Tres históricos JRPG en uno para Switch: si Dragon Quest te gusta, este recopilación tiene para muchas horas

Dragon Quest es uno de los juegos más míticos de Square Enix, y ahora sus tres primeras entregas están disponibles para Switch a precio bastante competitivo.
Los tres primeros Dragon Quest sentaron las bases para que una mítica saga haya pasado a ser legendaria, con mecánicas que luego han continuado y sobre todo con un mundo que ha ido evolucionando junto con los jugadores y las consolas.
A pesar de que hay muchos y muy buenos juegos de Dragon Quest recientes, los tres primeros tienen un toque de magia noventera y ochentera que merece la pena, y la buena noticia es que ahora hay una colección 3x1 para Nintendo Switch.
Cuesta poco más de 50 euros en AliExpress, que lo vende en España algo por debajo en precio de Amazon, aunque los dos tienen stock y hacen envío gratis desde nuestro país.
La realidad es que es una edición perfecta para rememorar viejos tiempos con algunas mejoras, y además adaptados a una consola portátil para que puedas jugar donde quieras.
Son decenas o cientos de horas de juego, y es que como todos los RPG, vas a poder perderte en el mundo tanto tiempo como quieras.
De consolas a móviles y ahora a Nintendo Switch
Estos remakes, originalmente lanzados para móviles y ahora adaptados a consola, ofrecen la oportunidad perfecta para experimentar los orígenes de una franquicia que definió el género durante bastantes años, con gráficos pixel art retocados, una banda sonora magnífica y controles optimizados para los Joy-Con.
Dragon Quest (1986) te transporta a los humildes inicios de la saga, donde un valiente héroe parte para rescatar a la princesa Gwaelin y enfrentar al malvado Dragonlord, en un mundo abierto sorprendentemente expansivo para su época. Su simplicidad es su encanto: sin compañeros de party ni tramas rebuscadas, el juego concentra toda su magia en la pura aventura y la sensación de progreso al mejorar tu personaje y descubrir nuevos lugares.
Dragon Quest II: Luminaries of the Legendary Line (1987) expande el universo introduciendo un grupo de tres héroes –el príncipe de Midenhall, el príncipe de Cannock y la princesa de Moonbrooke– que deben unirse para detener al hechicero Hargon. Aquí aparecen mecánicas que se volverían emblemáticas de la saga, como el sistema de party con personajes que tienen roles complementarios, barcos para navegar entre continentes y una narrativa más ambiciosa que te lleva a explorar múltiples reinos. Aunque conserva la dificultad desafiante del original, esta versión incluye ajustes de balance que hacen más manejables los encuentros aleatorios y los jefes finales.
La joya de la corona es Dragon Quest III: The Seeds of Salvation (1988), considerado uno de los mejores JRPG de todos los tiempos y ahora presentado con mejoras visuales más notorias, incluyendo animaciones fluidas para los sprites y fondos con profundidad. Este episodio precuela de la trilogía introduce un sistema revolucionario de personalización: puedes reclutar aliados eligiendo entre seis clases (guerrero, monje, mago, etc.) y luego cambiarlos a clases avanzadas (como sabio o caballero) a mitad del juego. La historia del Héroe de Legendia que sigue los pasos de su padre, Ortega, para enfrentar al Archimalvado Baramos se desarrolla en dos continentes y un sorprendente mundo adicional, ofreciendo una escala épica que influenció generaciones de RPG.
Los tres juegos comparten características remasterizadas como: gráficos pixel art en alta resolución que mantienen el estilo de Akira Toriyama pero con colores más vivos, una opción para alternar entre la banda sonora original de sintetizador y nuevas versiones orquestales, y menús rediseñados para navegación intuitiva con el stick analógico.
Se han añadido funciones de calidad de vida como autoguardado, indicadores visuales de los puntos de interés en el mapa y un sistema de avisos que sugiere dónde ir siguiente sin romper la sensación de descubrimiento. En Dragon Quest III, además, se incluyen las mejoras de la versión móvil como el modo "Pachisi" –un juego de mesa desbloqueable– y escenas adicionales que profundizan en los personajes secundarios.
La adaptación a Switch aprovecha las características de la consola: puedes jugar en vertical –como en las versiones originales de NES– usando un Joy-Con como mando simple, o en horizontal con controles modernos. El modo portátil luce especialmente bien gracias a la pantalla táctil, que agiliza el manejo de menús y el movimiento en los tableros de batalla. Aunque los juegos conservan su estructura clásica con encuentros aleatorios y combates por turnos, el tempo se siente más ágil gracias a opciones como acelerar las batallas o activar automovimiento en zonas seguras.
Más que simples ports, estos remakes son la versión definitiva de los clásicos, ideal tanto para veteranos que quieren revivir su infancia como para nuevos jugadores curiosos por descubrir los cimientos de sagas modernas como Persona o Final Fantasy.
