Project Cars 2
Análisis

Análisis de Project CARS 2 para PS4, Xbox One y PC

Por José L. Ortega

Versión comentada: PS4

Esta recta final de 2017 hay un montón de juegos de conducción acelerando a fondo con el objetivo de ser el mejor del mercado. Uno de los que más posibilidades tiene de cruzar el primero la línea de meta es Project CARS 2. El juego desarrollado por Slightly Mad Studios mantiene el gran nivel mostrado en la primera entrega, aderezándolo con un montón de contenido que hará las delicias de los fans de los videojuegos de motor.

Buena época sin duda para los amantes de los videojuegos de conducción. Este 2017 está cargado con propuestas de todo tipo para abarcar los gustos de los siempre exigentes usuarios de las diversas plataformas de ocio electrónico. Si recapitulamos, nos encontramos con títulos como F1 2017, WRC 7, NASCAR Heat 2 o Project CARS 2, título que nos ocupa en este análisis, como productos de velocidad que acaban de llegar al mercado. Eso, sin dejar de lado que en los próximos meses llegarán las vacas sagradas: Forza Motorsport 7, Gran Turismo Sport o Need for Speed Payback. Opciones para todos con estilos de todo tipo, pero desde luego, tenemos para quemar rueda durante meses.

El caso de Project CARS 2 es especial. Su primera entrega se hizo realidad no con pocas dificultades, ya que desde Slightly Mad Studios tuvieron que contar con la inestimable ayuda de la comunidad para dar vida al proyecto. Y se hizo gracias a las aportaciones realizadas por más de 80.000 usuarios a través de una plataforma de 'crowdfunding' creada directamente por el estudio, quien posteriormente recibió el soporte de Bandai Namco para la distribución. El juego fue un éxito y encandiló a los amantes de las cuatro ruedas, por eso no ha tardado en llegar una segunda entrega. Secuela en la que, por cierto, también se ha hecho uso del micromecenazgo y la colaboración de la comunidad, pero a una escala menor gracias a lo cosechado casi dos años y medio atrás. 

Para conductores exigentes

Debido a su propia idiosincrasia, Project CARS 2 es un título enfocado a un tipo de público muy concreto: los apasionados del motor. Es un título que basa gran parte de su grandeza en el realismo que ofrece, haciendo que disfrutemos delante de la pantalla casi como si estuviéramos en un turismo de verdad, con el consiguiente ahorro en gasolina que eso conlleva. La fase de testeo ha contado con la colaboración de pilotos profesionales como Tommy Milner, René Rast, Nicolas Hamilton o Ben Collins, expertos en estas lides que han aportado su punto de vista con el fin de conseguir que el juego ofrezca una experiencia lo más veraz posible.

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Esto provoca que, los menos duchos al volante -y los más impacientes también-, puedan tener ciertos problemas a la hora de digerir la propuesta ofrecida por el estudio británico. La cota de realismo es tal que el juego nos obliga no solo a conocernos al dedillo las curvas de cada circuito y la mejor forma de encararlas, sino también la capacidad de respuesta de cada uno de los vehículos, ya que todos ofrecen un control completamente diferente, y es ahí donde radica una de las mayores virtudes de Project CARS 2. Todo esto acarrea que, durante las primeras vueltas, acabemos saliéndonos del trazado más de una vez o realizando algún trompo al no compensar correctamente las tareas a realizar con el binomio formado por el freno y el acelerador. Resulta vital ejercer la presión correcta con los gatillos correspondientes para no pulsar ninguna de las piezas más de la cuenta en cada momento. Por supuesto, esto hace que la experiencia sea mucho más inmersiva, realista y casi necesaria con un buen volante. En la web oficial del juego podéis consultar el listado de volantes compatibles con Project CARS 2.

En el podio del realismo

Dicho esto, ¿consigue Project CARS 2 ofrecer la conducción más realista del mercado? La respuesta es no. Es más, podría decirse que el título da un ligero paso atrás en este aspecto con respecto a la primera entrega. Desde Slightly Mad Studios siempre han defendido que un vehículo en un simulador debe ofrecer un estilo que se asemeje lo más posible al de su homónimo real, pero en ocasiones, hemos notado como la recreación de estos resulta un tanto tosca y forzada, especialmente cuando entra en juego la dirección. El juego ofrece multitud de posibilidades a la hora de configurar nuestro estilo de pilotaje con el fin de adaptarse al mayor número de público posible.

