La casa del terror
Análisis

Crítica de La casa encantada (Haunt), sobre una brutal noche de Halloween

Por Raquel Hernández Luján

La noche de Halloween siempre da para una película de sustos... En esta ocasión produce Eli Roth y dirigen los guionistas de Un lugar tranquilo. Os ofrecemos la crítica de La casa encantada (Haunt), en cines a partir del 15 de noviembre de 2019.

Ahora que estamos a punto de caramelo para disfrutar de Halloween y os hemos lanzado un montón de recomendaciones de cine, series y videojuegos con los que pasar la noche más terrorífica del año, no podemos pasar por alto el inminente estreno de La casa del terror (Haunt), un sangriento slasher dirigido por Scott Beck y Bryan Woods (guionistas de Un lugar tranquilo y de su próxima secuela Un lugar tranquilo 2) que podréis ver en carteleras a partir del 15 de noviembre. Apuntadla, que os hará pasar un maravilloso mal rato... produce Eli Roth así que ya imaginaréis que no faltan la sangre ni las escenas truculentas.

Las mejores ediciones de las adaptaciones al cine de las novelas de Stephen King

En La casa del terror un grupo de jóvenes, tras dar bastantes tumbos durante la noche de Halloween, deciden entrar en una atracción casera que promete una experiencia extrema.

Antes de entrar en ella, deben consignar sus móviles y firmar un consentimiento informado, pero, siempre en búsqueda de emociones fuertes, no oponen ninguna resistencia. Sin embargo, pronto empiezan a sospechar que más allá de la pantomima hay motivos para tener miedo real a quienes han preparado ese macabro pasatiempo, que  se transforma en una ratonera mientras son cazados uno a uno.

La casa del terror cuenta con un reparto en el que destaca Katie Stevens (Polaroid), Will Britain (Colony) y Lauryn Alisa McClain (Step-Up: High Water) y cuenta, entre sus principales ventajas, con una premisa bastante sencilla: el espectador tiene clarísimo qué va a ver y la cinta es fiel a las expectativas creadas.

Cierto es que se sale poco del molde y que podría desarrollar todo un universo metiéndonos más en el submundo de quienes orquestan esa casa/jaula: si hay algo que reprocharle es que no exprima todo su potencial en este sentido, porque desde luego, más allá del pavoroso aspecto físico de los villanos, no deja de ser inquietante conocer sus motivaciones, su grado de implicación a la hora de orquestar su maléfico plan y otros entresijos.

Una vez que La casa del terror calienta y se mete ya de lleno en materia, después de presentarnos a los personajes-ofrendas, ofrece elementos muy inquietantes e ingeniosos valiéndose con gran habilidad del audio y de la puesta en escena para hacernos sentir claustrofobia, impotencia y tensión.

Además consigue que nos impliquemos emocionalmente con la protagonista gracias a unos flashbacks que nos permiten conocer su infancia y cómo este trauma le servirá para cerrar un conflicto interno irresoluto hasta este momento. La película no se molesta en delimitar demasiado al resto de los secundarios, ni falta que hace: ¡qué gusto da ver de vez en cuando una cinta de 92 minutos que sabe prescindir de aquello que no es esencial y que evita meter paja de relleno!

El final de La casa del terror es fácil de predecir, como el hecho de que nos vaya dejando ciertos elementos "en juego", a la espera de ser utilizados en momentos climáticos: a nadie sorprende que se retomen objetos aparentemente olvidados. Al margen de esas piezas que son sencillas de encajar en el puzle general, hay cierto nivel de sofisticación en la puesta en escena que puede recordar a algunas de las set pieces de la saga Saw y que desde luego os van a quitar las ganas de pisar una atracción de terror en una buena temporada.

En lo que respecta a la utilización de las máscaras para ocultar rostros aún más espeluznantes que ellas, hay también un componente atávico que genera inquietud y mal rollo de forma inmediata y que la película sabe explotar muy bien. ¡Sobresaliente la labor de caracterización y maquillaje!

En resumen, La casa del terror  no es una cinta aterradora de esas que te hacen emparanoiarte pensando qué habrá debajo de tu cama (no hay elementos de terror psicológico o sobrenatural), pero sí que es lo suficientemente entretenida e imaginativa como para sorprender y mantener el interés de principio a fin.

Sin reinventar la rueda, sabe a quién se dirige y qué busca en una película de estas características, de modo que se lo ofrece de forma muy satisfactoria. ¡Felices pesadillas!

Valoración

Un satisfactorio slasher que apunta directamente a su público objetivo dando justo lo que promete. Se estrena algo tarde en nuestro país, eso sí, aunque no por ello dejará de ser una propuesta atractiva para quienes disfruten/sufran con este tipo de películas.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Que no engañe y que, a estas alturas, tenga secuencias imaginativas, a medio camino entre una escape room macabra y una casa del terror al uso.

Lo peor

No termina de desarrollar las motivaciones de los villanos de la película, que podrían haber dado más juego al margen de su aspecto físico.

Y además