Crítica de El agente nocturno temporada 2: Peter Sutherland siempre contesta a la llamada

Crítica de la segunda temporada de El agente nocturno (The Night Agent), de estreno en Netflix con diez nuevos episodios protagonizados por Gabriel Basso.
Regresa a Netflix la serie más vista del año 2023, el thriller de espías El agente nocturno (The Night Agent) que podríamos calificar como el hermano pequeño de Jason Bourne. Y lo hace de nuevo con diez episodios trepidantes repletos de giros, persecuciones y tiroteos porque, como es marca de la casa, la idea es mantener el interés de principio a fin.
Viene, eso sí, con un cambio importante. Aunque la primera temporada dejaba servido el cebo para la segunda, con nuestro protagonista Peter Sutherland recibiendo una nueva misión, en esta ocasión habrá una trama que no quede resuelta al cien por cien sentando las bases de una segura tercera temporada.
Solo hace falta que los números estén del lado de esta creación de Shawn Ryan y, si ya lo estuvieron cuando se convirtió en un sleeper de la plataforma, es más que seguro que lo estarán ahora que ya tiene un público fiel que andaba esperando el estreno como agua de mayo. Desde luego, aquellos que se asomen de nuevo a la ficción, no se van a sentir decepcionados.
Los resultados de la serie son solidísimos: la primera temporada de El agente nocturno fue la serie más vista de 2023 en cuanto a cantidad de visualizaciones y actualmente ocupa el séptimo lugar entre las series de habla inglesa más populares de todos los tiempos en Netflix, acumulando 98.2 millones de visualizaciones en sus primeros 91 días.
En su primer mes, fue el número 1 en el Top 10 Global durante cuatro semanas consecutivas y alcanzó el primer lugar en el Top 10 de 87 países.
Basada en la novela de Matthew Quirk, El agente nocturno sigue a Peter Sutherland (Gabriel Basso), un agente del FBI con poca experiencia. Gracias a sus esfuerzos por salvar a la presidenta de los Estados Unidos Michelle Travers (Kari Matchett) en la primera temporada, en esta segunda se le concede la oportunidad de unirse a la organización secreta de Acción Nocturna.
Pero las cosas no van a salir tal y como él las ha planificado. Una misión en Tailandia se complica con consecuencias que van suponerle un verdadero quebradero de cabeza. De esta manera nos desplazaremos al pasado para comprender el origen del conflicto y, por supuesto, para acabar con una amenaza letal para la seguridad del país.
Peter volverá a enfrentarse a un mundo lleno de peligros, donde la confianza es un lujo que no puede permitirse y donde su faro será siempre la mujer de su vida: Rose (Luciane Buchanan).
La segunda temporada de El agente nocturno vuelve a ofrecer un resultado solvente y unos enigmas en los que no faltan grandes revelaciones, cliffhangers al final de cada episodio y resoluciones con algunos flecos para seguir alimentando la máquina.
Es una de esas series honestas con el espectador que da lo que se espera de ella y es totalmente funcional. Como le pasó a la primera, tiene alguna trama de relleno y da muchas vueltas hasta llegar al final pero mantiene el pulso con la audiencia, incluyendo incluso unas localizaciones de los más atractivas en el primer episodio.
En suma, se trata de un producto cuidado, con un buen diseño de producción, que ya conoce sus puntos fuertes y los vuelve a explotar con acierto.
Ni reinventa el género ni hace demasiadas piruetas narrativas: en buena medida es una serie de corte clásico con los valores tradicionales por delante y está tirada con escuadra y cartabón, sobre seguro, sin asumir grandes retos más allá del entretenimiento puro y duro. Pero tampoco se le pedía más que eso, con mantener el nivel era más que suficiente.
Quien se quede con hambre de más, y ya tenga más que trilladas las sagas de Jack Ryan, Jack Reacher y el citado Bourne, siempre puede hacer un programa doble con Palomas negras, por ejemplo, sin salir de la plataforma. Nunca se le dice que no a un thriller bien armado.
Valoración
Nota 70
Una nueva y solvente temporada al hilo de la anterior que mejora la factura técnica en los momentos climáticos y nos prepara para una tercera entrega con un nuevo e intrigante antagonista.
Lo mejor
En general, sigue en la misma tónica dando lo que prometía y sentando las bases para la próxima temporada.
Lo peor
Tiene una tonelada de relleno, aunque no deja de ser nunca de lo más entretenida.

