¿Quieres conocer la historia de la prensa del videojuego en España? Este libro te lo cuenta todo

La historia del periodismo de videojuegos en España da para mucho, y para muestra un botón: este libro repasa lo mejor de la prensa de papel gamer.

Echar la vista atrás y recordar cómo vivíamos nuestra afición hace décadas es un ejercicio de nostalgia que nos toca la patata a más de uno. Hubo una época, aunque a los chavales de ahora les parezca ciencia ficción, en la que no teníamos vídeos en directo ni redes sociales para enterarnos de las novedades. Nuestra única ventana al mundo eran esas revistas de papel que esperábamos con ansia cada mes, convirtiendo el quiosco del barrio en un auténtico lugar de peregrinación para descubrir qué juego nos pediríamos por Navidad.

En este libro titulado El Gran Quiosco de los Videojuegos se hace un recorrido precioso por toda esa historia de la prensa especializada en España. Es un viaje a esos años dorados donde mandábamos cartas para conseguir el truco de aquel jefe que se nos resistía o donde guardábamos como oro en paño los discos con demos y las cintas de vídeo. Resulta fascinante leer cómo la palabra impresa se convertía en ley para varias generaciones de jugadores que crecimos entre páginas llenas de trucos, guías y análisis de lo más divertidos.

Si quieres revivir esos momentos o conocer cómo funcionaba todo aquel tinglado, lo tienes disponible por apenas 26 euros en Amazon. Me parece un precio de lo más ajustado para una obra que recoge tantos recuerdos y que se siente como un homenaje necesario a una forma de hacer periodismo que ya no volverá. Por esa cantidad, te llevas a casa un trozo de nuestra historia cultural, editado con el mimo que se merece un tema que ha marcado la infancia y juventud de tanta gente en nuestro país.

El Gran Quiosco de los Videojuegos

La edad dorada de la prensa del videojuego

La obra cuenta con trescientas dieciocho páginas editadas por Diábolo Ediciones, lo que te asegura un buen rato de lectura pausada y llena de anécdotas curiosas. Tiene un tamaño estupendo para disfrutar de las ilustraciones y fotos de la época, midiendo unos 24 cm de alto, lo que lo hace perfecto para lucirlo en cualquier estantería de coleccionista. Se nota que detrás hay un trabajo de documentación muy serio para rescatar del olvido nombres de revistas y redactores que fueron auténticos ídolos para nosotros.

Me encanta cómo el autor nos recuerda esos tiempos en los que nos conformábamos con ver unos pocos segundos de Resident Evil en un CD-ROM para flipar con los gráficos. Eran días de menos inmediatez pero quizás de más ilusión, donde cada página se leía y se releía hasta que el papel casi se deshacía entre los dedos. Este libro consigue capturar esa magia tan especial y trasladarla al presente para que entendamos mejor de dónde venimos y cómo ha evolucionado nuestra forma de consumir información.

Es curioso pensar en cómo esos analistas caricaturizados que salían en las revistas influyeron tanto en nuestros gustos personales sin tener apenas contacto directo con ellos. El libro explora esa relación tan estrecha que se creaba entre el lector y la publicación, algo que hoy en día, con tanta velocidad y contenido digital, se ha perdido un poco por el camino. Es un relato escrito en castellano que fluye con mucha naturalidad, haciéndote sentir que estás charlando con un viejo amigo sobre los viejos tiempos.

Desde su publicación el 30 de mayo de 2025, se ha convertido en un título de referencia para cualquiera que quiera profundizar en la evolución de la industria en España. No solo habla de juegos, sino de la gente que los rodeaba, de las empresas que se arriesgaron a sacar revistas y de los desafíos técnicos de aquellos años. Es, en el fondo, un retrato de una sociedad que empezaba a descubrir el potencial de los ordenadores y las consolas mientras hacía cola en el quiosco.

Para los que coleccionamos este tipo de libros de arte y ensayo sobre nuestra pasión, es una compra que aporta mucho valor y perspectiva histórica. No se queda solo en la superficie, sino que rasca en la trastienda de las redacciones para contarnos cómo se cocinaban esos reportajes que tanto nos gustaban. Es un regalo ideal para ese amigo que todavía guarda algunas MicroHobby o Hobby Consolas en una caja en el trastero, recordándole que aquellos años fueron realmente especiales.

Volver a pasear por ese gran quiosco virtual es una experiencia que merece mucho la pena para reconciliarnos con nuestro pasado más jugón. Es una lectura que te deja con una sonrisa en la boca y con ganas de desempolvar alguna de aquellas viejas glorias que mencionan sus párrafos. Si buscas algo que combine nostalgia, datos interesantes y un diseño cuidado, esta es la oportunidad perfecta para sumergirte en la era de oro del papel en España.

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