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Nvidia GeForce GTX 1080 de 8GB
Reportaje

Tarjeta gráfica dedicada vs integrada: todo lo que debes saber

Por Alejandro Alcolea Huertos
Tarjeta gráfica dedicada vs gráfica integrada, ¿cuál es mejor? No hay una respuesta que satisfaga a todo el mundo y cada pieza de hardware tiene sus peculiaridades. Os contamos cuáles son las diferencias entre amgas tarjetas gráficas, los usuarios potenciales y las ventajas y desventajas de cada una.

GTX 1080, ahora RTX 2080, modelos Ti, las Titan, las Vega de AMD... Cuando hablamos de juego en PC, ya sea en portátil o en sobremesa, automáticamente pensamos en una tarjeta gráfica de ''esas potentes'' que permiten jugar a una calidad mucho mayor que en consola.

Las tarjetas gráficas discretas, o tarjetas gráficas dedicadas, son esas bestias que consumen un montón de energía eléctrica, que ocupan un par de bahías PCI en nuestro PC y que son las que marcan la longitud que tienen que tener las cajas, ya que hay gráficas con más de 25 centímetros de longitud que, obviamente, no caben en todas las cajas.

Además de las tarjetas gráficas discretas de Nvidia y AMD, hay otro tipo de gráficas, las que construyen Intel y AMD que introducen en sus propios procesadores. Son las tarjetas gráficas integradas que empezaron a popularizarse gracias a AMD y sus APU.

¿Es mejor comprar un PC por piezas o uno ya montado?

Antes de ver qué es mejor, si una tarjeta gráfica dedicada o una integrada, vamos con un par de términos.

Qué es GPU, qué es APU... Vamos por partes

Antes de nada, vamos con un rápido repaso de la terminología. Ya sabéis que un PC tiene varias partes, la GPU, la CPU, la memoria RAM, los puertos PCI, SATA, etc, y hay que estar un poco puesto para saber qué es cada nombre y a qué se dedica. 

En este caso, sólo nos interesan dos términos:

  • GPU Graphics Processing Unit, por su nombre en inglés. Básicamente, esto no marca que sea una GPU discreta o dedicada, simplemente es el procesador, o procesadores, gráficos que se encargan de los cálculos 3D pesados para liberar a la CPU de este tipo de cálculos. Cuentan con una memoria muy rápida, la VRAM, que es diferente a la memoria RAM que compramos en ''pastillas'' para montar un PC y, además, ya viene integrada en el propio módulo de memoria. 
  • APU: Accelerated Processing Unit. Es el término que se sacó de la manga AMD para definir a sus procesadores con GPU integrada. Obviamente, no tienen el poder que tiene un procesador y una gráfica por separado, pero es, a grandes rasgos, lo que montan tanto PS4 como Xbox One (y los modelos PS4 Pro y Xbox One X), y lo que ahora se llaman procesadores AMD con GPU embebida. Intel también tiene sus procesadores con este tipo de tarjetas integradas, son las HDXXX.

Portátiles con GPU Nvidia MX150

Ahora, sí, vamos con las tarjetas gráficas dedicadas vs tarjetas gráficas integradas.

Qué es una tarjeta gráfica dedicada, o discreta

Una tarjeta gráfica dedicada, como ya habréis adivinado, es la que compramos aparte cuando montamos un PC. Hay dos grandes marcas de tarjetas gráficas, Nvidia y AMD, aunque Intel quiere meterse también en esta batalla. 

Son módulos que cuentan con su propia disipación (si hablamos de disipación, hay cuatro tipos: activa con ventiladores que enfrían y otros que expulsan aire; pasiva y por refrigeración líquida), memoria de vídeo o VRAM y que necesitan conectarse tanto a un puerto PCI como a la fuente de alimentación (las más potentes y mejores para jugar).

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Las ventajas de una gráfica discreta son:

  • Mucho más potentes que una integrada.
  • Válidas para jugar al máximo sin comprometer el rendimiento o los gráficos.
  • No comparten su memoria.
  • Se actualizan de forma muy fácil. Se quita una y se pone otra, fin.

Las desventajas también están ahí:

  • Si quieres jugar al máximo, son carísimas.
  • Consumen muchísima energía.
  • Las que tienen disipación activa, meten mucho calor dentro de la caja.

¿Se puede montar un PC gaming por menos de 300 euros?

Ojo, también hay portátiles con tarjetas gráficas dedicadas. Los hay con GPU de AMD y de Nvidia, pero los más populares son los de Nvidia gracias a la capacidad de disipación del calor de la familia GTX 10 y, sobre todo, al grandísimo rendimiento.

