Que baje Dios y lo vea
Crítica de Que baje Dios y lo vea, dirigida por Curro Velázquez y protagonizada por Karra Elejalde, Alain Hernández, Macarena García, Joel Bosqued o Tito Valverde, entre otros. Una historia de fútbol y monjes en clave de comedia. Estreno en cines: 5 de enero de 2018.

La sombra de Ocho apellidos vascos sigue vigente en la producción de comedias españolas. Es inevitable la comparativa que surge para el usuario medio entre cualquier producto del género con la popular película estrenada en 2014, del brazo de Emilio Martínez-Lázaro. Arrasó en las salas de cine de nuestro país hasta llegar a convertirse en la película española más vista de nuestra historia. Casi nada.

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QUE BAJE DIOS Y LO VEA - DeAPlaneta

De su elenco destacaron especialmente los nombres de Dani Rovira y Karra Elejalde, que vieron cómo su popularidad despegaba en la escena cinematográfica española. Elejalde vuelve a casa por Navidad y para estrenar el 2018 protagonizando un nuevo título: Que baje Dios y lo vea, una comedia dirigida por Curro Velázquez, creador de El Chiringuito de Pepe, y en la que comparte pantalla con figuras como Macarena García, Alain Hernández, Tito Valverde, Joel Bosqued o El Langui. Un plantel que apunta a la altura de su título y que analizamos a continuación. ¡Dentro crítica de Que baje Dios y lo vea!

Esto sólo lo salva un milagro

Alain Hernández se nos presenta como el pastor Salvador, y nunca mejor dicho: un transgresor que vive de misión en África, donde instruye a un grupo de jóvenes y los protege de ser convertidos en niños soldados. Después de hackear la cuenta bancaria del Vaticano para salvarlos, es obligado a regresar a España por órdenes de la Santa Sede y lo destinan al humilde monasterio de San Teodosio dirigido por el padre Munilla (Karra Elejalde). Su actitud pronto empieza a sembrar la discordia entre ambos, pero un detonante lo cambia todo: el obispo de la región (Tito Valverde) advierte de la futura venta del Monasterio para convertirlo en un parador. Y aquí comienza la jungla.

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¿Cómo pueden solucionarlo? Participando en la "Champion Clerum", que desde la misma película definen como "la Champions" del sacerdocio cristiano. Los novicios liderados por Joel Bosqued y El Langui formarán un equipo estrambótico dirigido por el padre Salvador con el que intentarán llegar a la mismísima Roma para derrotar al equipo del Papa. No parece haber ningún premio en metálico con el que salvarlos de la venta, sino una motivación más de orgullo y rebeldía con la que demostrar la importancia de mantener el monasterio al obispo.

La llegada de un personaje como el del padre Salvador para romper con lo cotidiano de la situación, una suerte de Whoopi Goldberg en Sister Act, y enfrentar dos pilares de nuestra sociedad como la Iglesia y el fútbol; se presentan como una premisa interesante para articular una comedia disparatada y cercana. De hecho, así parecen tratarla, pero con herramientas poco efectivas que casi recuperan los viejos esquemas que tanto han estigmatizado nuestro cine.

Que Baje Dios y lo vea

A medida que avanza la película, el eslogan que la acompaña empieza a cobrar más sentido que nunca: "Esto sólo lo salva un milagro" y de los gordos. La trama se vuelve insulsa y predecible, lo que podría salvarse si el desarrollo de sus personajes y los chistes no la acompañasen en esa deriva, pero todo lo contrario. Ni las subtramas, empezando por la relación sin raíz ni fundamento entre los personajes de Joel Bosqued y Macarena García, que se descubre como un instrumento de acabado pobre para reforzar la ilusión del conflicto principal; ni la explotación de los clichés de sus protagonistas, ni su temática son suficientes para levantar el género.

El peso de la definición

Lo que se presentaba como una comedia sencilla termina llevando casi al extremo de lo absurdo cada situación. Y es en ese "casi", en esa medida tan perceptible de sólo rozar lo disparatado sin abrazarlo, donde termina naufragando. Cada despunte cómico se basa en explotar la más pura tontería: golpes, caídas, muecas... o incluso llamar "panceta" al gordo del grupo. No es tanto buscar líneas de Billy Wilder, sino de tener la oportunidad de reír y disfrutar con el talento real de un elenco harto desaprovechado.

Karra Elejalde lleva a sus espaldas un personaje con poco para explorar y mucho menos que explotar. Un poco de la misma receta que se aplica en los de Alain Hernández o Macarena García. Todos ellos realizan un trabajo amable, cercano y, en definitiva, correcto para la base de la que parten, que parece estar demasiado encorsetada como para lucirse.

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Conclusiones

Que baje Dios y lo vea es una comedia que procura basar su humor en el disparate sin estar convencida de ello. Un humor sencillo, cercano y en ocasiones vulgar con el que algunos pasarán un buen rato en modo automático, pero del que poco sacarán que destacar más allá de unas actuaciones correctas con un ritmo digerible. Por contra, otros chocarán de pleno si buscan una trama que se escape de lo anodino y cuya previsibilidad tan absoluta, sumada a la resolución basada en un discurso tan pobre como desalentador, dejará como resultado una entrada con el pie izquierdo en este 2018.

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VALORACIÓN:

Que baje Dios y lo vea es una comedia plana, de humor sencillo y vulgar, con un desarrollo tan anodino que ni la trama ni sus personajes nos salvarán de la indiferencia.
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LO MEJOR:

Su premisa, que podría dar pie a una construcción más desarrollada de la trama y sus personajes.
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LO PEOR:

Un nivel de humor realmente bajo que basa sus posibilidades en la gracia sencilla y vulgar.
Hobby

45

Malo

Y además

Que baje Dios y lo vea (2018)

Lanzamiento:

Argumento:

Que baje Dios y lo vea es una comedia que se estrena en España el 5 de enero de 2018. Karra Elejalde o Alain Hernández entre otros conforman el reparto. Un monasterio en quiebra encuentra su única oportunidad de salvarse en el "Champion Clerum", un torneo de fútbol al que solo se pueden apuntar religiosos cuyo premio supondría una gran ayud...