One Piece Pirate Warriors 4
Análisis

Análisis de One Piece Pirate Warriors 4, el nuevo musou de Luffy

Por Daniel Quesada

Versión comentada: PS4

Las aventuras de Luffy parecen no tener fin en el manga de One Piece, pero gracias a eso, nosotros no paramos de tener ocasión de dar "cera a lo Goma Goma" a cientos de desdichados soldados. ¡Hasta donde nos lleve el mar!

Un juego como One Piece Pirate Warriors 4 representa dos facetas que parecen difíciles de reinventar. Por un lado, tenemos la propia franquicia de manganime One Piece, que después de la friolera de 23 años sigue presentando más aventuras, pero que es difícil presentar como novedosa en un videojuego. Por otro lado, el género que nos ocupa, el de los musou (a grandes rasgos, rondas de acción en las que vencer a cientos de enemigos, golpeando a decenas de ellos simultáneamente), que siempre arrastra el estigma de ser reiterativo. Omega Force, los principales valedores del género, vuelven a la carga para intentar superar todos esos escollos. Pelean con todas sus fuerzas por ello y el resultado es notable... Pero no consigue dejar atrás estos "fantasmas".

El anterior One Piece Pirate Warriors 3 dejó un buen sabor de boca por la enorme cantidad de arcos que abarcaba, a pesar de ser bastante continuista con la fórmula. En este caso, se busca una fórmula a medio camino entre el juego de 2015 y el primer Pirate Warriors, especialmente en el diseño de sus laberínticos niveles. Además, va más allá del arco de Dressrosa y abarca hasta la historia del país de Wano, con Kaido como "villano titular".

El desarrollo, en términos generales, es el típico de los musou que tan bien domina Omega Force (recordemos que estos Pirate Warriors son un "trabajo conjunto" entre este grupo perteneciente a Koei y Bandai Namco): tenemos misiones de duración variable, pero que os pueden llevar hasta un cuarto de hora, en las cuales solemos recorrer un mapa grande y compartimentado. En él, hemos de cumplir misiones principales como escoltar a nuestros nakamas, eliminar enemigos principales o mermar bandos rivales para que la historia avance. Hay varios objetivos principales por misión y, además, de vez en cuando surgen retos secundarios de desarrollo similar. Siempre que no se cumplan las condiciones de derrota (generalmente, que nosotros o nuestros compañeros mueran), seguiremos adelante.

One Piece Pirate Warriors 4

Por supuesto, para cumplir todo esto, hemos de cruzar nuestros caminos con decenas, cientos y hasta miles de enemigos del tipo "carne de cañón", de esos que caen con un par de golpes. De hecho, es normal llegar a vencer a más de 2000 enemigos en una misión. Por lo general, lo recomendable en este tipo de juegos de acción es no enredarse demasiado con esos enemigos de relleno y estar muy atentos al minimapa, que nos muestra con iconos rojos los objetivos principales a eliminar y en azul puntos de interés o la posición de nuestros aliados.

One Piece Pirate Warriors 4

El problema es que, más pronto que tarde, nos encontramos en situaciones en las que el mapa nos muestra 4 ó 5 objetivos principales a la vez, más algún secundario, a la vez que un enorme mensaje con nuestra misión inunda el centro de la pantalla. Y eso, mientras un mar de enemigos nos rodea. No es que sea difícil superar las misiones pero, desde luego, hay ocasiones en las que la saturación de elementos es excesiva. No os peguéis atracones de varias misiones seguidas, porque vuestras neuronas pueden terminar bailando la Macarena.

Dependiendo de las misiones, en One Piece Pirate Warriors 4 podemos elegir unos personajes u otros, como Luffy, Sanji o Usopp (unos se especializan en ataque, otros en velocidad, otros en técnicas especiales...), pero aquí llega una novedad muy interesante: por primera vez, podemos controlar a personajes gigantes. Pero gigantes, gigantes, del tamaño de un edificio, como Big Mom o el propio Kaido.

