Colores vibrantes y 300 nits de brillo para unas partidas espectaculares: inmersión total en cada escenario

GIGABYTE GS25F14
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Actualizar el monitor cambia la experiencia de juego más que muchos otros componentes, y el GIGABYTE GS25F14 lo consigue con una pantalla rápida y asequible.

Si juegas en PC y todavía sigues con un monitor de 60 Hz, el GIGABYTE GS25F14 puede ser ese pequeño cambio que hace que tus partidas se noten mucho más rápidas y fluidas, y todo sin llegar a pagar tres cifras.

Sus 144 Hz son interesantes en shooters, juegos de conducción y títulos donde la pantalla tiene que seguir el ritmo de lo que ocurre en cada partida. Frente a los 60 Hz tradicionales, aquí tienes una actualización mucho más frecuente de la imagen, algo que se nota enseguida al mover la cámara, apuntar o recorrer un escenario a toda velocidad.

Y lo mejor es que el GIGABYTE GS25F14 cuesta 74,99 euros. Por ese precio tienes un monitor Full HD de 144 Hz que además incorpora un tiempo de respuesta de 1 ms, una combinación muy atractiva para montar o renovar un setup gaming sin dedicar una parte importante del presupuesto a la pantalla. Es una opción top para acompañar a un PC gaming de gama de entrada o media.

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El tiempo de respuesta de 1 ms ayuda a mantener los movimientos rápidos más definidos, mientras que AMD FreeSync se encarga de sincronizar la frecuencia del monitor con la tarjeta gráfica compatible. En la práctica, esto ayuda a reducir el tearing y consigue que la acción resulte más limpia cuando estás girando la cámara rápidamente o entrando en un tiroteo.

GIGABYTE también ha pensado en quienes se toman las partidas en serio. Black Equalizer permite aclarar las zonas más oscuras para detectar antes a un enemigo escondido, mientras que Game Assist añade funciones como miras personalizables. Son pequeños extras que pueden resultar clave en momentos en los que localizar al rival unas décimas antes puede cambiar una partida.

El panel tampoco se limita a ofrecer una imagen rápida. Cuenta con HDR10, cobertura del 120% del espacio sRGB y 8 bits reales de profundidad de color, por lo que los juegos pueden mostrar colores vivos y una gama amplia de tonalidades. Eso también se agradece cuando terminas la partida y cambias al streaming para ver una serie, una película o algún vídeo.

Además, los 300 cd/m² de brillo y el contraste de 1500:1 permiten disfrutar de una imagen con buen nivel de visibilidad y escenas oscuras con mayor profundidad. No estamos ante un monitor pensado únicamente para presumir de especificaciones, es una pantalla que busca ofrecer una experiencia equilibrada tanto en juegos rápidos como en el uso diario.

Para las sesiones largas, el soporte permite ajustar la inclinación y encontrar una posición más cómoda frente al escritorio. También incorpora certificación TÜV Rheinland de baja luz azul y tecnología Flicker-Free, dos características que ayudan a que los ojos sufran menos cuando encadenas varias horas de juego, algo bastante habitual cuando hay una campaña que terminar o una partida online que se alarga más de la cuenta.

La conexión también está bien resuelta con HDMI 2.0 y DisplayPort, de modo que puedes utilizarlo con tu PC y mantener una configuración flexible. Y aunque los 144 Hz están especialmente dirigidos al juego en ordenador, la pantalla puede integrarse perfectamente en un setup donde también tengas una consola conectada. Para quien busca una pantalla rápida, sencilla y con funciones gaming sin disparar el presupuesto, el GIGABYTE GS25F14 es una alternativa que merece tener en cuenta.

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