Streets of Rage 4
Análisis

Análisis de Streets of Rage 4, el glorioso regreso del beat 'em up

Por Daniel Quesada

Las calles vuelven a llenarse de furia. La legendaria serie de beat 'em up regresa con un juego que respeta toda su esencia, pero la reinventa para los nuevos tiempos. ¡Los pandilleros van a temblar!

Quizá no se encarguen de megaproducciones que pongan las consolas contra las cuerdas, pero pocas compañías nos han dado tantas alegrías últimamente como los chicos de Dotemu y Lizardcube. Después del estupendo Wonder Boy: The Dragon's Trap, regresan con otra saga muy querida por los fans que ya peinan canas. Gracias a ellos, ha llegado Streets of Rage 4, de una franquicia que SEGA tenía en el congelador desde hacía 26 años.

Los desarrolladores han sido conscientes de aquello que están homenajeando y por eso han sido muy fieles a todos los ingredientes que han hecho grande a esta serie. Nada de experimentos extremos con el control ni el desarrollo. Aquí tenemos un beat 'em up de los de toda la vida, en los que tenemos que avanzar, reventar a todos los malotes que se cruzan con nosotros y llegar al jefe de final de fase. Streets of Rage 4 se controla igual que recordamos y, de hecho, sorprende lo cómodos que nos sentimos desde el primer minuto: los movimientos, las cajas de colisiones y el comportamiento de protagonistas y NPCs dan la sensación de ser los mismos que en los años 90, aunque como veremos más adelante, han cambiado varias cosas.

La historia se sitúa 10 años después de los acontecimientos de Streets of Rage 3, con las hordas de Mister X aniquiladas... O quizá no tanto. Sus dos hijos, los gemelos Y, han tomado el poder de nuevo y están corrompiendo las fuerzas policiales. Axel Stone y Blaze Fielding, los principales héroes de la serie, vuelven a la carga para frenarlos, acompañados de dos nuevos personajes: Cherry Hunter, la rockera hija de su compañero Adam, y Floyd Iraia, una mole de músculos con brazos robóticos.

Como siempre, Axel es el más equilibrado, Blaze es más ágil pero algo menos fresistente, Cherry es rápida y ágil pero causa poco daño y Floyd tiene un gran alcance y daño, pero es muy lento. ¡Pero hay más! Al avanzar un poco en el juego, desbloqueamos al propio Adam Hunter, que no había sido controlable desde el primer juego de Mega Drive. Más adelante, veremos que este plantel puede crecer mucho más...

Streets of Rage 4

Los 12 niveles de los que se compone Streets of Rage 4 no son especialmente largos, pero sus retos bastan para entreteneros de sobra. Hay que decir que, por defecto, jugamos en dificultad normal, pero también es posible participar en Fácil, Difícil, Muy Difícil y Manía, un nivel que el propio juego declara con sorna como "injusto". Al principio, solo podemos jugar el modo Historia, pero al superarlo, desbloqueamos el resto de posibilidades.

Este modo Historia está sorprendentemente trabajado (sobre todo, si lo comparamos con los juegos originales), con escenas de corte al final de cada nivel que nos hablan de la corrupción policial, del papel de los hijos de Mister X, el plan de los héroes... Lógicamente, no esperéis un guión de Óscar, pero se agradece que el "lore" de esta franquicia se vea potenciado.

Streets of Rage 4

La ambientación de los niveles es muy fiel a lo que todos conocemos, por lo que empezamos en las calles y no falta un nivel en barco, pero también hay algunos momentos de cosecha propia muy interesantes, como una porción en Chinatown que claramente se inspira en los duelos con armas de las películas asiáticas o un breve vuelo en avión.

El sistema de control, como decíamos, os resultará muy familiar. Con un botón golpeamos, con otro saltamos y con otro ejecutamos el ataque especial. Eso sí, en esta ocasión se usa un cuarto botón para coger y lanzar objetos, lo cual ayuda a que no los cojamos por error cuando queríamos golpear o viceversa, algo que pasaba a menudo con el sistema de 3 botones. Aún así, si queremos, podemos activar un control más clásico desde las opciones. Cada personaje, además, puede usar acometidas (al pulsar delante, delante y ataque), diversos golpes aéreos y dos variantes de ataque especial, dependiendo de si estamos parados o moviéndonos.

