Maquia
Análisis

Crítica del anime Maquia: una historia de amor inmortal

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de la película de anime Maquia: una historia de amor inmortal (Maquia: When the Promised Flower Blooms), escrita y dirigida por Mari Okada y presentada en España en el Festival de Cine de Sitges.

¡Menudo debut como directora se ha marcado Mari Okada con Maquia: una historia de amor inmortal (Maquia: When the Promised Flower Blooms)! La afamada guionista crea todo un universo para esta película, en la que se nos introduce en una mitología fantástica para narrarnos una historia universal que hace referencia al paso del tiempo, a la madurez sentimental e incluso al duelo necesario para afrontar la pérdida y sobreponerse a ella.

Consigue los mejores animes a un precio excepcional

Los iolf viven apartados de los humanos, y se dedican a tejer los sucesos del día a día en una tela llamada hibiol. Los hilos en vertical son el paso de los días, y los horizontales las vidas de los seres humanos. Pueden vivir durante siglos con apariencia de adolescentes, y por eso a estas leyendas vivientes se les da el nombre de el Clan de la Separación. Están condenados, por decirlo así, a separarse de los humanos cuyas vidas son finitas.

Maquia, una niña iolf huérfana, lleva una vida pacífica rodeada de amigos, aunque en cierta manera se siente sola. Entonces, la paz del clan se ve repentinamente truncada por el ejército Mezate que, ávido de la sangre que alarga la vida, ataca a los iolfs con unas bestias similares a dragones llamadas renatos. En medio del caos y la desesperación, Leilia, la joven más bella de los iolfs, es secuestrada por el ejército Mezate, y Krim, un joven por el que Maquia siente algo en secreto, desaparece. Maquia consigue escapar, pero pierde su hogar y a sus amigos…

Mientras deambula perdida por un bosque, desesperanzada, se encuentra a un bebé que ha perdido a sus padres y está solo y decide hacerse cargo de él, cuidándolo como una madre lo haría y desviviéndose por él. Maquia no envejece por más años que pasen, pero Ariel sí. Y ésta es la historia sobre cómo se va transformando el vínculo entre ellos.

Maquia: una historia de amor inmortal es, muy probablemente, la película más bella que ha llegado a cines comerciales en lo que va de año. En cuanto al tratamiento de la iluminación no se veía algo tan espectacular desde que Your Name arrasara en 2016 (tenemos fortísimos contraluces, momentos en los que la luz es muy delicada y todo un abanico de juegos de color y claridad con iluminaciones naturales y artificiales diáfanas o interpuestas).

La arquitectura y la representación visual de los escenarios, obra de P. A. Works, nos remiten de lleno al medievo, mientras que para la creación del mundo fantástico, más onírico, la cinta bebe de la cultura asiática, conformándose así un estilo a medio camino realmente curioso y eficaz... Y es que los entornos contribuyen a recalcar las emociones de los personajes, además de añadir capas a una película en la que la fuerza de la naturaleza se confabula con la trama para mostrar de forma telúrica sus zozobras internas.

Maquia

La historia que desarrolla, si bien no es apta para un público infantil por su hondura y dramatismo, sí que atrapará a jóvenes y mayores por igual, haciendo que se pregunten acerca de la soledad, del amor y del paso del tiempo y la forma en la que estos sentimientos nos cambian y nos conforman. Nuestra protagonista femenina, Maquia, es un ser puro que se consagra a la ¿imposible? tarea de ser una madre perfecta, pero nunca puede hacerse cargo de su destino totalmente ya que, por nacimiento, pertenece a un clan que hace que su felicidad vaya a truncarse de modo indefectible a medida que vaya perdiendo a sus seres queridos y se vea obligada a sobrevivir a ellos (la misma maldición que tan bien han explorado las películas centradas en vampiros aunque aquí más bien hablemos de parcas luminosas).

Otro de los caramelos que nos brinda Maquia: una historia de amor inmortal es una banda sonora deliciosa, que consigue ensalzar el conjunto sin tener una presencia desmesurada ni arrebatarle el protagonismo al relato. El archiconocido Kenji Kawai, autor de las bandas sonoras de películas como IP Man, Ghost in the ShellResident Evil: Venganza es el responsable de un trabajo impecable.

Maquia

El diseño de los personajes de Akihiko Yoshida es otro de los puntos fuertes de esta película de anime: las túnicas de estilo griego, los cabellos trenzados, los dragones y los soldados, todo, encuentra un punto de originalidad gracias a ese mix tan especial que comentábamos anteriormente.

Por lo demás, el único defecto que se le puede achacar a la película es el de "arrinconar" emocionalmente al espectador cuando se trata de ensalzar la tragedia: busca tanto una respuesta extrema que a veces se pasa de frenada con el drama, sobre todo en el clímax final, pero a su favor también hay que decir que sabe retratar cuestiones realmente complejas con una gran naturalidad. En suma, una gozada para los amantes de anime y de la belleza en estado puro. Es una experiencia cinematográfica muy recomendable y original en la que Mari Okada saca músculo: no hay que perderla de vista si sigue trabajando a este altísimo nivel.

Valoración

Maquia es un "must see" de manual: ofrece un espectáculo visual maravilloso y supone una hibridación muy estimulante de la cultura asiática y occidental.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La belleza de cada plano, la iluminación, el diseño de personajes, la relación materno-filial que desarrolla y la reflexión sobre la vida.

Lo peor

Sus excesos emocionales: casi te obliga a llorar en algunos momentos puntuales con su arrebatado sentimentalismo.

Y además