El nuevo juego de Digimon me llama, y por lo que cuesta ahora estoy dispuesto a probar

Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Digimon es una franquicia infraexplotada, con juegos buenos y otros no tan buenos. Por suerte, el último sí que cumple con creces.

De niño me encantó Digimon World de PS1, y durante mucho tiempo tuve la sensación de que la franquicia nunca terminaba de volver a tocar ese techo, como si hubiese ido dando bandazos entre juegos curiosos, ideas buenas a medias y alguna entrega apañada, pero sin ese gran pelotazo. 

Eso, por fin, ha cambiado con Digimon Story Time Stranger, que sí es un juegazo y además uno de esos regresos que reconcilian bastante con una saga a la que muchos le teníamos cariño, pero a la que también le pedíamos un golpe encima de la mesa desde hace años. 

No es un juego barato, porque su precio oficial arranca en 69,99 euros en edición estándar, aunque ahora se puede encontrar por menos de 60 euros para PS5.

Digimon Story Time Stranger

Digimon Story Time Stranger

Este juego es una mezcla perfecta entre RPG, aventura y combates, y es ideal si ya eras fan de la franquicia.

36€ en Eneba52€ para PS558€ para Switch 2
* Algún precio puede haber cambiado desde la última versión

En nuestro análisis le damos un 84, una nota que encaja bastante bien con la sensación general de estar ante un juego que, como poco, es completísimo. Además, no se queda encerrado en una sola plataforma, ya que está disponible en PS5, Xbox Se Series X|S, Steam, Nintendo Switch 2 y Nintendo Switch.

Lo mejor de Digimon Story Time Stranger es que entiende muy bien qué tipo de juego quiere ser. No intenta disfrazarse de otra cosa ni vive solo de la nostalgia, sino que se presenta como un RPG de captura y crianza de monstruos con combates por turnos, una buena dosis de exploración, mucho farmeo del bueno y un sistema de progresión que engancha. 

Y digo farmeo del bueno porque aquí es como una obligación pesada, sino como parte natural de la gracia del juego: combatir, reclutar Digimon, entrenarlos, hacerlos digievolucionar, desdigievolucionarlos, buscar requisitos concretos y seguir afinando el equipo hasta que encuentras una combinación que te convence. Es justo ese tipo de bucle jugable que tan bien lleva funcionando durante décadas.

La historia tampoco está nada mal. Arranca con un agente de la organización ADAMAS investigando anomalías en Tokio y, tras una catástrofe relacionada con la aparición de Digimon en el mundo real, el protagonista termina viajando ocho años al pasado para intentar evitar el colapso del mundo y desentrañar qué está ocurriendo entre la realidad humana y el Mundo Digital de Ilíada. 

No es la narrativa más revolucionaria que vas a ver en un JRPG, y de hecho no es lo mejor del juego, pero sí funciona bien como excusa para ir tirando del hilo, conocer personajes, moverte entre escenarios muy distintos y dejar que el universo Digimon vaya ganando peso conforme avanzas. 

Los combates son por turnos, pero no de esos que se quedan en lo básico, sino que tienen suficiente profundidad como para que de verdad importe cómo construyes el equipo y cómo lees cada enfrentamiento. 

Hay sistema de tipos, debilidades elementales, ventajas por personalidad y habilidades especiales del protagonista, así que cuando entiendes cómo encaja todo puedes hacer auténticas barbaridades de daño y plantear estrategias bastante satisfactorias. 

Además, el juego permite acelerar las batallas hasta x5, cambiar Digimon de reserva sin perder agilidad y evitar encuentros aleatorios, porque los enemigos aparecen visibles en el escenario.

Cuenta con más de 450 Digimon y de opciones de personalización muy amplias, y no basta con subir de nivel sin pensar, porque cada criatura tiene requisitos, ramas evolutivas, estadísticas concretas y posibilidades de cambio que convierten al equipo en algo vivo, moldeable y mucho más profundo de lo normal.

Y eso, sinceramente, es lo que hace que también pueda gustar muchísimo a fans de Pokémon, sobre todo a los que echan de menos una saga un poco más compleja, más estratégica y con más margen para experimentar con los monstruos y sus evoluciones.

También conviene dejar claro que no es perfecto. En nuestro análisis se señalan problemas técnicos, animaciones algo rígidas, un diseño de niveles bastante básico y una historia que podría haber arriesgado más, y son pegas reales que están ahí. Pero al mismo tiempo queda remarcadas varias de sus grandes virtudes: los combates por turnos, el sistema de crianza y digievoluciones, los homenajes a la serie y el hecho de que por fin llegue con textos en castellano.

Más información sobre:

Comentarios