Reportaje

Hardwageddon & Tío Bruno: El crossover de la cochambre

Por Bruno Sol

Tenía que suceder tarde o temprano. Hardwageddon y Las Historias de Tío Bruno colisionan al fin en un mismo vídeo, a mayor gloria de una de las consolas más chifladas de la historia: su alteza Rey de Leopardo. Y no es el único famiclone que desfila a lo largo del vídeo. Al teclado con entrada de cartuchos le acompañan otras máquinas, incluyendo una portátil, que nos regalaron momentos inolvidables con juegos tan cutres como descabellados.

Tio Bruno ConsolasMi

Su nombre técnico (o algo así) es GLK-2012, aunque llegó a los bazares de nuestro país con el exótico nombre de Rey de Leopardo. Este famiclone (una consola basada en el hardware de la mítica NES) destacaba sobre la multitud de chicharras Made in China por su diseño: un teclado que incorporaba una entrada de cartuchos. “Estudiar y entretener, entretener y estudiar” reza la delirante caja de esta consola, que se acompañaba además de una pistola y dos mandos, sospechosamente inspirados en los pads de la primera PlayStation.

Tio Bruno ConsolasMi

Además de incluir algunos clásicos sin licencia, Rey de Leopardo apostaba (es un decir) por convertirse en una máquina educativa, como refleja la incorporación de algunos “programas” dedicados a mejorar los conocimientos de sus pequeños usuarios. Además de sendos diccionarios Inglés-Español & Español-Inglés que fallaban más que una escopeta de feria, este prodigio de la tecnología incorporaba un juego de mecanografía y una calculadora. La guinda del pastel son sin duda su programa de Karaoke (bautizado como Kareoka) y nada menos que dos copias demenciales del Dance Dance Revolution de Konami.

Del teclado del Rey de Leopardo pasamos a un clon en miniatura que llegó a las tiendas hacia 2012. La Advance System MiniArcade es una consola mini Plug & Play que cabría en la palma de David el Gnomo e incorpora en memoria 100 juegos, a cual más malo. Aun así no deja de tener su gracia, debido al diseño de la consola, a lo recreativa ochentera.

Tio Bruno ConsolasMi

La ambición de los piratas del lejano oriente también alcanzó al mercado de las portátiles, y en el vídeo os presentamos una de ellas. La One Station era una consola comercializada a partir de 2006 que llegó a contar con diversos cartuchos intercambiables, comercializados de manera independiente en forma de blisters. En el vídeo os enseñamos dos de estos cartuchos, con juegos originales, y un tercero con versiones, una vez más sin licencia, de clásicos de NES.

Tio Bruno ConsolasMi

Para rematar la faena, os mostramos otro famiclone desternillante, la Game Zone 118 in 1. Una consola Plug & Play con un diseño que recuerda al mando de la N64, con la particular añadida de ser además una pistola. El pack incluía un segundo mando que se podía acoplar a la “consola madre” para jugar a dobles a unos cuantos clásicos de dudosa legalidad. Servidor adquirió esta rareza en una estación de tren, durante un viaje a Londres a mediados de la década del 2000. Debi ser el único idiota que picó.

Y nos hemos dejado en casa muchas más chicharras, que puede que algún día mostremos en otro vídeo, si este os ha gustado. Y por supuesto, estamos deseando leer vuestros comentarios y sugerencias para próximas entregas.

 

Y además