Esto sucede bastante adelante en la historia principal, pero desde luego resulta de lo más satisfactorio: aplastar como hormigas a los cientos de enemigos nos hace sentirnos enormemente poderosos. También, cuando somos de tamaño normal y hemos de enfrentarnos a moles como esas el resultado es impactante. Por ejemplo, ya nos habíamos enfrentado a bicharracos como los Pacifistas en One Piece World Seeker, pero aquí se notan más contundentes, más "vivos".

One Piece Pirate Warriors 4

En general, todo el espectáculo se ha aumentado, pues en realidad, este es el primer Pirate Warriors concebido para la generación actual de consolas (la tercera parte fue intergeneracional) y eso se nota en la cantidad de enemigos que vemos simultáneamente o la resolución de las texturas.

También ayudan unos escenarios llenos de elementos (hasta edificios) que podemos destruir con nuestros ataques Goma Goma. Aún así, los problemas técnicos también están ahí: los tiempos de carga son bastante largos antes de cada nivel (especialmente en el caso de Switch, que ha tenido ocasión de probar mi compi Alberto Lloret) y las ralentizaciones se dan en los momentos en los que vemos más enemigos y efectos especiales simultáneamente. La mayoría del tiempo, el rendimiento es muy fluido, pero fastidia que de vez en cuando, incluso una PS4 Pro petardee en el frame rate. Aquí podéis ver un gameplay corto en Switch que sirve de muestra de la calidad que alcanza en la plataforma de Nintendo:

Por supuesto, el otro gran problema del que hablábamos al principio, la monotonía del desarrollo, también está presente. Hay que reconocer que Omega Force ha hecho un estupendo trabajo con los diálogos, las escenas de corte y los personajes que nos llevan de la mano por los principales acontecimientos de One Piece (más rápidamente en los primeros, pues están más vistos, claro) y que hay muchos objetivos puntuales (desde pulsar botones hasta romper áreas para llamar la atención de jefazos enemigos), pero al final estamos dando puñetazos sin parar una y otra vez, apalizando jefes de grupo una y otra vez. Sin duda, los momentos más interesantes son los duelos contra los jefes finales, que suelen tener lugar en escenarios más reducidos.

One Piece Pirate Warriors 4

Sí es más interesante la gestión de nuestros personajes antes de cada misión. Tenemos un árbol de habilidades general para todos los héroes, que podemos ir mejorando con el dinero y las insignias que ganemos, para potenciar la salud, la resistencia y la defensa, además de para desbloquear más huecos para otorgarnos ventajas extra. Además, cada personaje tiene su propio árbol, en el que mejorar sus atributos particulares y aprender nuevos ataques. Durante la partida, además de un ataque normal y uno fuerte, podemos pulsar un gatillo y un botón frontal para usar hasta uno de los 4 super ataques que tengamos asignados. La "barra de disponibilidad" de cada ataque se rellena a base de golpear a los malos y, además, podemos subir de nivel cada uno de estos ataques.

Al margen del Diario Dramático, que es como se llama el modo historia (dividido en 6 arcos, con varias misiones cada uno), tenemos el Diario Libre, en el que podemos repetir las misiones superadas con el personaje que queramos. Aparte, hay un modo de misiones extra con desarrollo propio, en el que también podemos elegir el personaje que prefiramos. Y, en esta ocasión, también es posible que hasta 4 personas entren en un cooperativo online, para enfrentarse a los enemigos más gigantescos. Es un incentivo chulo, aunque si en solitario había caos, imaginad aquí...

One Piece Pirate Warriors 4

En conjunto, One Piece Pirate Warriors 4 es lo suficientemente completo y espectacular como para funcionar bien como juego "a lo Dynasty Warriors", pero también como juego de One Piece. Como ya hemos comentado, tiene sus defectos, pero también cejas rizadas cae mal a veces y el resto del tiempo tiene su encanto, ¿no?

Valoración

Un salto notorio en la franquicia y un notable viaje por la mitología de One Piece, si bien arrastra algunos errores técnicos y no evita el sambenito del género de hacerse repetitivo.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Los personajes más grandes son espectaculares. Sorprende la cantidad de enemigos que podemos golpear a la vez. La cantidad de arcos que abarca.

Lo peor

Por mucho que intenta evitarlo, se vuelve repetitivo y confuso cuando coinciden tantos elementos y objetivos en pantalla.

Y además