Hay otras gráficas Nvidia que encontramos en algunos Ultrabooks. Son las MX150. Puede que no os suene el nobmre, prero sí, se trata de una GPU con todas las letras que... bueno,. permite jugar al League of Legends o a Overwatch en bajo, pero que también valen para editar algo de vídeo.

Qué es una tarjeta gráfica integrada

Una tarjeta gráfica integrada es la que va dentro del SoC del procesador. Como ya hemos dicho, las tenemos tanto de Intel (las HDXXX) como de AMD (las APU, o AMD Embedded). Eso sí, también existe una colaboración entre ambas empresas. Y es que, las tarjetas integradas de AMD, gracias a la experiencia de la compañía con las consolas, son bastante más potentes que las de Intel. Por eso, hay unos procesadores Intel con tarjetas AMD ''M'' que no están nada mal, y que son las que montan los Canyon de Intel, por ejemplo.

Intel NUC Hades Canyon

Las ventajas de una GPU integrada son:

  • Consumo muchísimo menor.
  • Permite crear ultraportátiles con más potencia gráfica en cada generación.
  • Si no somos jugones, pero queremos echarnos un LoL de vez en cuando, podemos.
  • Editar vídeo o ver películas en 4K no es un problema.

Las desventajas también están claras:

  • La memoria es compartida. Es decir, si tenemos 16 GB de RAM y necesitamos una aplicación acelerada por la GPU, la GPU integrada se comerá parte de esa RAM para realizar sus procesos.
  • La potencia es muy inferior a la de una GPU integrada.

Sí, van evolucionando y AMD, como decimos, ha hecho que las APU avancen mucho, tanto que ya han pillado a la PS4 ''básica'' y nos permiten montar un PC para jugar bastante competente por poco dinero, pero aún queda camino para que se puedan comparar a las tarjetas gráficas dedicadas actuales menos potentes.

Una tarjeta gráfica discreta, la elección del ''gamer''

Una vez dicho todo esto, vamos con unos ejemplos. No es que seamos más de Nvidia o de AMD, simplemente, Nvidia, actualmente, tiene el monopolio en GPU. AMD le está plantando cara a Intel en procesadores, pero Nvidia no tiene rival, de momento, ya que las GPU Vega de AMD... bueno, son potentes, pero también caras, no son una mejora frente a lo que había de Nvidia y, además, están desaparecidas en combate.

Por qué elegir una GPU dedicada:

  • Si queremos jugar en ultra a 1.440p, las configuraciones más habituales, las GTX 1070 o GTX 1080 son las opciones más recomendables.
  • Si queremos jugar a 4K y 30 frames por segundo, debemos ir a por una GTX 1080 para jugar con settings en ultra, pero para irnos al 4K60 en ultra, y no en todos los juegos, necesitamos dar el salto a las GTX 1080 Ti.
  • Para 1.080p y 60 frames por seugundo, podemos ir a por gráficas como una RX580 de AMD, pero también a por la GTX 1060 de Nvidia, el modelo de 6GB que aún tiene mucho que decir. Para 1.080p, 30 frames y parámetros en alto / ultra, con una GTX 1050 Ti, bastante más barata que las anteriores, tendremos de sobra.

¿Qué pasa con las RTX? Son gráficas muy potentes, pero también con un sobreprecio importante. Rinden a la perfección, como podéis ver en este gameplay de Gears of War 4 a 4K y casi 60 frames por segundo con todo en ultra, pero aún no hay juegos que las aprovechen, ya que no tenemos el famoso raytracing entre nosotros.

Las gráficas integradas para dar ''poder'' a los ultraportátiles

Si las gráficas dedicadas son más potentes y las encontramos tanto en portátiles como en formato de sobremesa, ¿por qué íbamos a optar por una GPU integrada?

La respuesta es sencilla: portabilidad. Y es que, si somos un usuario que necesita un portátil y no quiere jugar, sino tener potencia para trabajar, editar vídeo, estudiar y echar una partida ocasional a un juego que consuma pocos recursos, ¿por qué pagar más por un portátil con gráfica discreta?

En unas generaciones, las gráficas integradas permitirán jugar a un gran nivel, como ahora mismo ocurre con los teléfonos móviles y sus potentes GPU, y aunque las gráficas dedicadas seguirán siendo más potentes, si no necesitamos ese extra, no tenemos por qué pagar por él.

Y además