Reportaje

Āto: un ambicioso juego de puzles diseñado en España

Por José L. Ortega

En España se realizan muchos videojuegos de lo más interesantes, y no todos tienen la repercusión que merecen. La mayoría de veces, las ideas más interesantes no las realizan grandes estudios, sino estudiantes con ambición que quieren derribar la puerta del sector.

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Es el caso de Āto, un ambicioso proyecto que pudimos ver durante la pasada edición de Gamelab, donde pudimos charlar con los creadores del juego: cuatro estudiantes de desarrollo de videojuegos que afrontan su primera experiencia en solitario. Ni siquiera se han constituido como estudio.

Ganadores de los XI premios nacionales de la industria del videojuego en Gamelab

¿De qué va Āto? Además de ver el vídeo con gameplay que ilustra el artículo, nos cuenta más Carlos Martínez, uno de los responsables de este interesantísimo proyecto:

"Āto es un proyecto bastante experimental. Es un juego de puzzles con el que buscamos atraer a un público de un perfil algo más maduro quizá.
La mecánica principal consiste en ir conectando las pasarelas negras, que hacen de caminos, mediante los reflejos que genera el agua contenida dentro de un recipiente de cristal. Para que el juego no se viese limitado únicamente a este tipo de puzzles, añadimos varios tipos de "mini-puzles" o "mini-juegos" para complementar a los rompecabezas principales.

El objetivo que tenemos con el juego es transmitir cierta serenidad, calma, relax... Y para ello nos ayudamos de los diversos elementos que componen el juego, desde la propia linea artística (fotorealista y con una marcada influencia oriental) hasta la mecánica principal con el agua o incluso el personaje que controlamos y su simplicidad".

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Para el diseño de escenarios, primero realizan cada nivel de forma artesanal en la vida real, en forma de maqueta, y posteriormente lo replican en 3D. El equipo trabaja a dos bandas entre el monitor y la mesa de trabajo y, con esta metodología, tratan de plasmar el toque diferenciativo de su juego. Gracias a la fotogrametría consiguen reflejar también un realismo visual bastante sorprendente; hecho que se aprecia en elementos como el agua, que es uno de los pilares del juego.

"Los comentarios que nos han llegado sobre los reflejos de los vasos es que parecen totalmente realistas. Esto es así porque, de hecho, son reflejos reales. Dentro del juego los reflejos son representados por una secuencia de imágenes que se sincronizan con la rotación de la cámara para mostrar en cada momento un fotograma real que corresponde a lo que se ve en el reflejo del vaso real desde ese ángulo. Se podría describir cada reflejo del juego como un vídeo y al rotar la cámara dentro del juego, es como si avanzas o rebobinas en ese vídeo".

Seguiremos muy atentos a todo lo que ofrezca Āto, pero desde luego que es una de las propuestas más ambiciosas y originales que hemos podido ver últimamente. Una obra de artesanía que debemos admirar y no perder de vista.