Entre esas opciones, una de las más importantes es el control de estabilidad, pero parece no responder plenamente ni activado ni desactivado. Si se quita, el vehículo tiene un sobreviraje excesivo, haciendo que sea casi imposible gestionar correctamente su posición por medio del contravolante. Con el control de estabilidad activado, el coche se 'ahoga' a la salida de las curvas él solo y se pierde mucho la sensación de realismo. O te vas de morro o trompeas. Se echa en falta alguna variante intermedia en este aspecto, como la que vemos en Assetto Corsa, que permite configurar el control de estabilidad entre diez niveles.

Y aunque con la práctica todo se minimiza, no resulta del todo agradable que el coche no responda de la forma deseada. Esto hace que Project CARS 2 no se convierta en el referente en cuanto a conducción realista, honor que sigue perteneciendo a Assetto Corsa, pero eso no quiere decir que Project CARS 2 no esté muy bien servido en este aspecto y para nada decepciona. Solo que quizás le ha faltado dar ese golpe sobre la mesa.

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Donde sí no solo ha dado un golpe, sino que arrasa a cualquier título de la competencia, es en cuanto a variedad de opciones y posibilidades en cada carrera. Dicen que una secuela debe ser más y mejor, y en Slightly Mad Studios se lo han tomado muy en serio.

Los grandes envidian su carrocería

Por un lado nos encontramos con 53 localizaciones únicas, una cantidad muy superior a la de cualquier otro juego de conducción, superando por bastante a los 32 de Forza Motorsport 7 y por mucho más a los 19 de Gran Turismo Sport. Entre los nuevos trazados encontramos los de Fuji, Daytona, Long Beach o incluso pistas heladas como el gélido circuito sueco de entrenamiento de invierno de Mercedes Benz. sin dejar de lado a míticos como el de Le Mans o la representación española procedente del Circuit de Catalunya. Es una auténtica barbaridad el trabajo realizado por el estudio londinense, quienes han recreado cada escenario por medio de técnicas de escaneo láser, drones y fotogrametría, consiguiendo así una recreación tan perfecta que es capaz de dejarnos con la boca abierta.

Puede que estéis pensando "esto ya lo he leído en muchos análisis de otros juegos de conducción y luego no era para tanto". Pero aquí sí lo es. Y lo es, en gran medida, gracias a la integración con la tecnología LiveTrack 3.0, que aplica vida dinámica a las superficies de los circuitos, afectando directamente tanto al pilotaje como a nuestro devenir en cada carrera. Esto se refleja en que puede llegar a afectar la goma que se va acumulando en el asfalto a lo largo de las sesiones o incluso las pequeñas piedras que se incorporan al asfalto si alguno de los pilotos se ha salido. Los baches que pueda tener cada trazado, además, pueden conformar charcos su llueve demasiado, haciendo que nos marquemos un rico aquaplanning si no ejecutamos la trazada adecuada. Detalles que son una verdadera pasada y valorables incluso aunque sean los culpables de algún disgusto que otro. En Project CARS 2 debemos estar extremadamente concentrados, ya que el más mínimo error hará que besemos el terregal. Y aquí, al contrario que en otros títulos de corte similar, no hay 'rebobinado', aunque sí podemos habilitar un reinicio de la carrera.

Los Porsche que podrás pilotar en Project Cars 2

El LiveTrack 3.0 ayuda a proporcionar una variedad todavía mucho mayor a los diferentes circuitos, ya que permite que la superficie cambie de forma dinámica con el espectacular ciclo día-noche o cambios de temperatura según las diferentes condiciones atmosféricas y la estación del año -hecho que provoca que varíe la incidencia del sol o el entorno en función de la estación en la que nos encontremos-. Bien es cierto que tanta ambición provoca que nos encontremos algún bug -desde conos flotantes hasta cierto tearing en momentos puntuales- o que los efectos de partículas -como el salpicar del agua- dejan bastante que desear. pero eso no empaña un trabajo descomunal, que se rubrica con un framerate tremendamente estable, hecho vital en un título de estas características. Otro punto que nos ha dejado el motor un poco gripado son las respuestas de la física del motor de colisiones, que dejan una sensación de aleatoriedad en la que por norma general, siempre somos nosotros los que salimos mal parados y no los coches pilotados por la IA. A eso se le une que los jueces de carrera son bastante estrictos, aunque ciertamente lo son menos que en la primera entrega, donde sancionaban incluso si te salías por el exterior de la curva.

