Es una versión retorcida de El Señor de los Anillos que da qué pensar, y no es de Tolkien

El Último Anillo es un libro inspirado en El Señor de los Anillos que ofrece una versión de la historia muy distinta a la de Tolkien y plantea algunas preguntas sobre la guerra narrada en la trilogía original.
A nadie se le escapa que El Señor de los Anillos es una de las mejores obras literarias de la historia, y no solo la trilogía, sino todo el universo Tolkien que la rodea y que a la postre dio lugar a una trilogía de películas maravillosa y a todo tipo de juegos y producciones.
No obstante, son libros escritos hace muchas décadas y que dejan algunos cabos sueltos, por fantásticos que sean. En esos cabos sueltos surgió una obra "alternativa" o incluso "pirata", El Último Anillo, de Kiril Yeskov, que ofrece una versión bastante distinta a la que leemos en la trilogía original.
Dentro de los círculos de fans de Tolkien, El Último Anillo es una obra discutidísima y muy analizada, ya que básicamente niega el relato de buenos y malos absolutos que leemos en la trilogía de Tolkien, y cuenta la historia desde el punto de vista de los orcos.
Una vez que la vas leyendo, te das cuenta de que probablemente Yeskov tiene razón en sus postulados, aunque eso no hace que sea menos interesante la obra de Tolkien, ni muchísimo menos, pero es un ejercicio de cuestionamiento que merece la pena.
Eso sí, tiene una clarísima limitación, y tiene que ver con los derechos de autor. Al fin y al cabo El Señor de los Anillos es una marca registrada y lo que en él se narra también, así que el autor ruso tuvo que dar rodeos para hablar sobre todo eso sin hablar incurrir en violación de copyright.
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Date de alta¿Y si los malos no fueran tan malos?
La trama de El Último Anillo comienza después de la caída de Sauron y la destrucción del Anillo Único. Sin embargo, en lugar de celebrar la victoria de los pueblos libres, la novela se centra en las consecuencias de la guerra para aquellos que lucharon en el bando perdedor.
Yeskov imagina un mundo en el que los orcos, los haradrim, los orientales y otros pueblos marginados no son simplemente fuerzas del mal, sino comunidades con sus propias culturas, aspiraciones y justificaciones para haber apoyado a Sauron.
Esta perspectiva humaniza a personajes que en la obra original de Tolkien eran retratados como meros antagonistas, ofreciendo una visión más matizada de los conflictos que definen la Tierra Media.
Uno de los aspectos más destacados de El Último Anillo es su enfoque en la geopolítica y las intrigas políticas. Yeskov, que tiene formación en biología y ciencias naturales, aplica un enfoque casi científico a la construcción de su mundo, explorando cómo las diferentes facciones interactúan y compiten por el poder.
La novela presenta a Mordor no como un reino del mal absoluto, sino como una nación compleja con una burocracia sofisticada, una economía en funcionamiento y una sociedad estructurada. Los orcos, lejos de ser simples criaturas violentas, son retratados como soldados leales y ciudadanos que luchan por su supervivencia en un mundo que los desprecia.
Personajes con motivaciones mucho más profundas
La historia sigue a varios personajes clave, incluyendo a Tangorn, un noble gondoriano que se ve envuelto en una red de espionaje y traiciones, y a Tzerlag, un orco que se convierte en una figura central en la resistencia de su pueblo tras la derrota de Sauron.
A través de estos personajes, Yeskov explora temas como la lealtad, la identidad y el costo de la guerra. Tangorn, por ejemplo, debe enfrentarse a las contradicciones de su propio bando, descubriendo que Gondor no es tan diferente de Mordor en términos de ambición y manipulación política. Por su parte, Tzerlag representa la lucha de los orcos por encontrar un lugar en un mundo que los ha condenado al ostracismo.
Otra diferencia significativa con respecto a El Señor de los Anillos es el tono de la novela. Mientras que la obra de Tolkien tiene un tono épico y heroico, El Último Anillo adopta un enfoque más sombrío y realista.
Yeskov no idealiza a ninguno de los bandos, mostrando que tanto los vencedores como los vencidos tienen motivos cuestionables y cometen atrocidades. Esta ambigüedad moral es uno de los pilares de la novela, y es lo que la hace tan fascinante para los lectores que buscan una visión más crítica y adulta de la fantasía.