summer in mara principal
Análisis

Análisis Summer in Mara para Nintendo Switch, PS4 y PC

Por David Martínez

Versión comentada: Nintendo Switch

Os invitamos a viajar a nuestro análisis de Summer in Mara, una deliciosa aventura con elementos de cultivo, creación y recolección, desarrollado por el estudio valenciano Chibig.

Chibig Studio, que nos brindó hace dos años Deiland para PS4 y PC, imprime su sello personal a Summer in Mara. Una invitación irresistible, que vuelve a incidir en temas como el viaje, la ecología, el cultivo, y que en esta ocasión transcurre en Mara, un atolón formado por pequeños islotes de indiscutible encanto. El propio estudio nos invita a que disfrutemos de Summer in Mara (que salió adelante gracias a la campaña de kickstarter) sin prisas, y así es como se debe hacer un análisis. 

Primero conozcamos a Koa, una niña de 11 años que vive con Yaya Haku en su isla. Tiene todas las virtudes de alguien de su edad; es inocente, curiosa, atrevida -va descalza como todos los aventureros- y no tiene miedo en cuidar de su isla y echarse a la mar cuando Haku desaparece. Koa es el niño que todos hemos querido ser algún verano, cuando nos construíamos una cabaña en el bosque o navegábamos en una barca hinchable. 

summer in mara

Construye, cultiva y cría

Nuestra protagonista no tiene miedo a "mancharse las manos" y desde el principio debe hacerse cargo de tareas como preparar los campos de cultivo, plantar y cosechar diferentes vegetales, talar árboles y recoger frutas -al principio sólo son naranjas y zarzamoras, pero después podemos plantar manzanas, plátanos, cocos, cerezas... importados de otras islas- recoger minerales y pescar. Son un montón de tareas que requieren de disciplina y que no paran de crecer. 

summer in mara

¿Su mayor virtud? Que reflejan el equilibrio natural del mundo. Por cada árbol que talamos, debemos plantar uno nuevo para evitar que Isla Hogar quede deforestada, pero tampoco podemos plantar frutas sin límite, ya que están limitados por el número de pozos que hayamos construido previamente. Si queremos obtener rendimientos de la ganadería (construimos gallineros, granjas de cerdos o corrales para las ovejas) primero tenemos que alimentar a los animales.

Poco a poco, crece un ecosistema complejo en la isla, que se completa con la posibilidad de cocinar, pescar (antes tenemos que construir un aparejo y conseguir los cebos adecuados) o recoger conchas que arrastra la marea. Todas estas opciones de crafting y de recolección recuerdan inevitablemente a Animal Crossing New Horizons, pero sólo representan una parte de Summer in Mara

 

summer in mara

Nos echamos a la mar

Una vez que reconstruimos el viejo barco de Yaya Haku, podemos salir de nuestra isla. Seguro que la navegación os recuerda a The Legend of Zelda Wind Waker, incluso con la posibilidad de encontrar tesoros sumergidos. Y entonces es cuando el mundo de Koa se vuelve mucho más grande. En la capital de Mara, Qälis, descubrimos cómo funciona el mundo artificial. Casi nos damos de bruces con el comercio y también encontramos un montón de personajes, que nos pueden dar pistas sobre Haku, y abrir el acceso a nuevas recetas y mejores objetos. 

summer in mara

Saimi es una anciana que nos puede hablar sobre el pasado de Haku, Onzo es un niño gato aventurero, Akaji es la herrera de la isla, y Caleb y Noho son dos pescadores cascarrabias... cada uno de ellos tiene mucho que ofrecer. 

summer in mara

Pero nada es gratis, ni siquiera en el mundo de Mara. Y pronto nos encontramos asumiendo un montón de  misiones para un puñado de personajes entrañables. Por una parte, estos encargos "de recadero" hacen que vayamos conociendo la personalidad de los habitantes de Mara, y multiplican nuestras posibilidades de construcción con nuevos materiales, herramientas y recetas. Pero en el otro extremo de la balanza nos encontramos con unas mecánicas repetitivas, y que nos obligan a emprender los viajes entre los mismos islotes una y otra vez.

 

summer in mara

Summer in Mara, al contrario que Animal Crossing, no está limitado por el calendario y el reloj interno de la consola; lo que significa que cuenta con su propio paso del tiempo y ciclo día/ noche (con cambios en el clima) y que podemos jugar largas sesiones... pero el juego está diseñado para que disfrutemos de él como de esos largos veranos de la infancia, poco a poco, y entonces se atenúan los problemas que hemos mencionado más arriba.

summer in mara

No tiene demasiado sentido ponerse a cosechar como locos, amasar una fortuna con el comercio y cumplir un encargo tras otro sin parar... es mucho más recomendable saborear los rincones de cada isla, y tener tiempo para conocer a cada personaje, como haría Koa.

summer in mara

Merece la pena, porque la dirección artística del juego está muy cuidada. Aunque las islas tienen un inconfundible estilo mediterráneo, de nuevo nos encontramos con reminiscencias de juegos como The Legend of Zelda The Wind Waker o con los animes de Studio Ghibli (incluso en las breve secuencias realizadas mediante animación). 

summer in mara

Se trata de construcciones de estilo asiático, como la Casa de Hierro y personajes (de razas desconocidas) que recuerdan a los héroes de El viaje de Chihiro o El castillo ambulante. También hay otros elementos sintoístas que se reflejan en el desarrollo, como colocar ofrendas en diferentes altares de las islas o agradecer a Mara -la naturaleza- todo aquello que nos da. Son valores muy positivos, junto a  otros elementos que conmueven, como leer las cartas perdidas en el mar por los cangrejos-correo. 

summer in mara

Summer in Mara es un juego pequeño. No se tome como algo peyorativo, pero es un título limitado en lo técnico y con algunas mecánicas poco cuidadas -como la pesca-, y sin embargo, refleja el cariño con que se ha concebido. Es fácil dejarse llevar por este mundo isleño, por sus colores, sus personajes y su banda sonora, y abandonarse a un largo verano, de esos que recordaremos siempre. No es un juego tan ambicioso como Animal Crossing o Stardew Valley, y con todo, ha conseguido que nos traslademos a su mundo y disfrutemos de una vida diferente y más relajada.   

Valoración

Un juego relajado y lleno de cariño, que combina mecánicas de "crafting", cultivo y ganadería, y exploración en un pequeño archipiélago de estilo mediterráneo.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Dirección artística, la combinación de crafting y cultivo con una historia, a través de personajes entrañables.

Lo peor

Las misiones resultan muy repetitivas, y el avance es lento. Algunas mecánicas, como la pesca, no están muy cuidadas. 

Y además