El capítulo "de relleno" más famoso de Dragon Ball es de Piccolo, y tiene su Funko

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Funko Pop tiene una figura de uno de los capítulos más recordados de Dragon Ball.
Cualquiera que haya crecido viendo anime sabe perfectamente que los episodios de "relleno" son, por norma general, un suplicio. Esa manía de los estudios de animación de inventarse tramas absurdas para dar tiempo a que el manga original avance suele dejarnos capítulos que todos preferiríamos borrar de nuestra memoria. Sin embargo, hay excepciones que confirman la regla, y en el caso de Dragon Ball Z, existe un episodio de relleno que es recordado con muchísimo cariño.
Hablo, cómo no, de aquel mítico capítulo en el que Goku y Piccolo se ven obligados a sacarse el carné de conducir. Es una trama completamente intrascendente para la historia principal de la serie, sí, pero verlos sudando la gota gorda al volante de un coche utilitario es algo inolvidable.
Si eres de los que esboza una sonrisa cada vez que recuerda ese momento, estás de enhorabuena, porque la gente de Funko ha lanzado una figura que lo rememora. Es el Funko Pop Piccolo Driving Exam Exclusive Figure, un guiño a los fans de la obra de Akira Toriyama.

Funko Pop Piccolo Driving Exam
19,99 eurosSi coleccionas estas figuras y te gusta Dragon Ball, esta edición exclusiva es casi imprescindible para ti. Es uno de esos artículos que, al no estar basado en la enésima transformación de Super Saiyan, aporta un toque de humor y originalidad, y además, al ser una edición exclusiva, se convierte en una pieza bastante codiciada.
El Funko en cuestión nos presenta a Piccolo tal y como aparece en ese legendario episodio 125 de Dragon Ball Z –estrenado a principios de los años noventa–. En lugar de su habitual capa blanca y su turbante, el Namekiano luce la estrafalaria ropa casual que le obligan a ponerse para mezclarse con los humanos: una camiseta oscura y esa mítica gorra hacia atrás, una vestimenta que contrasta de forma hilarante con su piel verde y su habitual semblante serio de guerrero amargado.
El nivel de detalle es fantástico, manteniendo las proporciones habituales de unos 10 centímetros de altura que caracterizan a los Pop, y viene en su caja con ventana perfecta para los que prefieren exponerlos sin sacarlos de su envoltorio original.
Pero, ¿por qué es tan mítico este Funko y el episodio que lo inspira? Para ponerte en contexto, la historia ocurre justo antes de los temibles Juegos de Célula. Chi-Chi está harta de tener que cargar con las compras andando porque su marido es un pasota que no tiene un trabajo normal. Así que, bajo amenaza de dejarles sin comida –la peor pesadilla para un Saiyan–, les exige a él y a Piccolo que vayan inmediatamente a la autoescuela a sacarse la licencia. Y claro, Goku, como buen amigo, arrastra a Piccolo al problema alegando que él tampoco tiene carné.
Lo que sigue es un festival de comedia. Piccolo, que puede volar a velocidades supersónicas y destruir montañas con un dedo, se frustra enormemente intentando lidiar con embragues, intermitentes y las normas de tráfico, compitiendo absurdamente con Goku en la carretera.
Curiosamente, Piccolo resulta ser mucho más inteligente y hábil al volante que Goku, que es un desastre total, pero ambos terminan suspendiendo tras usar sus poderes para salvar un autobús escolar que caía por un precipicio. Aunque es puro relleno, el guion tuvo el toque del mismísimo Toriyama, lo que explica por qué funciona tan bien como respiro cómico entre tanta tensión y batallas a muerte.

Comentarios