Norman Reedus y Melissa McBride se emocionan hablando de sus personajes en Daryl Dixon: "No todo es huir y luchar"

Hablamos largo y tendido con Norman Reedus y Melissa McBride antes de estreno en AMC+ de la tercera temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon.
Norman Reedus y Melissa McBride han pasado por España para promocionar el estreno de la tercera temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon en AMC+ el próximo 8 de septiembre y en emisión hasta el 20 de octubre, momento en que se lanzará el séptimo y último episodio de la temporada.
Uno de los aspectos más significativos es que la tercera temporada de la serie se haya rodado con casi el 95 % del equipo español. Reedus lo tiene claro: "El arte ha sido realmente de primera categoría, tengo que decirlo. Hay pasión en los detalles más pequeños, lo que me gusta mucho, mucho, mucho. Es realmente genial. Sí".
El actor también alaba la pasión y la manera de comunicarse de las personas con las que ha trabajado: "Es curioso porque a los españoles les encanta hablar, gesticulan y son efusivos. Los franceses, menos. Los neoyorquinos, para nada. Somos muy sarcásticos. No intentamos herir los sentimientos de nadie, pero somos así, ¿no? Es divertido ver cómo trabaja el equipo, porque trabajan muy bien juntos".
Respecto al cambio de tono del spin-off lo considera radical: "Comenzamos este programa de una manera muy independiente. Todos nos dejaron solos pero se hizo cada vez más grande y en lugar de tres productores había 30 con opiniones de todo tipo. Y se hizo demasiado grande. Se hizo demasiado popular. Se te escapa de las manos porque se convierte en una máquina monstruosa".
"Y con esta serie, realmente queríamos tomarnos nuestro tiempo, sentir el viento, sentir el calor en la cara, todas las cosas que solíamos hacer al principio".
También tiene muy claro cuál es su lugar favorito de España hasta la fecha: "Me encanta Galicia. Es mi lugar favorito hasta ahora. No soy una persona de playa. No me gusta quemarme al sol. No me gusta la arena. No me gusta la gente de playa, pero me gustan las playas de allí porque son melancólicas, lluviosas, ventosas y poderosas".

"Cuando rodamos allí el episodio 5, que es mi episodio favorito me pareció increíble. Todo eso fue realmente conmovedor. Se podía sentir la energía del lugar. Había una presencia fantasmal allí".
"Me han encantado todos los sitios en los que hemos rodado, como Sepúlveda y la comida es una locura, me encantaron las coquinas".
Para Reedus el personaje de Daryl Dixon es una constante en su vida. Cuenta anécdotas muy variadas y divertidas al respecto: "¿Es parte de mí? Sí. ¿Siempre será parte de mí? Probablemente. Tengo historias locas, historias locas. Una vez iba en moto de Atlanta a Nashville para entregar un certamen de música country y a pesar de ir con el casco, me dejaban mensajes de afecto".
"Mientras conducía miré hacia arriba y en un letrero pude leer: «Te queremos, Norman». Y yo pensé: «No, joder, no puede ser». Era como Forrest Gump corriendo a campo través o algo así. Pero sí, ¿probablemente me acompañará para siempre? Sí, probablemente.
"Cuando estoy en Nueva York, es como en Madrid, hay montones de visitas turísticas así que la gente se para y ocupa todo el espacio. Así que pienso: «Vale, ¿cómo puedo atravesar esta multitud con el menor esfuerzo posible y de la forma más rápida?». Y me imagino la coreografía empujando, tirando y apuñalando a todo el mundo como si fuera Daryl, es divertido aunque no sé si debería contarlo".

También tiene claro que el "subgénero zombi" aún puede seguir innovando: "Sí. Quiero decir, siguen haciéndolo con Drácula y Frankenstein, ¿no? Sí, creo que todo depende del punto de vista del cineasta. Hemos intentado hacer que los zombis evolucionen. Hemos intentado que esta serie no trate tanto sobre zombis, para ser sinceros".
"Pero para mí, los zombis más efectivos son como cuando Rick, en la primera temporada, ve a la chica y dice: «Siento que te haya pasado esto», porque se trata de la enfermedad y la mortalidad, y todos vamos a morir, todos vamos a tener cáncer tarde o temprano, y se trata del tiempo que pasas en el planeta y lo que significa perder a alguien".
"Intentamos que la serie trate más sobre las personas, aunque tienes a los muertos y es triste. Pero se nos han ocurrido nuevas formas de asustarte, por supuesto...".
Respecto a sus experiencias más allá de la pequeña pantalla considera que participar en Death Standing 2 fue "muy surrealista" y que en el cine ha hecho tanto papeles parecidos a Daryl Dixon, como el de Ballerina, como muy distintos, como el de Bikeriders: "Le dije a Jeff Nichols: «Tienes a un montón de tíos guapos en tu película». Él me contestó: «Sí». Yo le pregunté: «¿Puedo ir por el camino contrario?». Él me preguntó: «¿Qué tienes en mente?». Así que me presenté en el plató con los dientes podridos, barba y todo eso.

