Una película de Robin Williams hizo que se prohibiera filmar en una icónica localización durante años tras un desastre

Touchstone Pictures

Un accidente durante el rodaje de la comedia de ciencia ficción de Robin Williams hizo que se vetase la localización a las producciones durante años.

Quien más y quien menos, sabe que un rodaje es terreno abonado para que se produzcan accidentes. La industria pone todas las medidas posibles para que no suceda nada, pero a veces no son suficientes. En el hombre bicentenario, la querida película de ciencia ficción de Robin Williams, una negligencia tuvo repercusiones para Hollywood durante casi una década.

La película de Chris Columbus, basada en la obra de Isaac Asimov y Robert Silverberg, se filmó en San Francisco, California, y muchas de las zonas de la ciudad fueron escenario de sus secuencias.

De entre ellas, una desarrollada en interiores, concretamente en el ayuntamiento de la ciudad, se convirtió en un desastre apoteósico. En apariencia, la escena del baile no entraña especiales complicaciones en El hombre bicentenario, pero una negligencia por parte de dos miembros del equipo técnico hizo que dos focos activasen el sistema de extinción de incendios.

1.150 litros de agua inundaron el ayuntamiento, filtrándose por dos de sus plantas y destrozando suelos, alfombras y todo lo que alcanzaba el líquido.

El ayuntamiento vetó rodajes tras El hombre bicentenario

Disney, propietaria de Touchstone Pictures, corrió con los gastos de las reparaciones y envió trabajadores al ayuntamiento para colaborar en el proceso de secado del interior. La Casa del Ratón también pagó un encerado del edificio a modo de disculpa, pero el enfado entre los funcionarios municipales no se aplacaría tan fácilmente.

El rodaje de El hombre bicentenario hizo que el ayuntamiento de San Francisco cerrase sus puertas a todas las producciones de Hollywood durante casi una década. No sería hasta finales de los 2000 cuando otro rodaje entraría en sus estancias, tal y como recuerdan en Collider.

Concretamente, la película fue Mi nombre es Harvey Milk, dirigida por Gus Van Sant y protagonizada por Sean Penn. El enfoque del biopic hizo que el ayuntamiento de San Francisco se ablandase y levantase el veto a los rodajes.

Pero aún hay quienes recuerdan cuando el interior del ayuntamiento se convirtió en "las cataratas del Niágara", como comentaba un ayudante del sheriff, después del accidente de la producción de El hombre bicentenario, la película de Robin Williams que tardaría unos años en ganarse al público.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

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