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La opinión de
Sonia Herranz

Cuando vives en las nubes y no te habías dado cuenta

Jugando en las nubes

¿Qué os parece lo de Stadia? Yo ya he leído de todo y, qué queréis que os diga, entiendo casi todas las posturas, pero no puedo evitar creer, de verdad, que es el futuro hacia el que nos dirigimos.

Cuando estoy de capa caída, tristona, un poco depre, como lo queráis decir, suelo tirarme en el sofá, poner la tele y buscar una peli que ya haya visto, para no tener que pensar. Una de mis favoritas es “Tiburón” y el otro día necesitaba ver “Tiburón”, no me valía cualquier cosa… Pensé en levantarme del sofá y buscar alguna de las versiones que tengo en formato físico. Ni para eso tenía ganas, así que, directamente, la busqué en Netflix y en Movistar Plus y, ¡boom!, ahí estaba. No recuerdo en qué plataforma exactamente la encontré, pero la encontré, y pude “relajarme”, sin quitarme la mantita, en las cálidas aguas de Amity Island…

De repente mi encefalograma pasó de plano a pleno de actividad. Fui consciente, de golpe, de que me había adaptado a esto del streaming con más facilidad de la que yo misma presagiaba. Allá por 2012 escribí este post en el que declaraba que “no me gustaría estar en las nubes”. Ups… pues veo que me muevo entre ellas como una campeona. Será que le estoy empezando a ver la gracia a eso de no acumular películas, libros y CD en las estanterías, que cogen mucho polvo. O, más bien, creo que le he visto la gracia a la inmediatez, al aquí y al ahora. Quiero “Tiburón”, pero la quiero ya. (La verdad es que también nos estamos volviendo impacientes, un poco compulsivos, pero eso si queréis lo hablamos otro día).

Tiburón, en Movistar Plus

Sigo comprando películas, pero sólo las más señaladas, esas que quiero tener o que representan algo para mí. Me ha pasado igual con los libros, con la música… Y últimamente con los videojuegos. Cada vez le hago menos ascos a una descarga digital. Una vez más, me resulta cómodo tener varios juegos en la consola y no tener que levantarme a cambiar el disco o a buscar una tarjetita nueva… Todavía no me ha pasado, pero estoy segura que terminaré perdiendo alguno de los cartuchitos de Switch… 

La idea de tener a mi alcance un montón de juegos para elegir en cualquier momento y sin “quitarme la mantita”, me hace tilín. No lo puedo evitar. Es verdad que lo que hay detrás es un poco oscuro todavía, pero el concepto no puede ser más prometedor, además de ser un fiel reflejo de la tendencia en la que nos movemos actualmente, en la que nuestra vida está en la nube: fotos, vídeos, datos personales, música, series, películas, libros, los archivos de trabajo… (si hace años ya me sentía sentada al borde de lo digital con los pies colgando, no os digo nada hoy).

No sólo eso, además, tendemos a unificar el dispositivo. Ya no llevamos encima cámara de fotos o de vídeo, ya no llevamos un “walkman” (viejuno, ¿eh? ;-). No hablemos de agendas o de organizadores. Incluso buscamos aplicaciones que se comuniquen con nuestro ordenador, para mover, editar o consultar archivos de trabajo. Todo junto, reunido en un único ecosistema que nos permite acceder en cualquier momento a las cosas que nos importan… o que al menos creamos que son importantes. En cualquier momento o lugar. 

Dentro de este panorama, Stadia no es una sorpresa, ni tan siquiera una revolución, es el paso lógico. Cuando se anunció que PS3 iba a tener disco duro y conectividad online de serie, me recorrió un escalofrío por el cuerpo muy similar al que sentí cuando Sony compró Gaikai (os remito al mismo post de antes). Porque sentí en el huesos que representaban puntos de inflexión, cambios radicales en la manera de disfrutar del videojuego. Cambios que no son de hoy para mañana, pero que terminan llegando y que da igual cómo nos pongamos, al final nos afectan. No, no se puede parar el mundo para bajarse, por mucho que a veces apetezca. 

