Tom Cruise tuvo que improvisar para vencer a la gravedad en la escena más famosa de Misión imposible

Paramount Pictures

La secuencia más célebre de Misión imposible fue una sucesión de fracasos hasta que Tom Cruise y el equipo ingeniaron un modo de poner la física de su parte.

Puede que las secuencias de riesgo de la saga Misión imposible se hayan vuelto más locas que nunca en las últimas películas, pero eso no quiere decir que Tom Cruise no se jugase el tipo en las primeras entregas.

Hoy vamos a retroceder a 1996, cuando Brian De Palma dirigió la primera aventura cinematográfica de Ethan Hunt. El personaje de Tom Cruise saltó a la fama absoluta con una escena que mantuvo en tensión al público durante varios minutos.

Nos referimos, claro está, a la infiltración en las instalaciones de la CIA en Langley, más concretamente a la sala de seguridad por la que Hunt se dejó caer para obtener archivos.

Hay dos momentos álgidos en esa escena: la gota de sudor que casi la lía y cuando Luther deja caer sin querer a Hunt, cogiéndolo a tiempo antes de que caiga al suelo y haga sonar las alarmas. Aunque, bueno, hizo falta algo más que eso para evitar que Tom Cruise se diera de morros contra el suelo.

Tom Cruise: improvisando en Misión imposible desde 1996

Con Misión imposible: Sentencia final a punto de llegar a los cines, Tom Cruise ha charlado con la revista Empire (vía Screen Rant), donde ha compartido recuerdos de cómo lograron sacar adelante la famosa escena de la película original.

La cabeza del actor no dejó de chocar contra el suelo cuando se producía el "descuelgue". Al ser la parte del cuerpo que más pesa y estar Cruise sujeto por el arnés de la cintura, la gravedad jugaba en su contra:

"Nunca olvidaré ese día, porque cuando caigo del ordenador al suelo, fue un gran desafío, físicamente. Queríamos que todo fuera en una sola toma, pero mi cara seguía golpeando el suelo cuando caía. 

Hablé con los miembros del equipo y les dije: 'Vaciad los bolsillosy poned vuestro dinero británico en mis pies. Y caí del ordenador y no me di contra el suelo. Estaba sudando. Todos contenían la respiración y entonces oí que Brian se echaba a reír. Dijo: '¡Muy bien! ¡Corten!' Y ambos nos reímos y nos abrazamos".

La escena de la sala de seguridad de la primera película de Misión imposible es razonablemente menos compleja de lo que son muchas de las que Tom Cruise ha realizado desde entonces, pero es buen reflejo del alto compromiso del actor con su trabajo.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

Mostrar comentarios