeta gráfica. Solemos ver muchos portátiles con la GTX 1060 de 6 GB, ya que es la más equilibrada e ideal para jugar a 1.080p, pero el ASUS ROG Strix SCAR II monta la GTX 1070 con 8 GB de memoria GDDR5, una de las más avanzadas para portátiles que nos permitirán sacarle todo el jugo a esta máquina.

Y es que, con esta gráfica podemos jugar a todos los juegos a resolución 1.080p (y más, si sacamos la señal a un monitor externo) en ultra a 60 frames por segundo, pero la ‘’gracia’’ del nuevo Strix SCAR II de ASUS es jugar a 144 frames por segundo, como hacen los profesionales de los esports.

Para ello, contamos con una pantalla con 144 Hz de refresco y solo 3 ms de respuesta que se traduce en una suavidad sin igual. Esto es algo que se nota, sobre todo, en juegos como Fortnite. El título de Epic Games presenta una acción frenética en la que es importante contar con la máxima precisión en la pantalla para acertar a un enemigo en la distancia, pero también necesitamos girar rápido la cámara sin perder suavidad en la misma para huir o para atacar a un enemigo que está a nuestra espalda.

Aunque no lo parezca, Fortnite es un juego que consume bastantes recursos cuando está en ultra, y subir de 100 fps es complicado hasta para la GTX 1070 y el i7-8750H. Por eso, cuando bajamos algo los parámetros gráficos, podemos llegar a los ansiados 144 frames por segundo, lo que se traduce en una experiencia espectacular en el shooter de Epic.

Un portátil con una GTX 1070, como el ROG Strix SCAR II, es una estación de juego de lo más interesante para llevar a cualquier parte sin renunciar a la mejor experiencia. Además, estamos ante un PC que nos permite no solo contar con potencia de sobra en cualquier lugar, sino tener una pantalla con una tasa de refresco y una respuesta perfecta para jugar a los shooter donde queramos.

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