Crítica de Blindado: Bill Skarsgard y Anthony Hopkins echan un pulso mortal

Crítica de Blindado (Locked), un thriller dirigido por David Yarovesky basado en la película argentina 4x4 con Bill Skarsgard y Anthony Hopkins como protagonistas. Estreno el 30 de mayo.

Mientras que las comedias son terreno fértil para los remakes, los thrillers se mantienen en un segundo término pero mira por dónde esta semana le toca el turno a Blindado (Locked), la nueva versión de 4x4 que rodaron en 2019 y con sabor argentino Gastón Duprat y Mariano Cohn y que ya tuvo una versión brasileña en 2022 llamada A Jaula.

La película que hoy nos ocupa, hereda de la original los dos rasgos identitarios principales: por un lado una tono febril, de ritmo endiablado y atmósfera asfixiante y del otro un duelo dialéctico entre dos personas que provienen de estratos sociales distintos y que tienen, cada cual, sus puntos de vista.

A nivel de producción es una película sencilla, como su predecesora, con apenas un par de localizaciones de rodaje y una en la cual nos quedamos encerrados con el protagonista por un largo tiempo. El reto pues, en esos momentos, es conservar la verosimilitud con un férreo control de la continuidad entre planos.

Lo demás: texto, interpretaciones, fotografía y sonido es más o menos fácil de atar y sirven en bandeja el conflicto principal en el que hay un discurso potente de clase (las familias pudientes y privilegiadas vs. las marginadas que malviven como pueden y el repunte de la criminalidad derivada de la desigualdad social).

Cara a cara

Eddie Barrish es un buscavidas: siempre viviendo al límite, pidiendo dinero prestado y llegando por los pelos a los compromisos más básicos como recoger a su hija de la escuela, promesa que incumple de manera reiterada.

Su problema es que está sin blanca y cuando recibe un ultimátum por parte de un acreedor no le queda más remedio que buscar una alternativa fácil. Y se la sirve en bandeja un cochazo abierto en la zona en el que está seguro que encontrará algo que pueda vender. Con ese afán se introduce en el vehículo que se bloquea al momento.

Su dueño es un hombre que nada tiene que perder y que establece con él un diálogo, pero le gustan las buenas maneras así que no tolera ni insultos, ni palabrotas y expresiones malsonantes de ningún tiempo. Los asientos están electrificados y tiene el control del interior del coche.

Puede manejar a su antojo la temperatura, el volumen del sonido, conducirlo de manera autónoma y mantener así a su víctima a su merced. Aprovechará todas estas circunstancias para hacerlo reflexionar sobre su vida, torturarlo y hacerle pagar por la trágica historia que le ha tocado vivir.

No se puede negar que uno de los aspectos más atractivos de Blindado es su reparto principal. Los fans de Hopkins, sabed que hace acto de presencia solo en el último tercio, para abordar la resolución, pero su ausencia física queda anulada por un potente trabajo de voz, que se hace con el control de la situación en muchos momentos.

En suma, a quien vemos más tiempo en pantalla es al arriesgado Bill Skarsgard (Nosferatu), que jamás se conforma con un papel facilón y aquí tiene que dar el todo por el todo de manera constante mostrando cómo su personaje se va demacrando hasta completar su metamorfosis en el paria desheredado en el que le convierte una sociedad a la que no le interesa su historia, sus necesidades o su futuro.

Es la clase de antihéroe imperfecto con el que empatizamos pronto porque no tiene salida y se comprenden sus huidas hacia delante.

Estamos por tanto ante una película en apariencia sencilla, con solo una secuencia en la que la acción se desborda, pero que tiene un potente subtexto. ¿Por qué unas vidas valen más que otras? ¿Qué lleva a la gente a delinquir? ¿Merecen todos los actos quedar impunes? ¿Hay justificaciones que hagan parecer menos doloso un delito?

Todo esto y mucho más se aborda en diálogos ágiles, cargados de ironía a veces en los que hay una mala leche que le chorrea a los protagonistas por los talones. Bienvenida sea si nos permite pensar por un instante qué clase de sociedad estamos ensalzando y a costa de qué precio. Y no tiene que ver con posicionamientos ideológicos, o al menos, no solo.

Valoración

Nota 65

Eficiente, bien planificada y con mala uva. La película funciona gracias a los lances dialécticos de sus dos protagonistas y ofrece un disconfort acorde al mensaje que quiere lanzar.

Lo mejor

Las interpretaciones principales, la atmósfera asfixiante y la mala leche del guión.

Lo peor

Es una propuesta sencilla, sin grandes florituras. La presencia de Hopkins es casi por completo de voz, salvando el desenlace. 

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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