Por trece razones
Reportaje

Por trece razones temporada 2 - Los cinco momentos más polémicos

Por Raquel Hernández Luján
Repasamos los cinco momentos más polémicos de la segunda temporada de Por trece razones (Thirteen Reasons Why), ya disponible en España vía Netflix.

Por trece razones ha regresado a Netflix con una segunda temporada que, lejos de rehuir de la polémica, la ha abrazado abiertamente, algo que no ha gustado a todo el mundo de igual manera.

Las mejores ofertas del día y flash en Amazon

Cuando se emitió la primera temporada de Por trece razones, hubo una lluvia de reacciones hacia la serie, que fue muy criticada por, en opinión de ciertos sectores, idealizar el suicidio y mezclar demasiados temas a lo largo de sus trece episodios: acoso escolar, abusos sexuales, adicción al alcohol, etc.

La segunda tanda de episodios profundiza en los temas que se empezaron a tratar entonces, yendo mucho más allá e introduciendo otros muchos que, previsiblemente, se explorarán en el futuro. ¡Ojo, evidentemente vienen spoilers a continuación!

La relación de Hannah y Zach

El episodio sexto de la temporada 2 de Por trece razones nos ha dejado estupefactos a más de dos. Vaya por delante que es uno de los más interesantes también y no solo por el salseo del despertar sexual de Hannah sino por la reflexión que propone. ¿Ser una mujer sexualmente activa cambia algo en su historia? Es evidente que no, pero esa relación se utiliza para difamarla, lo cual ya nos da ciertas claves para hacernos pensar en esas etiquetas que con tanta vehemencia la serie quiere romper.

Aunque nadie queda más sorprendido que Clay y sus propios padres, que se plantean si realmente la conocían tanto como pensaban... Lo más llamativo, que esta información fuera omitida en sus cintas: ¿protegía su intimidad? Estaba en su derecho...

El embarazo de Chloe

¿Por qué la novia de Bryce se empeña en cubrirle la espalda? En un primer momento, Chloe incluso le hace un desplante a los padres de Bryce, consciente ya de su historial de abusos sexuales e incluso de haber sido ella misma víctima de ellos. Así que es bastante impactante que decida cubrirle…

La razón la descubrimos más tarde, cuando confiesa que está embarazada. Veremos si en la tercera temporada, Por trece razones se mete en el jardín del aborto adolescente o si por el contrario Chloe decide tener a su hijo y en qué condiciones… ¿Seguirá siendo fiel a Bryce con su silencio? ¿Lo presionará para buscar ayuda encarando el hecho de ser un depredador sexual? ¿Escapará? Las posibilidades son muchas...

¿Adicto para siempre?

“La heroína es barata”: el razonamiento de Justin no puede ser más simple, pero a la vez más demoledor. Es una droga popular porque su coste es bajo y verlo aparentemente rehabilitado y recayendo es uno de los momentos más duros de esta segunda temporada (inyectándose además entre los dedos de los pies para no dejar marcas visibles). Respecto a esta cuestión, un apunte: el consumo de heroína ha vuelto a dispararse, así que otro dardo en la diana.

Por trece razones ha entrado en nuestro ranking de las mejores series de 2018 (por ahora)

Ver su situación es sangrante, cuando está recibiendo un apoyo imprescindible para salir adelante. Los Jensen lo han adoptado y ahora es “hermanastro” de Clay, pero eso no significa que vaya a poder cortar lazos con su pasado tan fácilmente… Recordemos que antes de abandonar de forma definitiva su hogar, volvió a robarle dinero a la actual pareja de su madre, y nos ha quedado claro que él va tras su pista, así que está lejos de respirar cierta paz. También hay turbulencias en su vida sentimental con el triángulo amoroso generado en el último episodio entre Jessica, Álex y él. Un cóctel explosivo para una persona que trata de salir del pozo y, sin duda, uno de los momentos más duros de esta serie de Netflix.

Nuevas víctimas de abusos sexuales

Hasta ahora, Por trece razones lanzaba una denuncia muy clara hacia el machismo en las aulas y quedaba nítida su postura respecto a esta cuestión, gracias a las correcciones que la propia Hannah hacía a Clay cuando éste la juzgaba, por ejemplo. La figura de Bryce, además, es el principal impulsor de ese Clubhouse que no podría mantener sin el apoyo de sus compinches y en el cual si historial de violador y abusador se amplía de forma brutal.