Streets of Rage 4

En este juego de peleas callejeras se han añadido interesantes novedades respecto a estos ataques especiales: vuelven a restarnos algo de salud si los ejecutamos, pero si después de eso golpeamos a los enemigos sin que ellos nos den, recuperaremos esa salud, lo que da un puntito extra de estrategia.

Además, se ha incorporado una variante aérea de esos ataques. Por último, tenemos un super ataque mucho más amplio y contundente, nuevo para todos los personajes. Cada uno de estos ataques consume una estrella de nuestro medidor y, aunque es posible encontrar alguna estrella más escondida por el escenario, son recursos muy escasos que hemos de distribuir muy bien durante los niveles.

Streets of Rage 4

Por supuesto, además de nuestros puños, a lo largo del juego podemos contar con toda clase de armas tiradas por el suelo. Desde las típicas tuberías o botellas hasta señales de tráfico, granadas de todo tipo hasta mopas. Es, de lejos, el juego más variado de la franquicia Bare Knuckle en cuanto a nuestro "arsenal".

Por cierto, otro cambio importante en el desarrollo es que esta vez no avanzamos contra reloj, podemos dedicar el tiempo que queramos a cada tramo, aunque cuanto más tardemos, más baja será nuestra puntuación al final del nivel.

¿Y qué hay de los enemigos? Pues regresan muchos de los clásicos, como los pandilleros llamados Galsia, los gordinflas escupefuego o los luchadores de kick boxing, pero también llegan varios nuevos, como unas moteras con propensión a embestirnos o unos policías con táser que os van a poner de los nervios.

Una vez superemos el modo Historia, liberamos la posibilidad de volver a niveles concretos para batir nuestra puntuación, pero solo en la dificultad máxima que hayamos elegido. También se abre un modo "boss rush" en el que hemos de vencer a todos los jefes del tirón y un modo Arcade, en el que solo disponemos de un crédito para superar todo el juego, sin posibilidad de continuar (en el modo Historia, si morimos, podemos repetir el nivel e incluso elegir ventajas extra, a cambio de tener menos puntuación).

Los que queráis disfrutar de Streets of Rage 4 en grupo también tenéis varias opciones de multijugador. Por un lado, es posible jugar a los modos normales en cooperativo para cuatro jugadores simultáneos, tanto local como online (todo un hito en la saga) y, además, regresa el modo Duelo para que nos enfrentemos entre nosotros en 8 escenarios diferentes. Podemos elegir si llevar a cabo un todos contra todos o luchar por equipos, aunque es verdad que estos combates acaban de forma muy brusca con un "has ganado" y fuera. Hubiéramos agradecido opciones de configuración (número de rounds, tiempo, etc.) y una pantalla de cierre que diera puntuación o un mensaje de los ganadores. Pero oye, bueno es lo que hay.

Streets of Rage 4

Hay que decir, además, que el online de la versión PS4 está dando error en el momento de escribir este análisis, con cuelgues inesperados. Los desarrolladores están ya trabajando en ello, pero por ahora no nos es posible evaluar este aspecto adecuadamente. Os actualizaremos con las novedades.

Además de todos estos modos, tenemos un apartado de extras que nos muestra diseños conceptuales del juego y un repaso a las estadísticas e historia de los personajes. Sí, a Blaze le sigue gustando la Lambada... Ahora bien, las sorpresas del juego no se terminan aquí...

Un notable beat 'em up, un magnífico homenaje a la franquicia

Como decíamos al principio, en Lizardcube, Dotemu y Guard Crush conocen de sobra el cariño de los fans a esta serie (se nota que ellos también lo profesan) y, por eso, han incluido montones de guiños, referencias y homenajes. Lo más relevante es que, a medida que vamos acumulando puntuaciones altas, podemos ir desbloqueando, en orden, a los personajes que controlábamos en los juegos previos. Así, es posible controlar al Axel pixeladote de Streets of Rage 1 en los nuevos escenarios, o cualquiera de sus posteriores versiones, por ejemplo.

