La favorita
Análisis

Crítica de La favorita, la nueva película de Yorgos Lanthimos

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de La favorita, protagonizada por Olivia Colman, Emma Stone y Rachel Weisz. La nueva película del cineasta griego Yorgos Lanthimos estará disponible en cines a partir del 18 de enero de 2019.

La favorita es la tercera película rodada en habla inglesa por el cineasta griego Yorgos Lanthimos y la segunda en la que trabaja con Olivia Colman y Rachel Weisz tras Langosta, pero añade a la ecuación además el talentazo de Emma Stone para dar sentido a un trío de poder en el cual las tres brillan con luz propia.

Quienes hayan seguido de cerca su trayectoria conocerán las anteriores películas de Lanthimos entre las que destacan CaninoEl sacrificio de un ciervo sagrado, y sabrán que tiene la capacidad de despertar en crítica y audiencia una visceral respuesta: por lo general o te fascina o te repugna y encontrar medias tintas, es difícil. A pesar de que no firma el guión, ni lo hace tampoco su habitual colaborador Efthymis Filippou, La favorita recoge buena parte de sus obsesiones: el sexo comprendido como relación asimétrica de dominación, la manipulación, la soledad y la inseguridad.

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Para ello nos traslada a la corte inglesa del siglo XVIII en la que una reina Anne aquejada de gota y ajena por completo a los problemas militares y estratégicos de su país, gobierna bajo la férrea tutela de Lady Sarah, la poderosa esposa del duque de Marlborough, entre vaivenes de humor de gravísimas consecuencias. Mientras el duque lidera las tropas inglesas contra las francas, aparece en escena Abigail, una aristócrata caída en desgracia que lucha para salir del agujero y recuperar una posición. En su empeño no dudará en retar a su prima Sarah por el favor de la monarca ni contraer unas nupcias en su beneficio (hilarante la secuencia de la particular noche de bodas).

Deborah Davis debuta como guionista junto al ya consagrado Tony McNamara cuya trayectoria profesional ha discurrido sobre todo en series de televisión como Vidas secretas, Love My Way o Tangle. Entre los dos escriben un libreto lleno de un sentido del humor macabro, fina ironía y una crítica feroz ante los excesos de la clase acomodada entregados a entretenimientos y placeres que son incapaces siquiera de disfrutar.

Llegados a este punto, hay que realizar un apunte: los hombres, en esta película, son siempre simples peones en manos de tres mujeres tan poderosas y monstruosas que son capaces de ejercer violencia sexual las unas contra las otras mientras deciden el destino de una nación.

Donde La favorita resulta todavía más arrolladora es en el apartado técnico: Lanthimos se encarga de jugar con ópticas deformantes (grandes angulares, ojo de pez) para hacer ínfimas a sus protagonistas o para amplificar el peso del cargo de la reina (peso que de hecho es incapaz de sostener y que literalmente llega a derribarla) y la fotografía de Robbie Ryan nos retrotrae a las pinturas de la época sabiendo bascular de los tonos cálidos en los momentos íntimos a los fortísimos claroscuros que delatan las dicotomías a las que se enfrenta la reina e incluso virando a amables tonalidades pastel que por contraste refuerzan aún más el mensaje.

En lo que a referencias cinematográficas se refiere, la película está plagada de ellas: esos juegos con las ópticas de los que hablábamos y la sordidez de las relaciones entre las protagonistas pueden traeros a la mente con facilidad a Kubrick mientras que el retrato de Anne puede recordaros a la cinta María Antonieta de Sofia Coppola en la que el que salía mal parado era Luis XV y puede que en todo lo a que decorados y vestuario atañe encontréis ecos del Amadeus de Milos Forman.

Atención también a la banda sonora, utilizada con grandísimo acierto: Vivaldi, Handel, Purcell o Bach resuenan como nunca ilustrando las imágenes y dándoles aún más empaque.

Sin embargo, La favorita brilla bastante menos en la construcción de los personajes masculinos: todos ellos son o tontos de baba o deleznables hasta la náusea o simples hedonistas preocupados por sus carreras de gansos o por lanzarle tomates al bufón de turno. Irrelevantes para la toma de decisiones, volubles en manos de estas mujeres-arpías. La lectura es aterradora, para ser sinceros, y no es que deje nadie ni siquiera remotamente bien, da igual su género.

Tampoco se trata de una película de visionado fácil: aunque Lanthimos trata de ser bastante elegante en esta ocasión, las situaciones que propone son tan extremas que lleva al espectador al límite de lo tolerable, en muchas ocasiones incluso dejándole mal cuerpo. Es el efecto Yorgos: le encanta la tragedia y no esconde ni por un instante su pretenciosidad. Aunque también es de ley señalar que esta vez le va al pelo a la historia.

Valoración

Yorgos Lanthimos firma un drama de época con su potentísimo sello personal en el que todo es una delicia: las interpretaciones, el juego con las ópticas y el retrato visceral de los juegos de poder dentro y fuera de la alcoba de la reina.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

La anomalía a la hora de mostrar la sexualidad femenina y el trío interpretativo principal, especialmente Olivia Colman, además de una impecable BS.

Lo peor

Todo es macabro y perturbador, para no variar en el cine de Lanthimos: la película te deja muy mal cuerpo y tiene momentos realmente repulsivos.