En cuanto a coches, tenemos una cifra cercana a los 170. Los responsables del juego han escuchado el feedback de la comunidad surtiendo con un montón de vehículos de todo tipo, y casi triplicando los que venían de serie en el título original, evitando así -o eso queremos pensar- que se publiquen numerosísimos DLC como ya ocurrió. Hay un montón de marcas, entre las que destacan la añorada presencia de Porsche, Lamborghini o Ferrari. Cada uno pertenece a las diferentes disciplinas incluidas en el juego, donde encontramos la posibilidad de dispotar desde competiciones de karts -cuyo manejo no nos ha parecido muy realista-, turismos, monoplazas o Rallycross, uno de los principales añadidos de Project CARS 2. El juego cuenta con la licencia de la IndyCar, con los pilotos y los coches reales del campeonato -aunque no, no está nuestro querido Fernando Alonso, que sólo corrió las 500 Millas de Indianapolis-.

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Carreras desde todos los ángulos

Cada uno de los vehículos, además de tener un manejo de lo más fidedigno, está reflejado a la perfección. Desde la carrocería al interior del vehículo, donde no falta ningún detalle en el cuadro de mando. Toda una delicia si optamos por conducir desde la visión interna, que ofrece dos variantes, ofreciendo una de ellas una espectacular visión desde los propios ojos del piloto, donde observamos incluso la almohadilla del casco.

La oferta, en cuanto a modos de juego, no es menos abrumadora. No falta a su cita el Modo Trayectoria, desde el que, creando a nuestro propio piloto -solo se puede elegir nombre, nacionalidad e iniciales- tenemos que ir poco a poco haciéndonos un nombre. Aunque el atractivo lo aguarda en la celebración de varias competiciones con todo tipo de vehículos, se echa en falta algo más de variedad y empuje en dicho apartado. De hecho, casi todos los campeonatos están desbloqueados desde el comienzo, y solo hay dos ramas de categorías que se abren a medida que vamos ganando carreras. También están los eventos paralelos, que, para desbloquearlos, hay que realizar tareas concretas o alcanzar una determinada afinidad con diversos fabricantes.

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Las diversas disciplinas y cantidad de vehículos y circuitos permiten también que disputemos carreras a nuestro antojo, configurando todos los patrones mencionados: número de vueltas, climatología variable, etc. Hechos que afectan a la estrategia de carrera y que debemos tener en cuenta especialmente en las competiciones de resistencia o las que tienen paradas en boxes obligatorias. En Project CARS 2 sí que vemos por medio de una secuencia cómo el equipo de ingenieros nos cambia los neumáticos y reposta el combustible en una secuencia que incrementa nuestros nervios de volver a pista lo antes posible para no perder una sola décima más de la cuenta, ya que ahí puede estar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Por funciones online que no sea

Por supuesto, no falta un Modo Online que para muchos será el eje sobre el que centrar las miras en Project CARS 2. El juego ofrece competiciones para un máximo de 16 personas en PS4 y Xbox One y para 32 en PC. Las carreras que hemos disputado hasta ahora han mostrado bastante estabilidad y no hemos visto presencia del temido lag en ningún momento. Sabemos que esto puede cambiar cuando el juego esté a la venta con un mayor número de jugadores en los servidores, así que esperemos que desde Slightly Mad Studios estén preparados.

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No hay que olvidar la presencia de Desafíos Online de duración temporal, que además muestran tablas clasificatorias que tienen la habilidad de picarnos, especialmente cuando vemos que un amigo de nuestro perfil ha realizado un mejor crono que nosotros. Ahora también podremos crear Eventos Online, uno de los añadidos más reclamados en la primera entrega. Project CARS 2 también cuenta desde el inicio con opciones de e-Sports integradas, -incluyendo acreditación de licencia de carreras de competición-, integración de director/locutor y streaming. Todo ello para convertirse en el referente del deporte electrónico en lo que a títulos de velocidad se refiere. Vaya, una cantidad ingente de contenido con los que estar aferrados al mando -o volante- durante horas.

Valoración

Project CARS 2 es una oda a los videojuegos de conducción que, sin duda, hará las delicias de los más exigentes al volante. Quizás está un puesto detrás en la parrilla que su predecesor en cuanto a control, pero desde luego, si hablamos de coches, circuitos, posibilidades, disciplinas y opciones, le pega un buen adelanto por la derecha.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Muchos coches y circuitos. El ciclo día/noche y número de disciplinas. Un título exigente, pero no por ello menos divertido. Faceta online.

Lo peor

Algo más de mordiente en el Modo Trayectoria. Ciertos aspectos de su simulación son mejorables.

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