Streets of Rage 4

Esto hace que, cuando los desbloqueamos todos, podemos elegir entre, atención... ¡17 personajes diferentes! Eso sí, muchos de ellos son variantes de los protagonistas, claro, pero es un puntazo poder usar a Skate Hunter o al doctor Zan también en esta entrega. El único que se ha quedado fuera es Roo, el canguro que podíamos desbloquear en Streets of Rage 3, pero tiene un pequeño homenaje en el juego...

Cada personaje de títulos previos mantiene las particularidades del juego para el que se concibió: los de SOR 1 no pueden hacer acometidas, por ejemplo, mientras que los del 3 ganan la habilidad de correr o rodar verticalmente. Aún así, todos cuentan con superataque de estrella. Los de SOR 1 tienen el puntazo de volver a llamar al coche de policía para que lance un ataque, mientras que para los del 2 y el 3 se han creado combos nuevos que son verdaderas apisonadoras.

Streets of Rage 4

Los escenarios también están llenos de homenajes, con pósters y vidrieras que recuerdan a personajes del pasado o cabinas y máquinas arcade de Bare Knuckle que podemos romper para encontrar ítems. Hablando de ítems, también es posible coger comida para recuperar salud. Esta tiene la típica forma de manzanas o pollo, pero también se ha incluido una opción muy cachonda: podemos alterar su aspecto por el de sushi, pizza o una saludable ensalada.

El apartado visual es, sin duda, el gran cambio de esta entrega. Al igual que hicieron con Wonder Boy The Dragons Trap, en SOR 4 se ha usado el Guard Crush Engine para presentar gráficos con idéntico desarrollo 2D, pero dibujados a mano con un estilo cercano al cartoon que les da un aire muy moderno y atractivo. Reconocemos que, al ver los primeros teasers, teníamos nuestras dudas sobre si estos respetarían el espíritu de la franquicia, pero el resultado es incontestable.

Los personajes son los mismos de siempre, pero más vivos que nunca y muestran detalles que nos hacen "conocerlos" mejor. Los matones con los pantalones caídos y sus medallones rebotando, los personajes agitándose durante sus poses de combate, Axel rediseñado para darle un aire más solitario, Blaze más cañera que nunca... Todo está más vivo y espectacular que nunca, sin que se haya tenido que recurrir a innecesarios gráficos 3D. Todo aquí huele a artesanía y se ve potenciado por escenarios en los que vemos a gente comiendo, bailando en las discotecas o peleando en segundo plano.

Streets of Rage 4

La música también es uno de los pilares de la serie y aquí se ha echado el resto. Aunque la mayoría de las melodías han sido creadas por el estudio, se ha contado con la participación estelar de genios como Yuzo Koshiro (al creador de las melodías originales de los 3 primeros juegos) o Yoko Shimomura, responsable de las melodías de Street Fighter II, que han firmado unas cuantas piezas. El resultado, cómo no, es un compendio de mosicote techno, aderazado con toques industriales y asiáticos, que queda como un guante en el juego.

Pero lo mejor es que, si queremos, podemos activar la opción de una banda sonora clásica, que sustituye los temas nuevos por los originales de Mega Drive... ¡E incluso alguno de las versiones de 8 bits! Un auténtico puntazo. Si ya queremos más inmersión, se puede activar un filtro que pixela los gráficos para dar efecto de consola de 16 bits, e incluso colocar las típicas líneas de un televisor CRT. Es algo gracioso, pero lo probaréis un ratito y seguramente volveréis a los gráficos por defecto. Con la música, no sabemos muy bien qué elegiréis...

Streets of Rage 4

En conjunto, Streets of Rage 4 es un juego que funciona sobradamente como beat 'em up por méritos propios, pero que brilla especialmente como monumento a la nostalgia noventera y a una de las mejores franquicias de beat 'em up de todos los tiempos, si no la mejor. La acción os espera ahí fuera. Os espera en... Streets of Rage.

Valoración

Si no probasteis los anteriores, os convencerá como beat 'em up. Si los jugasteis, os enamorará como homenaje.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La cantidad de homenajes y guiños a la franquicia. Su fidelidad a la esencia de la franquicia. Su rotundo estilo visual.

Lo peor

El modo Versus podría ser más completo, puestos a pedir. Los problemas en el online de PS4, que se supone deberían estar arreglados en breve.

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