Análisis de Super Seducer
Análisis

Análisis de Super Seducer, el juego que te enseña a ligar

Por Daniel Quesada

Versión comentada: PC

En este trabajo nos toca comentar muchos juegos raros, pero desde luego nunca nos habíamos enfrentado a un manual para ligar con chicas. De eso va precisamente Super Seducer, el nuevo ¿juego? para PC creado por Richard La Ruina. Quizá el nombre de este señor os resulte jocoso, pero resulta que es el pick up artist (es decir, "artista del ligue") más renombrado del mundo. Sí, por encima de Dinio. Este señor es una suerte de gurú que enseña a otras personas a ligar, algo que ha decidido trasladar en forma de "manual interactivo" a este producto.

Así, en Super Seducer se transmite la filosofía que conocimos en libros como El método o que tan magistralmente transmitió Tom Cruise en Magnolia. Aunque no lo creáis, existe una enorme corriente dedicada a enseñar los trucos y técnicas para ligar con cualquier chica, en cualquier situación. Así, palabras como nega o iniciador de conversación son una especie de tecnicismos que se explican en escuelas especializadas en el tema.

Así es El método, el libro que inició la corriente de las "escuelas de ligue"

En el juego, Richard La Ruina actúa como profesor y actor de los ejemplos que vamos a poner en práctica. El jugador ha de enfrentarse a 10 lecciones, cada una de las cuales propone un caso práctico: cruzarse con una chica por la calle, intentar ligar en el trabajo o incluso actuar como "wingman" para ayudar a nuestro colega a ligar en la discoteca. Todas las lecciones se basan en vídeos reales en los que Richard actúa frenta a chicas (actrices, lógicamente) y, en ciertos momentos, hemos de elegir qué responder o cómo actuar. Vamos, como en un libro de Elige tu propia aventura, solo que la aventura en este caso es pillar cacho.

Super Seducer

Tras elegir alguna de las opciones, se inicia un nuevo video que nos muestra la reacción de la muchacha. Si conseguimos la mejor respuesta posible, Richard nos premiará con un corazón azul y nos explicará por qué hemos elegido bien. También puede haber respuestas válidas, pero no óptimas, lo que nos dará un corazón amarillo medio lleno (no sabemos de qué). En esos casos, la historia seguirá su curso, pero Richard nos explicará por qué podríamos haberlo hecho mejor. Por último, si pinchamos en una opción mala, la chica acabará marchándose, tirándonos la bebida encima o dándonos un bofetón. Richard nos echará la peta y tendremos que volver a elegir.

Así es, no existe un game over como tal, ya que tras cada error garrafal podemos volver a intentarlo. A fin de cuentas, esto es más un manual que un juego... Ahora bien, al llegar al final de cada "misión", recibiremos una puntuación (Bueno, Muy bueno, etc) que pretende picarnos para volverlo al intentar.

Super Seducer

Tras acabar los 10 recorridos (os llevará en torno a 3 horas y media), Richard nos felicitará y nos contará algunas curiosidades de la grabación de Super Seducer. ¡Y hasta hay un final bueno! Si conseguir superar con buena nota todos los recorridos, nos espera una sorpresa final. No os vamos engañar, solo hemos llegado al final normal y, chico, ni ganas de volverlo a intentar.

Además de este modo Historia, podemos revisitar las lecciones y ver tomas falsas que vamos desbloqueando a medida que aprobamos las lecciones. Alguna tiene su gracia, pero por lo general suenan demasiado a broma privada. Lo que sí os hará gracia son algunas de las opciones que podemos aplicar durante la partida.

Super Seducer

Como hemos dicho, hay opciones optimas y otras simplemente válidas, pero también suelen incluirse opciones malas que no serían aplicadas ni por un cani jarto de calimocho. Os prometemos que hay opciones como "Me encantaría tocarte las tetas" o "¿Te gustan los leñadores? Tengo un tronco aquí mismo (le muestras tu pene)". Lógicamente, Richard nos dirá de todo por seleccionarlas, pero al principio uno no puede evitar el morbo de optar por ellas para sentir algo de vergüenza ajena, mientras el protagonista hace el ridículo y es abofeteado. Algunas opciones son tan, tan brutas, que no podréis evitar soltar una carcajada.

