Reportaje

Avance y gameplay de Detroit: Become Human para PS4

Por Daniel Quesada

David Cage quiere volveros a emocionar con Detroit: Become Human, el nuevo juego exclusivo para PS4 en el que los androides quieren encontrar su lugar en el mundo. Hemos jugado un par de horas con lo nuevo de Quantic Dream antes de su estreno, el 25 de mayo.

Ya solo quedan unas semanas para que recibamos en PS4 Detroit: Become Human, el nuevo juego de David Cage y Quantic Dream. Como recordaréis, este señor tan sentido viene de presentarnos Heavy Rain o Beyond: Dos almas y en esta ocasión vuelve por los fueros de una aventura en la que la acción, las emociones y la investigación se dan la mano.

El argumento de Detroit: Become Human nos lleva hasta un futuro cercano, en el que los androides se han convertido en una suerte de "electrodoméstico" común: ayudan a los humanos a limpiar, cuidan de los enfermos, van a hacer la compra... Se pueden comprar en una tienda como si fueran un coche y no tienen, ni de lejos, los mismos derechos que los humanos. Era cuestión de tiempo que alguno de ellos acabara tomando conciencia de su valor como individuo, así que nosotros tomamos el control cuando la sociedad empieza a cambiar debido a los llamados androides divergentes, seres que quieren rebelarse frente a la sociedad establecida.

El equipo de David Cage ha concebido a tres protagonistas para esta historia, todos ellos androides. Kara (que os sonará del corto homónimo de hace unos años) trabaja limpiando para un padre desagradable y mandón, que tiene una niña introvertida pero despierta; Marcus cuida de un pintor en silla de ruedas, que lo motiva para que siga sus propios sueños; por último, Connor es un agente que investiga crímenes relacionados con los androides divergentes y actúa como negociador en situaciones límite.

Detroit: Become Human

Hemos de seguir las historias de los tres por separado, aunque poco a poco irán convergiendo en diferentes puntos de la trama. Al igual que pasaba con los juegos anteriores, Detroit para PS4 se juega en tercera persona en tornos relativamente cerrados, por lo que hemos de guiar a los personajes para que cumplan una serie de tareas obligatorias y otras opcionales. Puede haber de todo, desde fregar los platos hasta decidir si disparamos a un secuestrador, pero todo se hace en base a esa interfaz que ya caracteriza a los juegos de Quantic Dream: trazar trayectorias con el stick para imitar el movimiento del personaje, pulsar un botón para elegir qué opción responder a continuación...

Detroit: Become Human

El control es realmente sencillo y, además, las primeras tareas que cumplimos (especialmente, con Kara y Marcus), son muy simples y relajadas, para que vayamos cogiendo el truco. De hecho, quizá son demasiado simples para nuestro gusto. Vale que con Heavy Rain quisieran experimentar con esas fórmulas, pero la verdad es que a estas alturas, plantear tantas tareas irrelevantes para que "entendamos la naturalidad de la situación" se hace algo lentorro.

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Sin embargo, los tramos que hemos podido probar con Connor son más interesantes desde el principio, ya que arrancan con situaciones límite en las que hay que tomar decisiones muy extremas. Las posibilidades de éxito de sus misiones de campo se van midiendo en base a porcentajes a medida que cumplimos tareas (si tenemos que calmar a un potencial asesino, descubrir su nombre real aumentará nuestras posibilidades de éxito), pero estas se pueden derrumbar si damos un paso en falso a la hora de la verdad.

En otras ocasiones, hemos de buscar pistas que nos ayuden a avanzar en el siguiente caso, algo para lo que ayuda una suerte de "modo escaneo" que podemos activar con los tres personajes en cualquier momento: la acción se pausa y se resaltan los elementos interactivos que estén cerca. Al estar en la escena de un crimen, podemos reconstruir los eventos a base de encadenar pistas y "rebobinar" la acción, de forma parecida al modo Detective de los Batman Arkham.

Detroit: Become Human

Al final de cada episodio, podremos ver un árbol con el "camino" que hemos seguido en base a nuestras decisiones y aciertos, además de otros caminos que podríamos haber tomado si hubiéramos actuado de forma diferente. Incluso es posible volver a ciertos "checkpoints" para intentarlos con un enfoque distinto. Desde luego, ese desarrollo resulta más atractivo que el engorroso sistema de saltos temporales de Beyond: Dos Almas y promete aportar mucho replay value al juego.

En definitiva, durante las cerca de dos horas que hemos probado de Detroit: Become Human, hemos notado un ritmo de juego un tanto irregular e incluso pesado en ciertos momentos, pero que en otras ocasiones presenta situaciones vibrantes y que os tendrán con el corazón en un puño. Y, desde luego, la labor de ambientación parece soberbia por ahora.

No hablamos solo de los estupendos modelados de los personajes, marca de la casa (atención a ese legendario Lance Henriksen haciendo de mentor de Marcus), sino de las ciudades futuristas pero creíbles, los personajes secundarios interactuando a nuestro alrededor... Los escenarios están más vivos que nunca y ayudan a meternos en la atmósfera de un mundo que podría llegar a suceder de verdad. Lo mismo sucede con el doblaje al castellano, con actuaciones de primer nivel que se adaptan como un guante a los personajes.

Detroit: Become Human

Lo que no nos ha molado tanto a nivel visual es el rendimiento de la cámara en este nuevo juego de PS4. Suele estar colocada detrás y recolocarse en función de lo que se nos quiere enseñar. Aunque podemos rotarla en cualquier momento con un botón, no entendemos por qué no es posible girarla, simplemente, con el stick derecho, como hace prácticamente cualquier juego. Resulta bastante incómoda e incluso nos impide ver detalles interesantes en ocasiones.

A pesar de que nos estaréis viendo bastante tiquismiquis, tenemos mucha curiosidad por ver cómo eclosiona Detroit: Become Human, cuando llegue el próximo 25 de mayo. La historia iba ganando en interés a medida que avanzábamos y, por supuesto, queremos ver hasta qué punto se ramifica la trama hasta llegar a uno de esos finales "made by David Cage" que te dejen con el cerebro centrifugando. Por ahora, nos ha recordado más a Heavy Rain que a Beyond y hay muy buenos ingredientes sobre la mesa. Pronto os daremos la valoración definitiva sobre la revolución androide.

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