Por trece razones Jessica

Sin embargo, en el último episodio empiezan a apuntarse otras cuestiones como la homofobia y la agresión sexual a hombres. Hasta donde sabemos, el Tyler de Por trece razones no es gay pero, sin embargo, aquellos que lo consideran una amenaza por lo que sabe utilizan un lenguaje homófobo en su contra: lo insultan llamándolo “maricón” entre otras lindezas y no solo termina recibiendo una paliza, sino siendo violado analmente con una fregona por Montgomery.

La secuencia no puede ser más dura y perturbadora. Y Brian Yorkey (creador de la serie) ha expresado qué es lo que perseguía al grabarla: "Era importante para nosotros intentar que el público se pusiera de parte de Tyler. Existe un concepto llamado 'empatía radical', que es básicamente el ejercicio de empatizar con alguien completamente, y ese alguien es completamente diferente a ti. Aunque esa escena sea tan difícil de ver, reto a cualquiera a verla y no sentir pena por Tyler. Aunque al principio hayas podido distanciarte de lo que es él y decir que es alguien solitario o un freak, en ese momento vas a estar de su lado y sentir su dolor, y desde ese momento es imposible olvidar que compartiste una humanidad con él". Desde luego, es imposible de olvidar.

Por trece razones Caleb y Tony

No solo las mujeres sufren abusos sexuales y la serie no va a quedarse en la superficie de ninguna cuestión: "De muchas maneras es incluso más difícil para un hombre joven que ha sido violado de esa manera admitirlo. Uno de cada seis hombres ha sufrido una agresión sexual. Es más difícil para los chicos y los hombres hablar de ser las víctimas, porque sienten la misma vergüenza y miedo que las mujeres, pero también entra su propio sentido de la masculinidad y virilidad. Es importante recordar que la mayor parte de agresiones sexuales no son crímenes sexuales sino crímenes violentos".

Y no hay que irse muy lejos para buscar fuentes de inspiración: "Descubrimos que estas cosas pasan en muchos colegios e institutos de América, sobre todo con atletas violando a otros estudiantes con palos de fregonas o palos de billar, casi a niveles epidémicos. Pero no se reportan con frecuencia las agresiones de hombres a hombres. A los hombres no les gusta hablar de ello". 

Bowling for Liberty High School

Independientemente del detonante que lleva a Tyler a armarse hasta los dientes y pensar en organizar un tiroteo en su instituto (frustrado in extremis por Clay), aquí la serie abre un melón muy gordo. El drama de Netflix Por trece razones se hace eco de una realidad que tristemente empieza a resultar ya cotidiana y, por tanto, ha tenido incluso que moderarse muchísimo a la hora de mostrar esta deriva de la narración.

A pesar de toda su contención, la serie canceló su premiere en Los Ángeles porque precisamente se había producido un tiroteo en un colegio de Texas. Así que ésta no es más que otra llamada de atención para que en Estados Unidos vuelvan a hablar sobre el acceso a las armas y la cultura de la violencia.

Por trece razones Porter y Bryce

La otra cara de la polémica

Hemos hablado de los cinco puntos cardinales de la serie en su segunda temporada, pero ojo a todo lo que se apunta y no se desarrolla; al menos, todavía: el sexting, la agresividad de Tony, la enfermedad de Skye que la lleva a autolesionarse o los gatillos que activa la violencia de los videojuegos en la memoria de Álex. En ningún momento la serie insinúa que haya una correlación entre ellos y el hecho de que Álex intentara suicidarse, pero sí que juega la carta de mostrarlos, de alguna manera, como cierta influencia perniciosa que lleva a este personaje en concreto al aislamiento (al punto de desentenderse de Hannah mientras Bryce la está violando, algo que le atormenta una vez que vuelve a escuchar las cintas). Y a todo ello hay que sumar una compleja sexualidad que no siempre es satisfactoria para los personajes retratados: tenemos relaciones incompletas, gatillazos, sobreexcitaciones... Adiós a la simplificación arquetípica...

Por más que Por trece razones nos revuelva las entrañas y nos confronte a durísimos problemas, hay que reconocerle el valor de abrir debates en una sociedad que tiene por delante retos enormes. ¿Qué os ha parecido?

Y además