Ya he quemado Stardew Valley y ahora voy a cambiar el huerto por un cementerio

Stardew Valley es mi juego de confort, pero ya he hecho todo lo que podía hacer en él y busco nuevos horizontes.
Si hay un juego al que le he echado horas y horas en los últimos años, es Stardew Valley. En Switch y sobre todo en PC, donde lo he jugado en todas las granjas que vienen y también en las que no vienen, con los mods más estrambóticos que puedas pensar, con distintas formas de enfocar la producción en mi granja y añadiendo contenido a mansalva.
Dicho esto, espero con ansias el nuevo juego de su creador, Haunted Chocolatier, pero mientras tanto busco nuevas aventuras, aunque del mismo tipo que este 'cozy game' por excelencia, y la verdad es que tengo varias opciones sobre la mesa: Roots of Pacha, Rune Factory y Graveyard Keeper, y es este último el que más me llama.

Graveyard Keeper
En este juego no tienes que gestionar una granja, sino un cementario, haciendo misiones y crafteando todo tipo de objetos.
2€ para PC22€ para Switch (físico)Me voy a acabar pasando de un huerto a un cementerio, pero ¿y qué? Todos los que lo han jugado dicen que es bueno, y sus críticas en Steam son excelentes, y además está para varias plataformas, por si quieres probarlo por ejemplo en Nintendo Switch.
Cuesta muy poco dinero y, aunque no me prometa la misma cantidad de horas que Stardew Valley, es buen sustituto mientras encuentro qué hacer, para jugar en modo portátil en mi ASUS ROG Ally, algo que no quiero hacer con Civilization, que es el otro juego al que estoy enganchado ahora mismo.
No soy muy fan últimamente de juegos de acción, de shooters o de otro tipo de juegos que sean casi un trabajo, como los MMORPG, así que opto por juegos principalmente offline que pueda pausar en cualquier momento.
En Graveyard Keeper te conviertes en el guardián de un cementerio medieval, pero no uno cualquiera, sino el más impreciso de la historia, donde lo que realmente importa no es tanto enterrar dignamente a los difuntos como convertir tu parcela en un negocio próspero.
Es un título que mezcla gestión, RPG, humor negro y un toque de supervivencia en un mundo pixel art. Graveyard Keeper es como la versión oscura, capitalista y con un sentido del humor ácido de Stardew Valley.
Tu cementario y tus muertos para que los gestiones
La propuesta de juego es sencilla de entender y adictiva desde el primer minuto. Mueres, despiertas en este mundo medieval extraño y te toca encargarte del cementerio del pueblo. Al principio parece una condena, pero pronto descubres que puedes convertirlo en un imperio personal.
Recibes cadáveres en la puerta, les haces la autopsia, decides si darles una sepultura digna o si aprovechar sus “recursos” para venderlos al carnicero, mejorar tus herramientas o incluso cocinar algo que luego vendes en el festival local.
Todo es así de retorcido y divertido, con un humor que te hace reír mientras cuestionas si tus decisiones son éticas o simplemente pragmáticas. El juego no te juzga; tú decides hasta dónde llegar con tus métodos.
Tienes que mejorar las tumbas para subir de nivel tu cementerio, recolectar recursos como madera, piedra y hierro, y desbloquear tecnologías en diferentes árboles de habilidades. Hay uno para el cementerio, otro para la granja, uno para la cocina, investigación y combate.
Cada rama abre nuevas posibilidades, desde fabricar mejores palas hasta cultivar tu propio huerto o explorar mazmorras para conseguir ingredientes raros.
