Crítica de La 8ª noche, una nueva película de terror coreano que llega a Netflix

Kim Tae Hyung dirige una película del bien contra el mal, en la que el mal son demonios milenarios con ojos diabólicos y el bien unos monjes budistas.
Corea últimamente ha estado resonado con fuerza en el mundo del cine en occidente gracias a los premios Óscar que recibió Parásitos de Bong Joon-ho en 2019, un director que ya había realizado la cinta de Okja en exclusiva para Netflix. Pero desde 2016 Yeon Sang-ho demostraba que se sabía hacer buen cine de terror que pudiera ser aplaudido por crítica y público en estos lares con Tren a Busan.
Quizá nos hemos ido a dos nombres muy grandes para presentar La 8ª noche, primera película de Kim Tae Hyung, que bien podría ser cualquier cinta que te encuentras haciendo zapping un sábado por la tarde, pero que en este caso te encontrarás navegando entre los estrenos de la plataforma de streaming.
Con unas animaciones que recuerdan a pinturas antiguas, los primeros compases de la narración se dedican a presentarnos la mitología demoníaca que amenazará a sus protagonistas.
Selva Trágica confiaba demasiado en nuestros conocimientos previos y era muy vaga con los temas que proponía, pero aquí se aseguran de que la audiencia capte desde el principio las intenciones del relato. Ahora bien, el recurso de introducir una explicación previa descontextualizada para que entiendas de qué va a ir la acción es poco arriesgada.

Las mejores películas de terror que puedes ver en Netflix
Si este 2020 buscas pasar un rato de miedo con la luz apagada y la manta cerca, Netflix cuenta con algunas películas escalofriantes.
¿Quieres pasar miedo?La historia de La octava noche nos dice que hace miles de años, Buda arrebató el ojo rojo y el ojo negro a un monstruo infernal, pero los ojos lograron escapar. Mientras que el ojo negro fue encerrado y sellado, el rojo se ocultó en cuerpos humanos durante siete noches…
Finalmente, el ojo fingió rendirse ante Buda para ser encerrado, y se decidió mantenerlos alejados y custodiados, uno en el desierto y otro en las montañas.

Contadas son las escenas en las que la película introduce la versión original si hemos optado por escucharla doblada al español latino -el único disponible en nuestro idioma-; esta concisa puesta en situación es una de ellas.
Desde cierta perspectiva, un buen doblaje puede favorecer mucho a una película -especialmente si para entenderla en su idioma nativo necesitas activar los subtítulos- porque te libera la pantalla de obstáculos visuales y te permite disfrutar plenamente de la imagen. La 8ª noche opta por ofrecer un buen doblaje sin perder la esencia original pues logra mantenerte en el tono recurriendo al coreano casi como si de la lengua demoníaca se tratase.

Los ocho días en los que transcurre la trama de esta película de Netflix nos llevan a buscar defender al mundo de esa catástrofe que está a punto de desatarse a través de diversos personajes y diversos escenarios que juegan, al igual que los ojos del monstruo, a disponer contrastes. Todo ello, dentro de un contexto que juega con el misterio y el suspense.
Por un lado, tenemos a los monjes budistas que abandonan las montañas en pos de una bestia paranormal; por otro, tenemos a la policía cosmopolita que encuentra evidencias de brutales asesinatos y persigue su origen sin sospechar que se acerca a un enemigo al que no podrá derrotar con sus fuerzas. Dentro de ambos grupos encontramos al tándem clásico de aliados, con un sabio y un aprendiz, con uno serio y uno cómico, uno fuerte y otro débil.

A pesar de su premisa ligeramente atractiva, de su puesta en escena a veces impactante favorecida por el poco explotado recurso de esos ojos dalinianos, y de tener clara su dirección, la historia no llega a ser lo suficientemente potente porque es demasiado simple, está demasiado vacía.
Es una lucha del bien contra el mal que hemos visto mil veces y de mejores formas, por lo que pierdes el interés: te da igual cómo acabe, porque tu mente avezada es capaz de sospechar el desenlace y el largo camino de casi dos horas de duración que te lleva hasta él se hace cuesta arriba. Si haciendo zapping por Netflix no ves nada mejor, quizá te pueda apañar la tarde.
Valoración
Nota 50
Aunque en un principio nos puede atraer su universo y su ambientación, la película es demasiado larga y está demasiado vacía.
Lo mejor
Hay buenas decisiones estéticas detrás.
Lo peor
Su atractiva premisa no tarda en desinflarse.