El cascanueces y los cuatro reinos
Análisis

Crítica de El cascanueces y los cuatro reinos, la nueva película live-action de Disney

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de El cascanueces y los cuatro reinos (The Nutcracker and the Four Realms), la nueva película live-action de Disney protagonizada por Mackenzie Foy que reimagina el cuento clásico y ya está disponible en cines.

Ver El cascanueces y los cuatro reinos es una experiencia inenarrable que hace que Un pliegue en el tiempo parezca una superproducción. Al menos en aquella historia había algo de sustancia. En el caso que nos ocupa, estamos ante una de las peores adaptaciones de todos los tiempos. No solo porque ignore por completo la narración original sino porque la utiliza para volver a contar lo de siempre: madre ausente, duelo y superación de la pérdida. ¿Cuantísimas películas más harán falta para que pasemos página y hablemos de otros temas?

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Era obvio, desde las primeras imágenes promocionales de la película, que no íbamos a estar ante una transcripción ni literal ni remotamente próxima al relato del prusiano Ernst Theodor Amadeus Hoffman "El cascanueces y el rey de los ratones" de 1816 o la adaptación posterior de Dumas que inspiraría el famosísimo ballet de Marius Petipa y Lev Ivanov con partitura de Tchaikovsky pero al menos sí que era de esperar que se mantuvieran las señas de identidad de la historia, su "corazón", su espíritu navideño, su belleza...

El cascanueces y los cuatro reinos

Nada más lejos: la historia recicla a la protagonista como una nueva princesa Disney dándole como trasfondo, como comentábamos, la tragedia familiar de turno y peor aún, un padre que tiene con sus hijas una relación bastante inapropiada y turbia. ¿En serio el target es el público infantil?

Dejando a un lado el argumento (al fin y al cabo, hay que reconocer que no era tampoco especialmente fácil de actualizar), tenemos que recalar en la calidad técnica de la película y aquí es donde El cascanueces y los cuatro reinos termina de caerse del pedestal. Puede que los diseños artísticos lucieran bien en papel, pero su plasmación no puede ser peor: efectos especiales de baratillo, caracterizaciones cutrísimas y un abigarramiento exagerado en cada plano en el que no hay orden ni concierto. Es tal el horror vacui que impera en la pantalla que la explosión de color, formas y texturas va más allá de lo abrumador para abrazar lo molesto y kitsch.

El cascanueces y los cuatro reinos

El humor tampoco funciona, como la mayoría de las relaciones que hay entre los personajes, que son una mera excusa para crear un extrañísimo collage de secuencias inconexas que llevan a un final átono y sin sentido, fácil de olvidar.

El guión de Ashleigh Powell es un pésimo debut (sorprende de hecho que una película de esta trascendencia se le haya asignado a alguien sin experiencia) que como carta de presentación no dice mucho en su favor de cara a sus dos próximas películas, también adaptaciones literarias: The Hazel Wood, que beberá de la novela del mismo título de Melissa Albert y The Paper Magician, basada en el libro de Charlie N. Holmberg.

Pero no todo es negativo en El cascanueces y los cuatro reinos: si hay algo que se puede salvar de la función es la interpretación de Mackenzie Foy, que ya ha venido demostrando en otras producciones que es una incipiente estrella con proyección y registro (disfrutamos de su trabajo en Expediente Warren: The Conjuring y en Interstellar, por hablar de un par de películas muy conocidas).

Es una verdadera lástima que en lugar de darle un rol más interesante, sea una nueva Dorothy, o más bien una nueva Alicia burtoniana descontextualizada que tiene que enfrentarse a su propia Reina de Corazones, esa Hada del Azúcar interpretada esta vez por una gritona y por momentos insufrible Keira Knightley (ojito con la secuencia en la que echa a volar porque es de traca).

También hay que decir que hay ideas cinematográficas que sí casan con algo del espíritu de la historia: los engranajes, las creaciones mecánicas e incluso algo de esas transformaciones de juguetes en seres reales y viceversa, pero por desgracia no hay una uniformidad en el relato, una coherencia interna o siquiera un hilo argumental que cohesione todas las ideas desperdigadas que se empastan en una creación que solo podemos calificar como esperpéntica.

Los payasos-matrioskas, la Madre de Jengibre e incluso el rey de los ratones, que os traerá a la cabeza al último Drácula, puede que tengan su gracia, pero están fuera de su vehículo natural, que sería una cinta de suspense, de terror o pesadilla. El cascanueces, era otra cosa y esta película es justo lo que desaconsejaríamos para acercar a un niño a esta obra. Está a eones de la calidad que se esperaba de ella en todos los apartados, salvo en la banda sonora, claro está porque la música es tan buena, que es imposible no disfrutarla. Tremenda decepción.

Valoración

El cascanueces y los cuatro reinos es un despropósito de proporciones épicas: no solo es decepcionante sino que cuenta con una producción desastrosa que va más allá de lo mediocre. Es una oportunidad fallida de llevar a imágenes reales una historia que no respeta ni en sus premisas más fundamentales.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Hay ideas interesantes para una película muy distinta: buenos retales para películas de terror o de aventuras.

Lo peor

Maquillaje, peluquería y posticería parecen obra de un preescolar. Es una cinta sin ritmo ni rumbo fijo en la narración. Indefendible, en una palabra.

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