La nueva versión de Venom sorprende a los fans… ¡Es de color gris y más inmortal que Deadpool!

Venom

El simbionte Venom ya no es de color negro, ahora es de color gris. No solo eso, ahora es inmortal. Pero mucho más inmortal que Deadpool. Una condena eterna.

Venom ahora es de color gris y posee una habilidad de inmortalidad más desarrollada incluso que Deadpool. No es la primera vez que vemos al personaje de Veneno en los cómics siendo «remodelado» y actualizado a conciencia. A fin de cuentas, lleva muchos años formando parte de la cultura popular occidental. Y el mundo del cómic es muy cambiante.

Eddie Brock no es el mismo personaje que fue en sus inicios. Muchas cosas han cambiado en la vida de Venom desde entonces. Para empezar, tiene dos películas estrenadas en cines como protagonista, una aparición en Spiderman 3 y un reconocimiento mediático mucho mayor de lo que fue en su día. Vamos, que ha ido para mejorar.

Para colmo, Venom ahora es de color gris y es más difícil de matar incluso que Deadpool. La ascensión de Eddie Brock en la sociedad de Klyntar —civilización de simbiontes— le ha otorgado un poder casi divino. Sin embargo, no se dan duros a cuatro pesetas. El precio de esta actualización lo ha transformado en una especie de «héroe trágico».

A golpes con la vida… ¡Y contra sí mismo!

Venom gris en los cómics

El destino de Venom en los cómics de Marvel se ha convertido en un bucle temporal. Prácticamente, está condenado a enfrentarse a una versión de sí mismo, pero que procede de miles de años en el futuro. Una existencia penosa, trágica y dura que ha dejado al personaje en una situación muy compleja y verdaderamente irritante para él.

Encerrado en ese bucle temporal, ahora Venom se ha convertido en un simbionte de color gris que es prácticamente inmortal. Eddie Brock quiere morir, anhela escapar de la vida de una vez por todas. Sin embargo, no puede. Mientras que Deadpool se puede destruir a nivel molecular, Venom siempre existirá mientras haya un simbionte en el espacio-tiempo.

 

Venom termina comprendiendo que, como una mente sin forma en la inmensidad del vacío, no puede morir. Da igual cuál sea su deseo, la realidad es otra. Está condenado a la vida, lo único que desea dejar atrás. Transformado en un simbionte gris y en un dios simbiótico e inmortal… Eddie Brock tendrá que rehacerse a sí mismo para desentrañar este embrollo.

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