Impresiones de Crimson Desert - Uno de los juegos más bestias visualmente de Gamescom 2025

Crimson Desert vuelve a demostrar su poderío audiovisual durante los días de gameplay en Gamescom 2025. Os contamos lo que hemos podido probar.
No es la primera vez que vemos Crimson Desert, el nuevo juego de Pearl Abyss , ambientado en el mismo universo de Black Desert, pero tras los Play Days del Summer Game Fest y ahora Gamescom 2025 (básicamente, han puesto la misma demo en ambos eventos), tenemos más claro que nunca lo prometedor de este título.
Si en anteriores sesiones la acción se había centrado en los duelos contra los jefes, ahora hemos podido participar en una larga partida en mundo abierto, donde todo lo que vemos en el horizonte es visitable.
La historia nos sitúa después de una amarga derrota del bando de Kliff, el protagonista. Ahora, estamos ayudando a que las tropas se replieguen y se asedie un castillo.
Aunque el héroe también puede caminar y correr, el enorme mapeado nos invita a llamar a nuestro caballo en más de una ocasión, ya que hay mucho por abarcar.
Así, primero ayudamos a arreglar cañones e incluso a dispararlos contra torres enemigas, lo que nos ayuda a ver cómo el sistema de física del juego destroza las edificaciones con cálculos en tiempo real, sin animaciones pre-establecidas de destrucción. De hecho, prácticamente cualquier objeto del escenario se puede destruir con el ataque adecuado.
Igualmente impresionante es el efecto del agua, que calcula en tiempo real la dinámica del fluido y se va alterando a nuestro paso.
Pero los propios personajes que nos rodean también están llenos de vida. Todas y cada una de las animaciones se han creado mediante captura de movimiento y eso ayuda a que veamos mucho contexto: soldados rasos que se asombran al vernos pasar (ya que Kliff es una leyenda del campo de batalla), enemigos que nos desafían con contundencia...
Una de las facetas que más ha impresionado a mi compi David Rodríguez tras probar la demo en Gamescom es, precisamente, cómo todos y cada uno de los NPCs que vemos se comportan de forma realista y variada, como si de verdad estuviéramos en un campo de batalla medieval.
Y creednos, los combates van a ser espectaculares. Hemos participado en una tremenda escaramuza en la que había decenas de personajes peleando entre sí, mientras las explosiones y los efectos de partículas (¡qué efectos de partículas!) no paraban de brotar a nuestro alrededor.

Ahí es donde entra otro de los elementos más llamativos del juego: su enorme colorido, algo atípico en juegos de corte "adulto" como este. No solo las auras y explosiones tienen códigos de color que nos ayudan a batallar, sino que el propio diseño de escenarios y enemigos rebosa paleta de colores.
Por supuesto, Kliff no se queda contemplando la acción. Podemos desatar los bestiales poderes del protagonista para arrasar a los enemigos.
Por un lado, podemos imbuir nuestra arma de un poder elemental: fuego, electricidad, etc., lo que nos permite ejecutar unos ataques especiales bestiales (de nuevo, acompañados de brutales efectos de partículas e iluminación). Por otro, podemos usar las flechas de nuestro arco como un señuelo para que llueva del cielo una salva de proyectiles explosivos.
Kliff puede incluso invocar unas alas, alzar el vuelo y desencadenar un bestial ataque aéreo, o bien lanzar una cuerda con gancho a cualquier superficie elevada para escalar o balancearse alrededor de los enemigos.
Por último, podemos usar una especie de telequinesia para elevar objetos enormes y cargar con ellos.

Así, en el duelo contra el jefe final (un enorme caballero con una armadura casi impenetrable), nos tocaba levantar una gigantesca columna de piedra y machacarlo con ella.
Puede parecer que, con semejante variedad de poderes, Kliff es casi indestructible, pero lo cierto es que los enemigos son muy numerosos y correosos, por lo que es importante buscar siempre el mejor ángulo y pensar cuál de todos nuestros movimientos puede ser el más efectivo.
De hecho, por unos instantes el juego puede resultar confuso ante tantas combinaciones de botones, pero hay que entender que nos han soltado de golpe en un tramo avanzado de la aventura. Es de esperar que, empezando desde cero, el avance se asimile más.
David comparte esa impresión: el combate llega a saturar si nos lanzamos "de cabeza" a por él porque tiene muchas particularidades de control (especialmente en la selección de botones para cada movimiento), pero a la vez no podemos evitar fliparnos con las coreografías y posibilidades que se despliegan.
Lo que queda claro, una vez más, es que Crimson Desert es un auténtico disparate a nivel visual. Nos hemos quedado boquiabiertos más de una vez con unos escenarios llenos de detalles que mantenían su carga poligonal incluso estando en la distancia.

Las explosiones, las partículas, incluso el propio cielo estrellado resultaban sorprendentes. Tanto es así, que preguntamos al responsable si realmente creen que será posible un nivel de detalle tan bruto en consola, ya que lo que hemos probado era un PC a la última, con todo en Ultra y resolución en 4K con 60 frames por segundo sólidos como rocas.
Nos ha dicho que son especialistas en optimizar juegos complejos gráficamente (Black Desert fue prueba de ello) y que, aunque es más que probable que haya que bajar la resolución para las versiones de consola, quiere mantener el nivel de detalle gráfico tan intacto como sea posible.
Así pues, renovamos nuestro flipe con Crimson Desert, un juego un pelín complicado, pero tan versátil como nosotros queramos que sea y, sobre todo, una verdadera muestra de músculo gráfico. Estamos deseando ver el resultado final para PS5, Xbox Series X/S y PC este mismo año.
Crimson Desert
Género
Acción, RPG
Compañía
Pearl Abyss
Número de jugadores
1
Idioma de los textos
Español
Idioma del audio
Inglés
Idioma de los subtítulos
Español

Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
