Crítica de La maldición de Widow's Bay, la serie de Apple TV que recomiendan Hideo Kojima y Guillermo del Toro

Crítica de La maldición de Widow's Bay, la serie creada por Katie Dippold para Apple TV cuya primera temporada ya puedes disfrutar al completo.
Ya ha llegado a su final: la primera temporada de La maldición de Widow's Bay está completa en Apple TV y ha sido renovada por una segunda temporada, algo muy de agradecer si tenemos en cuenta que es, probablemente, la propuesta más original y desconcertante del panorama del streaming. Y es una aseveración que hacemos a modo de halago.
Creada por Katie Dippold, coproductora de una serie maravillosa como Parks & Recreation, se vale de una curiosísima mezcla de drama, terror y comedia que hace que el espectador nunca pueda relajarse del todo en el sofá. Es una incomodidad hilarante y a veces salvaje que hace un recorrido por todos y cada uno de los leit motiv del horror: del slasher al subgénero zombi pasando por casas encantadas, payasos asesinos, fantasmas, posesiones y aquelarres.
Uno de los aspectos más interesantes a reseñar es el elenco, con Matthew Rhys (Perry Mason) como cabeza de cartel y un puñado de actores maravillosos acompañándolo: Kate O'Flynn (My Lady Jane), Stephen Root (Barry) o Jeff Hiller (Pluribus), entre otros.
¿De qué va esta pequeña locura?
La maldición de Widow's Bay se compone de diez episodios cortos de entre 35 y 45 minutos de duración. Nos desplaza a una remota isla de Nueva Inglaterra en la que hay muchas historias locales espeluznantes relacionadas con eventos catastróficos y misterios no resueltos. Todo un folklore truculento que, junto a la climatología y las adversidades para alcanzar tierra, hacen que sea un paraje bastante inhóspito plagado de personas algo oscuras.
El alcalde Loftis es un hombre escéptico que vive allí con su hijo adolescente y trata de sacar el lugar adelante a nivel económico al menos atrayendo a turistas a la isla, de manera que se dispone a apaciguar las habladurías haciendo frente a los mitos personalmente.
Para su desgracia, pronto descubrirá que lo que allí sucede no es normal y que no son simples leyendas urbanas sino toda una serie de acontecimientos que hunden sus raíces en el pasado y que pueden salpicarles de forma directa a todos ellos.

Lo que comienza siendo una suerte de sátira sobre una anodina oficina, los trámites burocráticos y un tipo desesperado por vender una postal de su isla que no se corresponde demasiado con la realidad, acabará convirtiéndose en un relicario de misterios a cual más perturbador que el anterior justo cuando estén inundados de turistas.
Lo chulo de la serie, lo que la diferencia y hace especial, es el hecho de que sin ser antológica en cada episodio vaya recalando en un subgénero diferente. Se siente la influencia de los relatos de Stephen King, de series como La dimensión desconocida o Twin Peaks, de películas como Tiburón o famosos slashers como Halloween y los giros de guión nos van llevando de un lado a otro tirando de forma constante del factor sorpresa. En pocas palabras, nunca sabes por dónde te va a arrear un buen susto, sacarte una carcajada o tocarte la patata. Es una combinación arriesgada que no siempre funciona (la efectividad de cada episodio es algo irregular) pero muy gratificante cuando consigue que salten chispas.

Widow's Bay es un destino vacacional para los amantes del terror en todas sus vertientes, un tren de la bruja que decanta los placeres de enfrentarte a un buen misterio. Estamos ante una de esas raras series que marcan un antes y un después y tienen la capacidad de seguir creciendo limando algunos pequeños defectillos.
Además está espoleando constantemente nuestra curiosidad y ganas de saber más sobre la mitología de la isla: cada detalle cuenta y el guión es esfuerza en engarzar todas las pistas que nos van dando hasta llegar a una conclusión muy intrigante.
En resumen, ¿merece la pena? Vaya que sí, pero hay que entrar en esta serie con un poco de fe y la mente abierta. Si te dejas llevar por la marea hasta arribar a sus tormentosas costas te quedarás atrapado.
Valoración
Nota 85
Fresca, compleja y diabólicamente entretenida, esta serie apunta alto y deja con ganas de más. Afinando algunos detalles puede llegar a ser un verdadero pepinazo.
Lo mejor
Los episodios 2, 4 y 8 son obras maestras de hibridación de géneros. Buenísimos.
Lo peor
Pide paciencia para adaptarse al tono (el primer episodio y el quinto son más flojos que el resto).

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.