Philips pone Amazon del revés: vende una TV 4K gigante, de 65 pulgadas, a precio de marca blanca

Si estabas esperando una tele enorme a buen precio, esta de Philips tiene lo básico y más. 65 pulgadas, 4K, sonido envolvente y buen sistema operativo.

No hace tanto, una televisión de 65 pulgadas era cosa de ricos o de escaparates de electrónica. Hoy, sin embargo, es posible encontrar modelos con buen panel, sonido decente y sistema operativo completo sin que el precio suponga una locura.

La oferta de televisores grandes se ha diversificado tanto que, incluso en gamas asequibles, es posible encontrar productos sólidos, y eso es justo lo que representa la Philips 65PUS7609, una smart TV con panel LED 4K, compatibilidad con Dolby Atmos y sistema Titan OS que permite acceder a las principales plataformas de streaming.

Una tele pensada para quienes no quieren complicarse demasiado, pero sí buscan una imagen y un tamaño a la altura de una buena película, una maratón de series o una sesión de videojuegos en pantalla grande. Y se puede conseguir por 479 euros, un precio más propio de marcas poco conocidas o modelos de entrada con prestaciones justas.

Philips 65PUS7609

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Televisor Philips 65" 4K LED con Titan OS, HDMI 2.1, Dolby Atmos y compatibilidad con Alexa y Google. Ideal para series, pelis o consolas. Pantalla grande sin complicaciones.

Panel 4K y buena gestión de imagen para el día a día

Las 65 pulgadas, bien colocadas en un salón o dormitorio amplio, transforman por completo la experiencia de ver contenido. Da igual que estés viendo fútbol, una serie, un documental o simplemente el informativo: el salto respecto a una televisión de 43 o 50 pulgadas es notable.

Pero claro, no todo es tamaño. También hay que hablar del panel LED 4K con tecnología Pixel Precise Ultra HD, que es la encargada de ajustar colores, contraste y suavidad de imagen.

En la práctica, se traduce en una nitidez más que decente y una representación de colores correcta, sin sobresaturación, especialmente si lo tuyo es ver contenido en plataformas como Netflix, Prime Video o Disney+.

No esperes los niveles de brillo o negros profundos de un televisor OLED, pero dentro del segmento LED asequible, esta Philips compite bien. Lo importante aquí es que la resolución es buena, no hay problemas graves de visualización desde ángulos laterales y se nota una gestión de imagen cuidada, sin efectos "jabón" ni movimientos artificiales.

Titan OS, Alexa y todo lo necesario para no complicarte

Uno de los puntos fuertes del modelo es que viene con Titan OS, el sistema operativo de Philips. No es Android TV (aunque lo puedes instalar con un TV Stick), pero cumple con lo esencial: tiene acceso directo a las aplicaciones principales, un menú intuitivo y una interfaz que responde con agilidad.

Además, el modelo es compatible con control por voz a través de Alexa o Google Assistant, lo cual facilita el manejo si sueles usar dispositivos inteligentes en casa. Cambiar de canal, lanzar una app o ajustar el volumen puede hacerse desde el sofá sin levantar un dedo.

Si prefieres usar el mando a distancia, también es funcional y está hecho con plástico reciclado, un detalle que Philips incluye como parte de su compromiso con la sostenibilidad.

Incluye soporte para Dolby Atmos, lo que le da una capa más inmersiva al audio. No es como tener una barra de sonido dedicada, pero se agradece cuando ves películas o juegos con cierto diseño sonoro. El volumen es potente, los diálogos se entienden bien y no distorsiona a volúmenes medios-altos.

Buena para películas, mejor aún para jugar

Aunque no sea una televisión gaming como tal, ofrece entrada HDMI 2.1 (no todas las teles en este rango la incluyen), que permite que la PS5 o la Xbox Series X saquen partido a tecnologías como el VRR (frecuencia de actualización variable) y la baja latencia de entrada automática.

Los juegos se ven con mayor fluidez, con menos lag y sin esos molestos tirones de imagen que pueden arruinar una partida. No hablamos del nivel de un monitor gaming, pero sí de una experiencia suficientemente buena como para disfrutar de títulos en pantalla grande sin renunciar a la calidad.

Y si no te interesa jugar, también puedes aprovechar el HDMI 2.1 para otras funciones, como ver contenido en 4K HDR desde reproductores externos, portátiles o dispositivos como Apple TV 4K. La conectividad del modelo es bastante completa, con puertos USB, entrada óptica y compatibilidad con ARC.

La Philips 65PUS7609 no es una tele perfecta. No tiene Ambilight, ni Android TV, ni paneles de última generación. Pero si lo que buscas es una pantalla enorme, buena imagen y acceso a las apps básicas entonces este modelo tiene mucho sentido. Por menos de 500 euros es más que suficiente.

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