Asesinato en el Orient Express
Análisis

Crítica de Asesinato en el Orient Express, de Kenneth Branagh

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Asesinato en el Orient Express, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh junto a Kenneth Branagh, Penélope Cruz, Willem Dafoe, Judi Dench, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Daisy Ridley y Josh Gad. En cines a partir del 24 de noviembre.

Kenneth Branagh marida bien con Agatha Christie: su revisión de Asesinato en el Orient Express fructifica una película con personalidad propia que se sale del corsé de la cinta de 1974 de Sidney Lumet (no esperéis un remake al uso) y le da nuevos ecos a la historia. Es una adaptación libre que introduce cambios con notable acierto, suavizando y actualizando algunas cuestiones pero con la inteligencia de alambicar el relato sacándole todo el jugo posible a su poderoso casting.

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El Orient Express, un legendario tren que atraviesa Europa, queda detenido a causa de una tormenta de nieve debido a que un alud lo hace descarrilar. Durante una accidentada noche del viaje, se produce un misterioso asesinato.

El detective Hércules Poirot (Kenneth Branagh) será el encargado de resolver este oscuro crimen que ha tenido lugar en uno de los vagones del tren. Todos sus pasajeros son sospechosos. En esta carrera a contrarreloj, Poirot deberá descifrar el rompecabezas antes de que el asesino ataque de nuevo. Pero lo importante no será simplemente quién y cómo lo hizo: lo crucial será por qué lo hizo.

Kenneth Branagh dirige y protagoniza esta nueva versión que cuenta con guión de Michael Green (Blade Runner 2049, Logan) y que tiene una baza ganadora en su repartazo compuesto por los actores Daisy Ridley (Star Wars: Episodio VII - El despertar de la Fuerza), Josh Gad (Pixels), Michelle Pfeiffer (Lo que la verdad esconde), Judi Dench (El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares), Derek Jacobi (Mi semana con Marilyn), Penélope Cruz (La reina de España), Willem Dafoe (La gran muralla), Tom Bateman (Jekyll & Hyde) y Johnny Depp (Piratas del Caribe: La venganza de Salazar).

En gran medida se puede decir que Asesinato en el Orient Express es una película poco comercial, a pesar del abanico de actores y actrices que componen su cartel. En primer lugar porque es una película de época que se molesta además en recrearse en su aspecto vintage. Es una película pasada de moda, pero en el buen sentido de la expresión: nos remite a las historias de misterio complejas, muy corales y plagadas de pistas que solo un genio como Poirot puede descifrar y está espectacularmente ambientada para hacernos sentir que la novela cobra vida.

Con la interpretación de Branagh, su personaje gana capas de complejidad emocional que alejan a Poirot de la caricatura (que habría sido lo fácil), y lo acercan a un íntimo dramatismo asociado a su superioridad moral como obseso de la equidad y el balance de la justicia.

Pero es que además, todo se conjura en Asesinato en el Orient Express para que el visionado sea un deleite: en el momento en el que arranca el tren el director te tiene ya en su puño sabiendo que comienza la aventura y más después del largo travelling que nos presenta a los personajes en la estación un instante antes.

La fotografía de Haris Zambarloukos se recrea en los contrastes entre las tonalidades frías y cálidas convirtiendo el acogedor y lujoso tren en una ratonera en la que nadie es quien dice ser y la banda sonora de Patrick Doyle acompaña a la perfección a las imágenes.

Pese a las escasas posibilidades de ofrecer algo nuevo en lo que a la realización se refiere en una película de suspense como esta, Branagh también apuesta por darle su toque a la historia recurriendo en ocasiones a planos cenitales y al uso de la grúa para recorrer los espacios de arriba a abajo sin perder la ocasión de mostrar preciosas panorámicas de atardeceres con el tren serpenteando entre los paisajes nevados. Pese a la confusa resolución de una secuencia en concreto, el resto de la narración fluye sin problemas.

¡Cuántas veces ha demostrado ya este cineasta ser además un amante de la literatura! Branagh, como Lumet, no cuenta con los truquitos de las novelas de Christie, así que no tenemos un listado de personajes al que remitirnos para seguir la historia cuando se empieza a volver un poco farragosa en su tramo final pero el cineasta lo resuelve bien e incluso nos deja con la miel en los labios emplazándonos a lo que podría ser una secuela. O quizás es solo un juego, pero a mí me ha persuadido de querer seguir viendo a este nuevo y magnífico Poirot.

Valoración

Kenneth Branagh consigue trasladarnos con su película la misma sensación que al abrir una novela de Agatha Christie: comienza la aventura con el tren recorriendo paisajes nevados y un asesinato en ciernes... Además su reinterpretación de Poirot es memorable.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Las capas de dramatismo que Branagh le aporta a su personaje y su espíritu vintage. No es una adaptación literal, pero se toma licencias oportunas.

Lo peor

Es un remake que tiene pocas posibilidades de innovar: la historia es la que es. También puede decirse que es en exceso políticamente correcta.

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