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Selva trágica Netflix
Análisis

Crítica de Selva Trágica: la cinta mexicana de Netflix que no sabe elegir su género

La última película de Yulene Olaizola nos lleva a la selva Maya, en la frontera entre México y Belice, en los años 20, con Indira Rubie Andrewin de protagonista.

Estamos en 1920, en medio de la selva Maya, en la frontera entre México y Belice. Por un lado se nos presenta a un grupo de trabajadores del chicle, por otro lado a la joven Agnes que junto a un par de personas huye de algo, y por otro un terrateniente blanco y anciano que insta a su perro a seguir el rastro de un trozo de tela. 

Podríamos considerar que aquí es donde la película va a comenzar, pues ya tenemos una ligera de idea que Agnes está escapando de un matrimonio concertado y de que ese señor es el enemigo, la amenaza, su principal obstáculo para conseguir la libertad, pero la película Selva Trágica nunca termina de arrancar, nunca sabes qué esperar de la película –en el mal sentido- porque no se explican las motivaciones de los personajes, nunca llegas a saber por qué Agnes busca un destino diferente –si realmente es eso lo está buscando- y se pierde el potencial de crear suspense entre el secuestrador y la secuestrada. 

Lo que más hemos disfrutado ha sido de los momentos en que la película se recrea en la explicación de la fabricación del chicle, casi a modo de documental, con un paisaje sonoro centrado en los sonidos de la naturaleza con una música sutil que se mimetiza con el entorno como la banda sonora de Breath of the Wild; en ellos se observa desde la recolección de la savia cortando el tronco del zapote, hasta el artesanal proceso de calentar la mezcla viscosa y almacenarla para su transporte en cubos. 

Pero le falta detalle para convertirse en un episodio de Así se hace, le falta sexo para ser una peli porno, le faltan tiros para ser una cinta de acción a lo Xtremo y, por encima de todo, le falta trasparencia si pretende dar a conocer la mitología mexicana más allá de sus fronteras. Selva Trágica se queda nadando entre dos aguas, sin llegar a definir qué tipo de ficción -o no ficción- quiere ser ni qué tipo de historia quiere contar. 

Nos hace gracia haber llegado a entender -más que a entender, a justificar- el comportamiento de Agnes por haber leído la Wikipedia. No es que no hayamos entendido la película por estar en tres idiomas diferentes -inglés, español y otra lengua nativa-, es que lo que te dice el narrador en su mundo de poesía y lo que se está viendo en pantalla no sólo está incompleto sino que parece no tener correlación. 

Pues resulta que a Agnes le va mucho el sexo, tanto que diríamos que es su única personalidad. Lo único que se le ocurre preguntar a su amiga en el lecho del dolor es saber qué se siente al estar con un hombre, y lo primero que hace cuando tiene la oportunidad es acostarse con alguno. Y mientras, el narrador que se cree poeta te habla de una tal Xtabay que la Wikipedia sabe quién es pero nosotros no.

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Xtabay […] nombre maya de una mujer mitológica.”, hasta aquí lo habíamos podido deducir por el contexto, luego sigue la información, en la que se nos dice que incluso era la diosa de los ahorcados, para más tarde considerarla un espíritu malo y seductor de los hombres. Ahora ya entendemos por qué su personalidad es el sexo. Y por último: “después revelaba un aspecto y rostro demoníaco (o de caballo, según otras variantes)” esto arroja luz sobre el momento más llamativo de la película. 

Pero a pesar de comprender cuál es la leyenda de este súcubo maya, seguimos sin ver su relación con el contexto en que la meten y no ha sido la película la que nos ha permitido conocer mejor este mito que apenas se pincela. Tenemos muchas preguntas, no porque la cinta nos haga planteárnoslas, sino porque, a falta de que se produzca ese diálogo, tenemos que iniciar nosotros la conversación.

Valoración

Selva Trágica es un recorrido lento y vacío por una selva en la que están vagando una serie de personajes sin ningún propósito.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Si se hubiera trabajado de otra forma podría haber sido un documental interesante.

Lo peor

Lenta, ambigua, sin nada que haga avanzar la trama, con personajes planos.

Y además