Punch Club Apertura
Análisis

Análisis de Punch Club para Nintendo Switch, PS4, Xbox One, 3DS y PC

Por Alberto Lloret

Versión comentada: Nintendo Switch

Con nuestro análisis de Punch Out os vamos a contar cómo se ha adaptado este juego indie, que en 2017 hizo bastante ruido en consolas como PS4, One o 3DS, a la consola híbrida de Nintendo. Un título que, aunque se centra en el mundo de combate, el boxeo y la lucha en circuitos clandestinos, se parece más a un gestor de vida tipo Sims que a un juego de boxeo al uso. ¿Listo para entrar en el ring?

Punch Club es un título desarrollado por Lazy Bear Games (y editado por tinyBuild) que debutó en PC y móviles en 2016, y un año después en consolas PS4, Xbox One y 3DS. Ahora llega a Nintendo Switch, pero a diferencia de otros ports, llega sin introducir ninguna novedad, ni contenido extra ni nada. Es decir, si ya lo has jugado, no vas a encontrar nada nuevo. 

Punch Club nos cuenta la historia de un luchador de artes marciales mixtas cuyo padre, también luchador, murió asesinado. Nosotros seguiremos su estela como luchador, en una aventura que combina toques de RPG con elementos de manager deportivo y simulador social  

De hecho, pese a la bella estética pixelada de Punch Club (que remite a clásicos del género de acción), el juego no tiene ningún elemento de acción. No hay beat'em up, y ni siquiera participamos activamente en los combates. Nuestro papel, por decirlo de forma un poco simplificada, se limita a controlar qué hace nuestro púgil en cada momento, casi como si de una entrega de Los Sims se tratase.

De hecho, incluso algunas acciones, como viajar entre los distintos puntos de interés (gimnasio, tiendas, casa...) se realiza de forma muy sencilla, desde un mapa aéreo, que nos muestra los distintos puntos a los que podemos ir (y podemos hacerlo andando, a expensas de tardar más o en vehículo).

Punch Club 1 Switch

Así, jugar a Punch Club es, en cierta medida, un poco como jugar al piedra-papel-tijera, con los tiempos, el consumo de energía y dinero, y las ganancias. Si entrenamos, nos cansamos y ése tiempo no trabajamos. Sin dinero, no podemos comprar ocmida. Sin comida, no podemos entrenar. Si vamos al trabajo a pie, ahorramos dinero, pero tardamos más y hay menos tiempo para entrenar. ¿Nos seguís?

A esto hay que sumar que las estadísticas, el nivel de nuestro púgil, se "reducen" con el tiempo... por lo que si descansamos mucho y entrenamos poco, nuestro nivel de fuerza, energía y resistencia irá disminuyendo. Podemos entrenar en casa, acudir a gimnasios e incluso aprender nuevos movimientos que equipamos (tenemos una serie de ranuras desbloqueables para añadir más técnicas).

Punch Club 5 Switch

Sobre el papel, la idea es buena... pero pronto se vuelve repetitiva al tener que estar haciendo constantemente malabares con las opciones que se van abriendo y el tiempo que tenemos. Llegado a un punto de la aventura, podremos echarnos novia. Si lo hacemos, seremos más felices (sí, también influye el estado de ánimo), pero tendremos menos tiempo para entrenar.

De este modo, tendremos que quedar con ella, e incluso hacernos amigo del hermano de la chica, lo que también nos quitará tiempo (por ejemplo, para arreglar el coche). Si pasamos de tener vida social y preferimos centrarnos en entrenar y sólo entrenar, podemos sufrir lesiones, lo que a la larga también repercute en nuestro ánimo y rendimiento como púgil.

Punch Club 4 Switch

En esta dinámica también intervienen los circuitos de competiciones, que también entran en esta planificación constante. Cada tres días podremos librar un combate, lo que también marca nuestra rutina diaria, y no sólo de entrenamiento. Y competir es importante para ir ascendiendo en la escala de la competición, y poder ir creciendo como púgil.

El problema es que todos los combates son "automáticos", es decir, no controlamos al personaje y vemos, en tiempo acelerado, como se desarrolla la pelea. Sólo interferimos entre asaltos, para cambiar los movimientos que tenemos equipados... y poco más. Este es, quizá, uno de los puntos que más inciden en que el juego sea divertido. Si hubiera tenido combates de acción, en los que el jugador pudiera demostrar unos mínimos de habilidad, quizá la propuesta hubiera sido mucho más efectiva. Y divertida.

Punch Club 3 Switch

Lo cierto es que, mientras juegas, tienes la sensación de estar haciendo constantes malabares, y nunca sabrás si lo estás haciendo del todo bien. A esto hay que sumar, además, que existen muchas variables que afectan al desarrollo de la historia, como elegir entre tres estilos de lucha distintos (fuerza, resistencia...), y cada uno requiere poner el foco en un entrenamiento distinto.

Además, según las decisiones, acciones y contestaciones que demos en los diálogos, la historia se va presentando distintos caminos que conducen a distintos finales, haciendo que la historia sea altamente rejugable. Y no sólo eso: la cantidad de guiños y referencias (Rocky, las tortugas ninja, Los Simpson...) a iconos de los 90, hace que avanzar sea realmente divertido.

Punch Club 2 Switch

El problema, es que no todo es tan divertido en Punch Club. La gestión del tiempo y actividades empieza siendo amena, divertida... pero pronto se vuelve muy monótona, aunque se introduzcan progresivamente nuevas opciones... que en el fondo complican todo un poco más. Quizá, parte del problema es que todo transcurre demasiado deprisa (el tiempo, la velocidad a la que se mueven nuestras necesidades...).

En su favor diremos que, estéticamente, el juego es bellísimo. Si, con estos gráficos y animaciones (muy fluidas y con muchos cuadros de animación) hubieran conseguido integrar elementos de acción, el resultado hubiera sido muy superior.

Punch Club 6 Switch

No menos brillante resulta la traducción, muy bien cuidada y adaptada, que hace algunos juegos de palabras y utiliza expresiones nuestras. A un nivel similar está la música chiptunera... aunque no es menos cierto que puede resultar machacona y repetitiva si no te gusta este tipo de sonido.

Todo esto hace que Punch Club en Nintendo Switch sea una especie de montaña rusa: comienza con una gran e intensa caída, pero el resto de viaje no consigue igualar los primeros minutos. Y es una pena, porque había potencial y posibilidades de hacer cosas muy chulas... con un poquito más de acción y algunos ajustes.

 

Valoración

Bajo una bello pixel art, Punch Club aborda el mundo la lucha desde una perspectiva más propia de Los Sims: gestiona tu tiempo para entrenar, trabajar, hacer la compra y relacionarte con otros personajes. Una lástima que los combates sean automáticos, porque si hubieran tenido un mínimo de acción, hubiera sido un título bastante ameno.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

El pixel art resulta bastante bello y cuidad. Las animaciones. La chiptunera banda sonora. La traducción es bastante buena. La historia es graciosa.

Lo peor

Los combates son automáticos. Desarrollo que pronto se vuelve monótono y repetitivo. Parece más un juego de Los Sim que un juego centrado en el boxeo.

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