Cuenta atrás para Vengadores: Endgame - Recordando Doctor Strange
Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Repasamos todas las películas que conforman el Universo Cinematográfico de Marvel antes del estreno de Vengadores: Endgame. Hoy le toca el turno a Doctor Strange, la película de 2016 dirigida por Scott Derrickson y protagonizada por Benedict Cumberbatch.
Cuando Doctor Strange (Doctor Extraño) aterrizó en el UCM ya estábamos en la llamada Fase 3, es decir que, como espectadores habituados ya al mundo superheroico que se expandía ante nuestros ojos, era difícil causar una buen impresión una cinta de "inicio" de un héroe. Y, sin embargo Scott Derrickson, que venía de dirigir películas como El exorcismo de Emily Rose, Sinister o Ultimátum a la Tierra supo dar en la tecla adecuada para conjugar humor, acción y toda una nueva vertiente nueva que nos aproximaba al Multiverso de Marvel.
Apenas familiarizados con el mundo de la magia gracias a Thor, era el momento de sacarle partido a las artes místicas y descubrir todo un mundo que nos enfrentaba a la dimensión espejo, al Reino Cuántico, a viajes astrales, teletransportaciones y un sinnúmero de nuevos recursos narrativos que quedaban así legitimados y nos permitían incluso soñar con bucles temporales.
Benedict Cumberbatch asumió el reto con la habitual profesionalidad que le caracteriza y gozó de una transformación física que lo convertía en el personaje del cómic, clavado. Aunque hubo muchas más cositas en Doctor Strange que nos robaron el corazón del todo... Empezando por los personajes secundarios... Gozar del buen hacer ante la cámara de Cumberbatch es ya un espectáculo pero incluir en el elenco a actrices de la talla de Tylda Swinton, Rachel McAdams y a actores como Mads Mikkelsen es ya rozar la perfección.
La innovación en el plano visual, con la utilización de arquitecturas imposibles como las de Escher, imágenes caleidoscópicas y la explotación de los mandalas (representaciones a la postre de la perfección del universo) encumbraron a ILM una vez más al olimpo de los efectos visuales memorables al ser capaces de realizar un trabajo original, muy atractivo y disfrutable, especialmente en 3D.

