Nicolas Cage se arrepiente de uno de sus cambios más extremos como actor: "No sé lo que estaba haciendo"

La extravagante e increíble decisión que tomó Nicolas Cage en el rodaje de Birdy, donde se sacó dos dientes para interpretar mejor al personaje.
Todos conocemos lo polifacético y extravagante que es el bueno de Nicolas Cage, que ha participado en películas memorables de Hollywood, y otras tantas que jamás hubieras pensado que pudiera encajar como protagonista.
Sea como fuere, los inicios de Nicolas Cage no fueron precisamente sencillos, y es que el hecho de que fuera conocido como el sobrino de Francis Ford Coppola le hizo facilitar su entrada a Hollywood, pero a largo plazo le perjudicó.
De hecho, un jovencísimo Nicholas Cage, apenas tenía 19 años, protagonizó la película Birdy, donde compartió cartel junto a Matthew Modine y John Harkins, entre otros.
En esta película de 1984, Nicolas Cage interpreta a un veterano de Vietnam, y para sentir en su propia piel el dolor de las secuelas de la guerra, no se le ocurrió otra idea que arrancarse directamente dos dientes en pleno rodaje de la película.
Sin embargo hay truco, porque los dientes que se arrancó Nicolas Cage en Birdy eran dos dientes de leche que los tenía todavía, curiosamente aún a sus 19 años de edad.
Así que aprovechando el rodaje, y el personaje que interpretaba, decidió quitarse esos dos dientes de leche que todavía le quedaban, por lo que su sonrisa quedó un poco extraña y desdibujada durante todo el rodaje y las siguientes películas.
Eso sí, cuando fue preguntado en un entrevista si alguna vez consideraría volver a quitarse dientes para un futurible papel, en esta ocasión, evidentemente, dijo que “ya no lo haría”.
En todo caso, en referencia a Birdy, Nicolas Cage señaló que se quitó aquellos dientes porque “pensé que sería una forma de conectar con algún tipo de dolor físico. No sé lo que estaba haciendo. Me encontré, a los 19 años, en un papel exigente sin la formación adecuada”.
A pesar de su esfuerzo, Birdy fue un fracaso en taquilla, amasando solo 1,4 millones de dólares, tras un presupuesto de 12 millones.