Stadia va a ser una realidad muy pronto. Algunos piensan que incluso podría frenar que haya un nuevo salto de generación. Que ni PS5 ni Scarlet llegarían a ver la luz. Yo no diría tanto. Sí creo que habrá una nueva generación de consolas, pero ¿llegaremos a una décima? Pues no lo sé. Si esa hipotética PS6 llegara a salir, ¿tendría algún lector para juegos en formato físico? Pues tampoco lo sé. ¿Tendría exclusivos? Algo tendría que tener para que fuera interesante tenerla… ¿Quizá otro tipo de servicios? La tendencia parece ser esa. Los juegos, todos, para todos, la diferencia: los servicios. Lo podemos hablar otro día, si queréis.

Ya sé que muchos de los que me vais a leer aquí no entendéis que se pague por algo que no se tiene, pero es la tendencia, es así, cada día nos acercamos más a las nubes y cada día, con más cosas. También renegaréis del móvil como plataforma de juegos, pero a nivel mundial ya representa el 47% del mercado. Y en consolas y PC, el modelo digital ya es 76% del mercado. Cada vez hay más jugadores en el mundo y no todos ven el videojuego como un arte, una religión o una forma de vida. La inmensa mayoría sólo quiere entretenerse, pasarlo bien. Igual que cuando yo veo una película: me divierte o no. No le doy más vueltas. Cuando me gusta mucho, pasa a esa categoría de las “pelis para momentos especiales”. Para ese tipo de jugador, que es mayoría, no me negaréis que tiene que sonar súper atractivo pagar una tarifa plana y tener acceso a cualquier juego, cuando le apetezca, a su ritmo. En este post (de 2014) ya especulé en su día con el tema...  

Me preocupan muchas cosas, como a todos. El modelo de negocio de Stadia tiene todas las papeletas para se de suscripción, como PS Now. Pero si te paras a pensar cuál será el negocio para los desarrolladores, no terminan de salir las cuentas. Probablemente haya un servicio Premiun, con una suscripción más cara que dé acceso, por ejemplo, a la novedades. O puede que haya “canales” de firts Party. Puede que haya distintos “paquetes”, a lo Movistar +. Por ejemplo, un canal de juegos clásicos. Y aquí entra en juego otra cosa que me perturba… ¿se podrá conseguir que en estas plataformas de juego en streaming entren los clásicos? Se están perdiendo y me da pena, mucha pena. Podría ser una solución y ojalá se tenga en cuenta. ¿No pagarías por un “canal” retro? Seguro que mucha gente sí, aunque no sería mayoría… Creo que o debemos hablar otro día también. 

Este cambio en el modelo de negocio, ¿podría afectar al tipo de juegos? Si, por ejemplo, el pago fuera por tiempo de juego, quizá esas experiencias narrativas, de tres o cuatro horas, que suelen llegar a la patata, dejarían de hacerse, no compensaría… ¿Qué pasará con los indies? Podría ser la clave para su explosión definitiva. O no. 

¿Cómo van a reaccionar las first party? ¿Cómo se integrará una consola y un juego exclusivo en este ecosistema digital? ¿Si me compro una PS5 podré jugar a los juegos de Switch, a través de un app y pagando suscripción a Stadia? ¿Habrá juegos exclusivos en físico, como las pelis, que tardan unos meses en llegar de las salas de cine al alquiler? 

Hay mucho de lo que hablar, me parece a mí. Tanto, que seguramente me quedara un post demasiado largo y demasiado tostón. Y, al final, sería hablar por hablar. Lo importante es que nos lo vayamos pensando, lo vayamos madurando. Las cosas cambian estemos o no de acuerdo, de nada vale resistirse. No va a ser hoy, o mañana, pero tampoco penséis que es un futuro lejano. Está más cerca de lo que parece. Mirad a vuestro alrededor y ved todas las cosas, no sólo las que queréis ver. No tienes que cambiar de opinión, pero al menos, que lo que eliges es seguro lo que quieres. 

Os voy a confesar que Google me da miedo, mucho miedo. Tiene un poder inmenso en sus manos, más que nadie, porque controla la información. Y lo ha amasado a base de darnos a sus usuarios lo que queremos, incluso antes de que supiéramos que lo queríamos. Tened los ojos abiertos a las señales y los presagios. A ver si dentro no mucho, podemos dar respuesta a todas esas preguntas. O, lo que sería más divertido, plantearnos otras nuevas.