Un año más, los alumnos de tres de los Máster que se imparten en la universidad U-tad (Programación de videojuegos, Arte y Diseño visual y Game Design) han vuelto a unirse para formar sus propios equipos de desarrollo, con el objetivo de aprender cómo se trabaja en un estudio real.

El ya célebre “método U-tad” sigue dando sus frutos (Berlin By Ten acaba de ganar el premio al mejor Pitch de videojuegos en el SXSW de Austin, con Therion Games de finalista), y este año ha alumbrado tres prometedores shooters, cuyo desarrollo acaba de comenzar, con la vista puesta en una presentación final que tendrá lugar el próximo octubre.

Los tres estudios presentaron sus prototipos ante la prensa y el profesorado.

La semana pasada visitamos las aulas de U-tad para probar los tres títulos, que apenas tienen tres semanas de vida, aunque ya derrochan un enorme potencial a partir de un género común: el shooter.

Windfolk, de Fractal Fall, nos permitirá combatir en el aire, gracias a un jet pack, con una mecánica que recuerda mucho al Dark Void de Capcom. Khion I No Return, de Tenjet Games, combina terror y supervivencia en un entorno bajo temperaturas extremas, mientras que Deathroned, de Nuclear Toaster, nos convertirá en una hechicera enfrentada a las fuerzas del averno en un FPS roguelike, donde cada partida será diferente.

Además de probar los tres juegos, pudimos entrevistar a un representante de cada grupo de desarrollo, así como a los profesores de U-tad que se encargarán de asesorarles durante los duros meses de trabajo que tienen por delante. Esto solo acaba de comenzar…

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