Si creciste en los 90 lo vas a necesitar: los mejores clásicos de SEGA Mega Drive en Switch y a precio de indie

La mayoría de los clásicos que recuerdas de Mega Drive están reunidos en un solo recopilatorio que no debería faltar en la colección de un gamer de pro.
Esta colección tiene algo especial: reúne más de 50 juegos inolvidables de la legendaria SEGA Mega Drive en un formato que destila pura nostalgia. Desde el arranque ya sorprende, con un menú ambientado en una habitación retro llena de guiños como el televisor de tubo o los posters de época, que transportan directamente a los años dorados de la consola.
Para quienes no la vivieron, supone una oportunidad única de descubrir joyas como Sonic The Hedgehog, Golden Axe, Streets of Rage o Shining Force en la comodidad de Nintendo Switch. Y para los veteranos, es la ocasión perfecta de revivir aquellas tardes de recreo ahora en modo portátil, con la ventaja de llevar los clásicos a cualquier lugar.
A todo ello se suman extras pensados para el jugador moderno: partidas online para retar o colaborar con amigos en la distancia, y un sistema de desafíos internos que funciona como logros, aportando más variedad y rejugabilidad. Lo mejor de todo es que el recopilatorio en su edición física para Switch se puede conseguir en Amazon por menos de 30 euros.
Clásicos atemporales de SEGA
En cuanto a la emulación, los juegos funcionan de forma muy fiable tanto en modo portátil como en sobremesa. No hay ralentizaciones graves ni problemas de rendimiento, y puedes rebobinar la partida en cualquier momento o guardar el progreso cuando lo necesites, algo impensable en la época original.
Eso sí, la cruceta de los Joy-Con no siempre ofrece la precisión ideal para algunos títulos, por lo que muchos jugadores prefieren el mando Pro para una experiencia más cercana al control original de la Mega Drive. Aun así, la respuesta general es buena y permite disfrutar de los títulos sin mayores complicaciones.
Tienes a tu disposición varios filtros gráficos que imitan el aspecto de las teles antiguas, además de la opción de aplicar un modo espejo para darle un aire distinto a los juegos. Podrás ajustar el aspecto visual a tu gusto, ya sea buscando la máxima fidelidad o una imagen más limpia.
Aunque el catálogo es amplio y variado, es verdad que se echan de menos algunos grandes clásicos como Sonic 3, Ecco the Dolphin o Thunder Force IV, que por cuestiones de derechos no han podido incluirse. Aun así, la selección sigue siendo muy sólida y variada para todo tipo de jugadores.
Respecto al online, funciona bien si tienes una conexión estable, aunque su desarrollo es algo limitado. Los retos internos, por su parte, aportan un buen aliciente para rejugar títulos de siempre con nuevos objetivos, lo que alarga bastante la vida útil de la colección.
Eso sí, conviene mencionar el tema del input lag, que puede notarse en algunos juegos como Sonic cuando buscas precisión absoluta. En modo dock, desactivar los bordes ayuda a mejorar la respuesta. Pese a ello, SEGA Mega Drive Classics sigue siendo una gran carta de amor a los 16 bits que brilla especialmente en la portátil de Nintendo.
