Psycho Mantis de Metal Gear Solid en PlayStation Classic

psycho mantis

Uno de los principales atractivos de PlayStation Classic Mini es la posibilidad de volver a jugar a Metal Gear Solid; el juego de Hideo Kojima que nos dejó impresionado hace 20 años, y que dicho sea de paso, todavía conserva gran parte de su genialidad. Si es la primera vez que os enfrentáis a la aventura de Solid Snake en Shadow Moses, lo mejor es que dejéis de leer, porque os vamos a "destripar" uno de los mejores momentos del juego. 

psycho mantis 2

El cuarto enemigo final al que Snake se enfrenta es Psycho Mantis (después de haberle plantado cara a miembros de la unidad como Revolver Ocelot o Vulcan Raven y al ninja), pero en ese momento es cuando el juego da lo mejor de sí. El original rompía la cuarta pared con algunos "truquitos". ¿Cuáles de ellos siguen funcionando en la versión de PlayStation Mini?

Análisis de Metal Gear Solid 

Como los mandos no cuentan con vibración, evidentemente Mantis es incapaz de mover el dual shock por telequinesis. La consola sí que tiene una memory card virtual, pero como no hay otros juegos de Konami en la recopilación de títulos de PSX Mini, el rival es incapaz de leer el pasado de Snake. Sin embargo hay tres truquillos que todavía funcionan (y que siguen resultando muy impactantes). El primero de ellos es que nuestro enemigo aún es capaz de hablar de nuestro pasado -según lo hayamos hecho en los compases anteriores de Metal Gear Solid- y decirnos si hemos sido hábiles con las trampas, si guardamos demasiado a menudo o si se nos da bien el combate.

MGS

También funcionan los pantallazos en negro, para despistar, en que sólo aparece la palabra HIDEO como si fuese el canal de nuestra TV. Pero lo que más nos ha gustado es que todavía podemos utilizar el truco de cambiar el mando de puerto (del puerto USB1 al USB 2) para evitar que Psycho Mantis lea nuestra mente, y así hacer que el combate sea mucho más sencillo. 

Sin doblaje a castellano y sin  dual shock, Metal Gear Solid sigue siendo una gran experiencia.