Y se siente tremendamente satisfecho: "Hago películas a veces. Se estrenan, es algo importante, y luego desaparecen. Esto nunca desaparece. Además, el público es diferente. Al verme todos los domingos por la noche desde el salón de su casa, en pantalones de chándal y pijama, creen que te conocen. La gente cree que te conoce. Se involucran mucho contigo".
"Otras series de televisión son iguales. La gente cree que conocía a Walter White. ¿Sabes a qué me refiero? En las películas, apareces. Es un gran espectáculo, es divertido y es genial. Puedes ir a un festival o a un estreno, y luego se acaba. Pasamos a lo siguiente".
"Esto es algo que solo ocurre una vez en la vida. No muchos actores tienen la oportunidad de hacerlo. Mi ballesta está colgada en el Smithsonian, junto a la bata de Rocky Balboa. Y las zapatillas del Mago de Oz. Es una locura. Es un honor. Es una verdadera alegría hacer esto".
Parece que está lejos de cansarse de su personaje: "Es un hombre de pocas palabras, pero todas ellas significan algo. Así que, mientras siga creciendo, y con la edad en tiempo real, 15 años, el mundo ha visto a Daryl envejecer a medida que Norman ha envejecido, seguiré adelante. Quiero que el personaje crezca a partir de las personas que le rodean".

Melissa McBride directamente dice que ama a su personaje. Quiere mucho a Carol y le gusta que su viaje por España sea casi de sanación: "Creo que Carol se está abriendo. Ha tenido experiencias que la están transformando para abrirse a un mundo de esperanza para alguien que realmente es digna de ella".
"La hemos visto en una relación, por ejemplo, pero ¿realmente se comprometió con la idea de que iba a durar? ¿Sabía quién era? ¿Era cierto? ¿Se sentía realmente digna? ¿O era que, en cuanto se acercaba un poco, tenía que huir?".
Uno de los personajes más importantes en esta aventura de Carol será Roberto, interpretado por Eduardo Noriega. "Ejerce en ella una enorme influencia. Creo que solo por quién es y de dónde viene, y por el hecho de que sigue siendo fiel a sí mismo, a pesar de que la situación en la que se encuentra, con lo que le ha pasado a su esposa, lo ha comprometido".

"Pero quién es, las cosas con las que se identifica, las cosas que le interesan, todo eso está a su alrededor, en las paredes de su casa. Está en Roberto. Está en esa comunidad. Está en las tradiciones y las costumbres. Y está en su amabilidad, en su gentileza. Creo que eso inspira a Carroll. Él es un misterio para ella".
"Antonio aparece sintiéndose muy herido y fluye la compasión entre estos dos personajes, lo que ven el uno en el otro y cómo él se inspiraría en Carol, en la resiliencia de Carol, en su valentía". Adónde nos llevará todo eso... queda en el aire de cara a la cuarta temporada.
Lo que hace tan única a Carol y en su opinión tan accesible a que la audiencia pueda identificarse con ella es que "obtiene su fuerza de la vulnerabilidad. Una alimenta a la otra, en cierto modo. Están presentes hasta que una supera a la otra".

Respecto a la aparente inmortalidad del personaje, se ríe y recuerda como en la cuarta temporada de la serie original incluso sacaron un molde de su cara para una caminante porque la iban a matar: "Y entonces la historia dio un giro y seguía en la trama".
Hasta ha llegado a imaginarse su final, aunque sea a modo de chanza: "Es una tontería y no es una forma creativa de hacerlo. Pero siempre me la imaginé así. Encuentra un globo aerostático, se sube a él, se aleja y se va haciendo cada vez más pequeña".
Define el legado de The Walking Dead como una propiedad intelectual muy potente: "el legado es, simplemente, que se está abriendo camino en la cultura pop, traspasando algunas fronteras de cómo ha evolucionado la serie y cómo evolucionan los personajes".
"Creo que la serie ha mantenido esa humanidad en los personajes. Andrew Lincoln es tan icónico, y Daryl Dixon también, un personaje que ni siquiera aparecía en el cómic. Ese es Norman. No sé. Es mucho. Es un museo en sí mismo. Es un gran museo de cosas muy identificables".