Lamentablemente, aquí acaba todo lo positivo que podemos decir de Super Seducer. La dinámica de juego es un verdadero tostón ya que, tras las dos o tres primeras lecciones, en el resto tenemos que tragarnos larguísimas conversaciones entre Richard y el "objetivo" de turno que, la verdad, nos importan un pimiento. ¿No habría sido mejor saltar directamente a momentos clave en los que debamos tomar decisiones? ¿Qué nos importa ver cómo el camarero les trae una copa de vino y hacen un brindis, si no hay ninguna acción ni consecuencia aparejadas.

Por otra parte, las propias opciones de este juego de ligar resultan confusas en ocasiones, ya que no sabemos si nos proponen decir una frase en serio o en tono de broma para romper el hielo, hasta que las elegimos y vemos a Richard soltarlas. Por otro lado, las voces están en inglés, con subtítulos y textos en castellano, pero la traducción ha debido de correr por cuenta de un latino, puesto que se usan expresiones como "quiero coger a esa chica" o "vamos a jugar boliche". No hay nada que resulte imposible de entender, pero choca encontrarse traducciones así, hoy día.

Para más inri, no hay una progresión en los retos, simplemente casos diferentes. Poco a poco, vamos entendiendo que lo que se espera de nosotros es demostrar interés por la chica al principio, luego soltar una broma, luego hablar un poco de nosotros y luego ir lanzando la caña, pero no hay una sensación de "trabajo bien hecho" al final, solo de que has usado un poco de sentido común.

Super Seducer

Y finalmente tenemos, claro, las connotaciones negativas del propio juego. Al margen de que Super Seducer sea malo y aburrido (que lo es), cabe preguntarse hasta qué punto es ético plantear fórmulas como estas, en las que nosotros somos los cazadores y las chicas son una especie de presa esperando a que descubramos sus rutinas. Sí, a veces recibimos mensajes del tipo "tienes que hacerlas sentir valoradas" y tal, pero no cabe duda de que el trasfondo es mucho más superficial y materialista que eso.

No se nos ocurre mejor ejemplo que este: si damos con una opción incorrecta, veremos un corazón roto y Richard estará solo en una cama, diciéndonos por qué lo hemos hecho mal. Si damos con una opción válida, veremos a Richard en la misma cama (con gafas, para que se entienda que es nuestro profesor), pero acompañado de dos "tias buenas" poniendo cara intensa; por último, si damos con la mejor opción, veremos a esas mismas chicas, pero esta vez en ropa interior. ¡Jo, jo, jo, al fin y al cabo eso es lo único que queremos los tíos, tetas bien gordas! No es el primer juego de ligar, ni mucho menos (ahí tenemos locuras como Summer Lesson o el loco Hatoful Boyfriend), pero sí es quizá el que más habla sin descaro en el quid materialista de la cuestión.

En definitiva, Super Seducer es una especie de aventura conversacional que seguramente escandalizará a más de uno por razones obvias... Pero es que además es un juego de lo más soso. Tras las risas picaronas de las primeras pruebas, pasaremos a un hartazgo hacia la mitad el modo Historia. Si vais a jugarlo para ver carnaza... Mirad para otro lado, ya que aquí no se ven más que un par de besos. Eso sí, Richard es guapísimo y tiene un acento inglés de lo más embriagador...

Valoración

Estamos seguros de que La Ruina es un maestro seductor, pero a nosotros no ha conseguido seducirnos. Suponemos que servirá como manual para alguien...

Hobby

41

Malo

Lo mejor

Las opciones más absurdas os harán soltar una carcajada.

Lo peor

La propia premisa de la que parte es, como mínimo, cuestionable. En lo jugable, es bastante tostón.

Y además